¡¡¡Satán es mi señor!!!
Medio en coña, te diría que la de arquitecto es una de las profesiones a las que tengo cierto paquete. Pienso que muchos, pero muchos de los diseños que veo perpetrados por ahí debieran estar penados con cárcel y trabajos forzados, o con torturas peores como la visión obligada las 24h. de Telecirco.
Hace tiempo me encontré con un blog en el que, con tono de chufla, se critica con acidez ciertos urbanismos, ciertas arquitecturas y ciertos arquitectos, con LeCorbusier como máxima obsesión.
Vicisitud y sordidez: Satán es mi señor (parte I): ¡Tu vida va a ser un infierno!
Vicisitud y sordidez: Satán es mi señor (parte 2): ¡Quiero que mi vida sea un infierno!
Vicisitud y sordidez: Satán es mi señor (parte 3): Las 14 mejores películas sobre arquitectura satánica.
Vicisitud y sordidez: Satán es mi señor (parte 4): ¡Elija su PAU madrileño más satánico!