. . . . pero ¿cómo es posible que una persona llegue a desarrollar habilidades como ésta? ¿Es que estamos locos o hemos perdido el norte?
Para llegar a conseguir esto, el pavo ha tenido que meterse por ese tragapán todo lo que caía en sus manos. ¡Vaya boca! ¿os le imagináis dando un beso a una moza?
¡¡Hay que j**erse, para no caerse!!
Saludos, ferraz