Esperando el tren en la Gare Saint-Jean de Burdeos me encuentro con estos dos relojes monumentales que cuelgan de la gran nave desde 1900. Ciento veintiséis años en activo, agujas de más de dos metros, monumento histórico desde 1984. No me resisto a sacar la muñeca.
Me llama la atención el diseño tan moderno: números en azul sobre fondo blanco, tipografía limpia e hiperlegible.

