Sensacional explicación, Gabriela.
Muchas gracias.
Los relojes son realmente, de otro mundo. Y parece mentira que este Harrison lo hiciese tan bien, siendo un lobo solitario, y aparentemente sin la formación necesaria.
Voy a Londres en Mayo. Pero no me atrevo a llevar a la familia a Greeenwich. Imagino que se aburririían mucho. 