Cuando las palomas necesitaban un reloj

En el hilo de “El reloj que vigilaba al vigilante”, el compañero @Pedro843cc me dejó caer otra de esas rarezas relojeras que sabes perfectamente que van a conseguir que termine perdiendo unas cuantas horas buscando información :sweat_smile: En este caso horas de sueño… :yawning_face:

El caso es que Pedro me pasó este anuncio de Todocoleccion y me dijo que, si me apetecía, recogiese el guante… Pues nada, guante recogido :joy:

¿Preparados?.. Pues allá vamos!! :flight_departure:

Lo que aparece ahí en el anuncio de Todocolección, aunque a primera vista parezca simplemente un reloj metido dentro de una caja de metal, resulta que tenía una función bastante peculiar: decidir quién había ganado una carrera de palomas mensajeras…

Y evidentemente tuve que averiguar cómo demonios funcionaba aquello porque yo de palomas… las miguitas que le echaba en el parque de niños y poco más… :face_with_monocle:

El aparato en cuestión es un reloj colombófilo, también llamado reloj comprobador o constateur. El del anuncio parece que es de un fabricante llamado Alvareda, del que, por cierto, no he conseguido encontrar apenas información, pero hubo bastantes fabricantes de estos cacharros… Toulet, Benzing, Heirman, Plasschaert… Y algunos son una auténtica maravilla mecánica… Pero vamos por partes…

Lo primero que descubrí es que una carrera de palomas no funciona exactamente como una carrera de caballos :horse_racing:

Las palomas de diferentes propietarios eran transportadas hasta un determinado punto, a veces situado a cientos de kilómetros, y allí se soltaban todas a la vez para que volviesen a sus casas… Bueno… más concretamente a su palomar… Vale… para esto no hacía falta investigar mucho…

El problema es que esos palomares podían estar en lugares diferentes, así que no bastaba con decir: “La mía ha llegado a las cuatro y diez y la tuya a las cuatro y doce, he ganado yo”.

Había que conocer la distancia exacta desde el lugar de suelta hasta cada palomar y, sobre todo, había que saber a qué hora exacta había llegado cada paloma. Con esos datos se calculaba su velocidad media y se establecía la clasificación…:abacus:

Y ahí es donde entraba el relojito de marras… Porque a finales del siglo XIX se planteó un problema bastante obvio…

Imaginad que yo tengo una paloma participando en una carrera y os digo:

—Ha llegado a las 16:32.

—¿Seguro?

—Sí, sí… 16:32 exactamente.

—¿Y cómo lo demuestras?

:thinking:

No había cámaras, chips, GPS ni nada parecido… Así que tenían que inventar una manera de que la hora de llegada quedase registrada automáticamente y, sobre todo, que el propietario de la paloma no pudiera hacer trampas… :grimacing:

Llegados a este punto encontré que antes de que apareciesen estos relojes, el sistema era bastante más rudimentario… y bastante más cansado :joy:

En los primeros concursos ni siquiera se utilizaba una anilla para identificar a la paloma. Antes de la carrera se le estampaba una marca directamente sobre las plumas del ala, de manera que quedase inequívocamente identificada como participante en aquella prueba… Cuando la paloma regresaba al palomar, el propietario tenía que cogerla, meterla en un saco o una cesta y llevarla físicamente hasta el local del club para demostrar que había vuelto.

Muchos colombófilos utilizaban chavales que salían disparados hacia el local de la sociedad con el animal… La primera paloma que era presentada allí ganaba la carrera. Como evidentemente no todos los palomares estaban a la misma distancia del club, se llegaron a establecer compensaciones de tiempo para intentar equilibrar las cosas… Por no decir que si tu hijo era Usain Bolt tenías una ventaja enorme… No parece precisamente el sistema más justo del mundo…

En 1888 apareció además una innovación que iba a cambiar bastante las cosas: las anillas de goma de competición… Ya no era necesario llevar la paloma entera hasta el club: bastaba con retirar aquella anilla que identificaba su participación en la carrera.

Antes de la carrera se colocaba a cada paloma una pequeña anilla de goma con un número de competición… La paloma se marchaba con ella puesta y, cuando regresaba al palomar, comenzaba una operación que debía hacerse lo más rápido posible.

Había que coger a la paloma…quitarle la anilla… correr hasta el reloj… e introducirla en él… Porque la hora oficial de llegada no era exactamente el momento en el que la paloma aterrizaba. Era el momento en el que su anilla entraba en el reloj. :sweat_smile: Y aquí empiezan a entenderse esas extrañas cajas de madera.

Muchos de estos relojes tenían en su interior una especie de tambor giratorio con varios compartimentos… Metías la anilla por una abertura y accionabas el mecanismo…

La anilla caía dentro de uno de esos compartimentos y el tambor avanzaba una posición… Y al mismo tiempo… CLAC… Quedaba registrada la hora.

Dependiendo del modelo, podía hacerlo mediante discos, tarjetas o una banda de papel. Algunos de los más sofisticados imprimían directamente horas, minutos e incluso segundos mediante un mecanismo que recuerda bastante a los antiguos relojes de fichar.:roll_eyes:

Y ya os podéis imaginar una cosa… En una carrera reñida, tardar cinco o diez segundos en agarrar a la paloma podía ser la diferencia entre ganar y perder…

De hecho, el sistema tenía un pequeño inconveniente… algunas palomas podían regresar las primeras… y después quedarse remoloneando antes de entrar en el palomar, mientras el pobre dueño veía cómo seguían corriendo los minutos :joy:. Y como la hora oficial no se registraba hasta quitarle la anilla y meterla en el reloj, aquello podía costarte perfectamente una carrera.

Pero quedaba otro problema más… Porque vale… Tenemos un reloj que registra la hora. ¿Y quién garantiza que yo no lo he adelantado cinco minutos antes de que llegue mi paloma? Pues aquí es donde la cosa se pone todavía más interesante desde el punto de vista relojero.

El propietario no podía simplemente ajustar el reloj como le diese la gana… Antes de la competición los relojes se sincronizaban y eran precintados por los responsables del club… En algunos sistemas se utilizaba además un reloj principal, una especie de reloj patrón, con el que se comparaban todos los demás.

Y después de la carrera se volvía a comprobar cada aparato… Así podían saber incluso si durante las horas que había durado la competición un reloj había ganado o perdido algunos segundos y corregir esa desviación al calcular los resultados.

Es decir… No solo había que cronometrar a la paloma… Había que cronometrar al propio reloj. :joy:

Y por eso estos cacharros estaban construidos casi como pequeñas cajas fuertes… Caja robusta, cerraduras, precintos, mecanismos que impedían acceder a las anillas una vez introducidas… Todo pensado para que el colombófilo pudiera hacer una sola cosa: meter la anilla y nada más.

El Centro de Historia Local de Tourcoing sitúa la aparición de estos constateurs en las competiciones a partir de la década de 1890, aunque ya se conocen aparatos construidos específicamente para palomas unos años antes. Una fuente especializada atribuye uno de los primeros a un belga llamado Emery Van den Bossche, hacia 1885… el bueno de Emery…

A partir de ahí empezó una pequeña carrera tecnológica paralela a la de las propias palomas.:dove:

Aparecieron fabricantes como Toulet, Gerard, Remy, Heirman o Benzing intentando construir aparatos con más capacidad, más precisión y sistemas cada vez más difíciles de manipular.

Benzing, una empresa alemana que originalmente fabricaba relojes, empezó a dedicarse a estos aparatos alrededor de 1890. Durante décadas sus relojes colombófilos fueron aquellas inconfundibles cajas de madera con asa que hoy aparecen de vez en cuando en mercadillos y subastas.

Con los años, lógicamente, fueron modernizándose… En 1957 Benzing presentó su Comatic, que abandonaba la tradicional caja de madera por una carcasa metálica y permitía registrar hasta 25 palomas… Porque claro, cada participante no lo hacía solo con una paloma… sino que podía tener muchas…

En 1971 llegó el Elite, ya con mecanismo de cuarzo y capacidad para 30 palomas…

Y en 1986 apareció un modelo informatizado con pantalla y mecanismo eléctrico… aunque todavía había que hacer exactamente lo mismo de siempre: coger a la pobre paloma, quitarle la anilla y meterla en el reloj… bueno… en el constateur :joy:

Todo aquello acabó cambiando con los sistemas electrónicos… Hoy las palomas pueden llevar una anilla electrónica y el palomar dispone de una antena. Cuando el animal entra, el sistema identifica automáticamente el chip y registra la hora.

Y hasta aquí la historia de los relojes que servían para cronometrar palomas… @Pedro843cc como termine comprándome un reloj para palomas sin tener una sola paloma, te paso la factura. :joy:

PD: Si queréis ver todo este tinglado funcionando de verdad, en este documental de 1969 del Yorkshire Film Archive, hacia el minuto 16:27, se ve el proceso real de quitar la anilla, meterla en la cápsula y registrar la paloma en el reloj.

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Imágenes-con-Movimiento-Aplausos-1 (1) - iesalgazul

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Muchas gracias, en el documental se ve el alcance del tinglado que se montaban estos ingleses a cuenta de las palomas, se ve era todo un acontecimiento e imagino los premios al ganador serían bastantes suculentos aparte a lo mejor de apuestas bajo cuerda. Aquí en castilla nos quedan los galgos

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Otro fantástico hilo, @Chinaskis

Espero que dejes el tema este ahí aparcado o acabarás dándote cuenta de que vas andando o conduciendo mirando p’arriba en vez de al frente :rofl:

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Ya te digo que las apuestas deben ser el verdadero “alma” de la competición :joy:

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Mi padre era marino mercante y alguna vez de niño tuve la fortuna de acompañarle en el barco… Una de las cosas más fascinantes para mi era encontrar en alta mar palomas mensajeras que se posaban en el barco… les dábamos de comer y beber antes de volver a soltarlas… Si llego a saber todo esto les habría dado un tupper para el camino y que no perdiesen tiempo :joy:

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Gracias, muy interesante.

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Que bueno.

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Muchas gracias…

…has volado rápido, como esas palomas !!!..para traernos esta historia, que bárbaro…la máquina de escribir estará echando humo…

Si algún día fallase Internet y no funcionase el foro…ojalá nunca !!!...haznos llegar tus relatos con una paloma mensajera…siempre serán bien recibidos…a la hora que sea…

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Pues me lo he leido ,y disfrutado , de principio a fin.

Como siempre muy curioso y ameno. Gracias señor.

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Muy parecido a éste era el que llevaba cuando tenía que dar las rondas, muy muy parecido pero en rojo y negro y con la apertura para meter la llave de control.

Pedazo de hilo otra vez, maravilloso. Muchísimas gracias.

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Estupendo hilo otra vez.

Una vez más, muchas gracias por el tiempo que nos regalas desinteresadamente.

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Buenos dias
Cuando estuve embarcado el el patrullero princesa, una corbeta venida a menos, uno de los comandantes que nos toco, era muy dado a todo tipo de
Eventos, entre ellos este de las palomas, que consistia en llevar a las palomas al quinto carajo, latitud y longitud controlada, asi como la hora, llevábamos a los controladores para dar fe de todo ello.
Luego otro evento era el de llevar a los radioaficionados a Alboran, intentado batir alcances imposibles,alli se quedaban 1 fin de semana mientras nosotros " apatrullabamos" el mar de alboran a la caza de mercantes espias rusos.
Y ya como fiestazo el rocio, donde haciamos el bautismo de mar de los interesados esos dias, alli estabamos 1 semana, a taja gorda diaria, te metian en sus casas y te ponian hasta la bola de todeto, que tiempos.
Un abrazo
Pd. Por aquel rntonces el barco disponia de dos relojes el magistral y el acompañante, que yo personalmente me encargaba de darles cuerda.
Y que eran fundamentales para la navegacion, no habia GPS, y se estaba pendiente del meteo, que daban la hora y el tiempo, que previamente le habiamos pasado nosotros.

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Que maravilla de historias!!!

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Buenas tardes,
Son historias de la puta mili, que diria el GRAN IVA
Pero veridicas que diria el GRAN paco gandia
Un abrazo

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Madre mía, qué de parafernalia!

Imagino que además de una masa gruesa de participantes y aficionados, debía mover mucha pasta como para acabar desarrollando toda la infraestructura relativa.

Muy interesante, gracias por compartir compañero.

PD: Estuve unos años viviendo en Chipiona y allí había muchos aficionados a las palomas, así como en Sanlúcar de Barrameda, Rota y diversos pueblos de alrededor. Sé que pagaban hasta 3.000€ por una paloma. Se dieron casos de atracos con escopetas en palomares :person_facepalming: Eso sí, creo que estaban destinados a concursos de belleza, nada de llevar mensajes.

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El mundo de los “pájaros” es todo un mundo…

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Lo que estoy aprendiendo..:clap::clap::clap::clap:

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Buenas tardes
Y si hablamos de gallos de pelea , hay apuestas millonarias y peleas que ni salen en los noticieros, todo un mundo que mueve muchas pelas
Un abrazo

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