Pues tenia por aqui un Seiko con un calibre 7S26, que hace tiempo que no usaba, porque tenia el rotor al parecer suelto, cosa que deduje por el giro loco y el sonido a sonajero.
Esta tarde, mecido por la calma chicha propia de los sabados caseros y la luz mortecina del exterior, decidi meterle mano. Asi que lo abri, busque una herramienta para apretar el rotor, cosa harto dificil por la finura de la hendidura de apriete (al final lo hice con el filo de la navaja que veis en el publi-reportaje) y consegui fijarlo lo suficiente, a ojimetro, para que girase sin trabarse, y sin bailar verticalmente en su eje.
Os posteo las fotos de la chapucilla, entretenida, porque ademas de recuperar un reloj “historico”, me ha permitido seleccionar entre la maraña de herramientas relojeras que tenia, las mas adecuadas y de mejor calidad, el resto han ido al reciclaje basuril.
El Proceso
Lo abrimos, hay que ajustar ese tornillo central, esta suelto y la masa oscilante baila loca.
Probamos varios destornilladores de precision, los que veis detras del calibre, azul y naranja.
Ninguno sirve, puntas demasiado pequeñas o gruesas. No agarran.
Al final me fijo en mi higonokami, afiladisima y pruebo a apretar con su filo el rotor, funciona!
Cambio la junta torica, engraso la nueva.
Ahora, despues de cerrarlo de nuevo, toca limpiarlo.
Y ya listo y cargando en la muñeca, con una correa improvisada (tengo que buscarle una mas sport) y sus marcas de batalla, que luce orgulloso.
Toda la operacion con guantes por supuesto, y un soplador para retirar el posible polvillo que le pueda entrar al reloj, mientras esta abierto.
Sin mas, buena tarde y resto de finde!

















