Hoy en divagando con Paco…
Me hallo en Porcuna (Jaén), mi localidad natal, mi pueblo, mi hogar y hoy juega mi Atleti. Surge la pregunta, ¿papá por qué somos del Atleti? Bueno, difícil respuesta, pero desde mi abuelo, seguimos esa idiosincrasia de “Coraje y corazón”, “Nunca dejes de creer”, “Mientras otros duermen, nosotros soñamos” y no puedo estar más orgulloso de no ser como los demás.
Seguido a ello, entiendo que claro, habrá también que preguntarse… ¿papá por qué me gustan los relojes? Ya que yo me he criado viendo, admirando relojes en la muñeca de mi abuelo, aquel Omega de los años 70. En la muñeca de mi padre, un Duward, un Seiko, un Tissot, un Rolex. Y hoy mi señor padre rememorando a mi abuelo que en paz descanse, me enseñó y me ha dejado (solo para las fotos) el Rolex, no puedo estar más contento y con una sonrisa de oreja a oreja, acordándome de mi abuelo, de mi pasión relojera y de mi pasión por el Atleti.
No me extiendo más, quizás no sea el hilo adecuado, pero quería compartirlo con vosotros:
Seguidamente me ha dicho las siguientes palabras, “de cuando se podía comprar un Rolex sin hacer el gilipollas como ahora”. Y qué razón señor padre. Además este reloj fue comprado en la Boutique que tenía Rolex en Jaén, ahora ya extinta. Una pena la situación actual de la marca.
Adjunto ahora la foto del Omega de mi abuelo:
Ahora toca hablar del reloj que con el que empezó mi aventura relojera, el reloj de mi comunión, que ya ha llovido… hace 23 años nada más y nada menos, un Racer del centenario del Atleti, 2003 (el cual quisiera arreglar y poner de nuevo en marcha):
Para proseguir hablaré de mi primer grial, el primer reloj que sentí la expresión, “No es un reloj, es EL RELOJ”siguiendo los pasos de mi abuelo, un Omeguita:
Para finalizar, hablaré de mi último Omeguita, mi segundo grial, que ha unido mi pasión por los relojes, la Fórmula 1 y un ídolo de la infancia, Michael Schumacher, un Speedmaster desde luego diferente y llamativo, que se encuentra en el hospital de los relojes haciéndose un servicio completo para regresar como nuevo. Para así tener dos griales y los dos griales de Omega, una marca que cada día me gusta más:
Bueno gracias por llegar hasta aquí y leer mis “batallitas”. Siento extenderme.
Gracias papá, gracias abuelo por hacerme del Atleti y por la pasión relojera.






















