Como decíamos el otro día…
Si se proponen abrir una puerta la van a abrir tenga la cerradura que tenga, algunas puertas acorazadas con sistema anti tarjeta se pueden abrir desde fuera sin forzarla, las bandas del éste utilizan unos extractores que arrancan en cuestión de segundos los escudos más fuertes, hay gente especializada que sabe partir un cilindro sacarlo y abrir la puerta.
Los ladrones buenos y especializados, esos que son capaces de hacer esas maravillas, no suelen ir a pisos de gente trabajadora, sino de clases altas o que esperen un botín cierto. Muchos de los ladrones asaltacasas son rateros que entran en un piso a ver qué pillan. Una puerta buena, que les lleve tiempo abrir, y que la tengan que abrir con ruido los disuade. O si ven que la puerta del vecino es más fácil de abrir que la tuya irán a la del vecino.
Las puertas, de todos modos, más que romperlas, las suelen forzar por la cerradura, atacando inicialmente por el escudo. Casi todo el mundo tiene escudos huecos de baja calidad. Un escudo macizo cuesta poco, es muy difícil de romper, e impediría acceder al cilindro. También hay cilindros antirrotura resistentes a la extracción. De nuevo, no hablamos de tanto dinero.
Hay unas cerraduras llamadas “invisibles” que están dando buen resultado, se instalan por dentro sin que se vean por fuera y actúan con un mando en el llavero y una app móvil.
Remock Key. Arriba la he mencionado.