¿Alguien conoce la marca Nyon?

Una vez más nos encontramos ante una de esas marcas de fantasía creadas por un importador/distribuidor. En concreto la marca Nyon fue registrada el 4 de abril de 1967 por la empresa española Euroimport S.A., con sede en Barcelona, en la Avda. Generalísimo Franco (actual Diagonal) número 437. Se trataba del representante en España de las marcas Favre-Leuba y Jaeger-LeCoultre y era propiedad de Yvette Groslimond, una mujer con una historia interesante si bien para nada centrada en el mundo de la relojería.

Nacida en 1930 en un pequeño pueblo del Jura, en la Suiza francesa, y en el seno de una familia acomodada, Yvette era la mayor de tres hermanas. Desde bien pequeña sus padres le inculcaron la importancia de una buena educación así como del dominio de los idiomas. Fallecería su madre siendo ella pequeña, su padre volvería a casarse pero la relación con su madrastra no sería buena lo que la impulsaría a alejarse de casa viajando a menudo a otros puntos de Suiza para visitar a familiares. Terminados sus estudios de comercio se trasladará a Düsseldorf con apenas 20 años. Eran los años de la dura posguerra en Alemania pero tras desempeñar varios trabajos (entre ellos el de profesora de francés) consigue gracias a su gran dominio del alemán un puesto relacionado con comercio exterior en la administración federal alemana. Pasará tres años hasta que una amiga, que trabajaba como traductora para Naciones Unidas en Ginebra, la invita a ir con ella a visitar España. Inquieta por naturaleza y siempre ávida de conocer mundo, dejará la vida en tierras germanas y se instalará en Barcelona. A los pocos meses conocerá a un empresario catalán, Pere Puigsubirà Tarrides, con quien acabará casándose un año después. Juntos emprenderán varios negocios de importancia.

A principios de la década de 1930, el matrimonio Joan Puigsubirà Rovira y Teresa Tarridas Bosch, los padres de Pere, habían llegado al Principado de Andorra provenientes de Calders con sus 6 hijos. No me extenderé en contar las peripecias familiares, quedémonos con que en 1937 compran un terreno en la zona de Encamp y entre 1941 y 1943 construyen lo que será el famoso Hotel Rosaleda. Dicho hotel se convertirá en un establecimiento de gran nivel que atraerá, finalizada la Segunda Guerra Mundial, clientes de alto poder adquisitivo. En su interior destacaba la sala de lectura, con sus butacas de cuero, las estancias comunes, pintadas con motivos alegóricos y decoradas de una manera lujosa, la escalinata principal y uno de los primeros ascensores eléctricos del principado. Dentro de sus muros pernoctarán personas ilustres, ricas y famosas, algunos descendientes de casas reales europeas, y dicen que incluso el Sultán Mahommed Shah, Aga Khan III, llegó a pasar unas noches.

En 1955 la gerencia pasará a manos de Pere Puigsubirà y su esposa, Yvette. El número de clientes irá aumentando y se verán obligados a realizar una ampliación con más habitaciones. Se construyen también dos piscinas y una de ellas será de las primeras climatizadas que se podrán encontrar en Andorra. También se abrirá una sala de fiestas en el sótano. Para diferenciarse de las otras dos o tres que existían en el principado, la sala del Rosaleda se etiquetó como ‘night-club’ y el éxito fue inmediato.

Al quedarse embarazada, Yvette decide regresar a Suiza porque prefiere que su hija nazca con pasaporte suizo. Mientras se encuentra en el país alpino, trabaja en el sector de la relojería gracias a su dominio del español y es cuando planifica su regreso que propone a la empresa abrir una compañía de importación y distribución en Barcelona, si le otorgan la representación exclusiva para España. Será pues en 1964 cuando fundará Euroimport S.A, cuya sede ya indicamos se ubicará en el 437 de la Avda. Generalísimo Franco, un edificio construido en el 1926 en cuyos bajos se encontraba también desde 1955 el moderno salón de exposición y venta de Moto Guzzi Hispania.

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Yvette contratará a 7 personas y con ellas se encargará, como dijimos, de la representación de las marcas Favre-Leuba y Jaeger-LeCoultre.

Trabajará durante la semana en Barcelona y subirá los fines de semana a Andorra. Será de las primeras mujeres que se verá conduciendo por carreteras andorranas y no solo eso, con su marido también montarán un negocio de importación/exportación de vehículos desde Alemania y a menudo será ella misma la que se traiga los coches.

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En los años 80 deciden arrendar el hotel, que cerrará finalmente sus puertas en 1998. Curiosamente, también ese mismo año, Euroimport S.A. cesará su actividad. El hotel, tras ser declarado bien de interés cultural en 2004, será expropiado por el gobierno andorrano en 2006 y tras una costosa rehabilitación volverá a abrir a abrir sus puertas acogiendo ahora la sede del Ministerio de Cultura andorrano así como su Biblioteca Nacional.

Mientras tanto Yvette se dedicará a dar rienda suelta a su vena creativa cultivando la escultura y la pintura.

Pero volviendo a los relojes, la marca Nyon ofrecía un variado surtido de modelos fabricados en Suiza cuyos diseños, como solía ser habitual en la época, se basaban en piezas estándar de catálogo, por lo que inevitablemente encontraremos grandes similitudes con otras marcas.

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