¡Quién co____ones me mandará!

¡Se le escapó sin querer…!

¡El muy canalla…!

Os cuento.

El jueves tuve revisión “ortodoncil”, (me ha “apretao” los alambricos y apenas como desde entonces) (desconozco el resultado final, pero con tanto dolor incisivo-canino-premolar-molar, se me va a quedar un “tipito” que ni os cuento).

Pero al lío. Lo que os decía, que tuve ayer consulta y le dejé caer que le iba a dar un capón, por no cuidarlo bien y ni tan siquiera lavarlo después de usarlo.

Le mentí diciéndole que había hablado con el vendedor y que éste me pidió fotos, y que al verlas me dijo que por el óxido del bisel y del extremo de la tija, la “avería” se debía a un mal uso, pero que aún así se lo enviase.

Y entonces me contestó que sólo se lo había puesto dos veces y que venía mal, que cuando lo fue a poner hora la corona iba ya dura.

Así que no me quedó más remedio que decirle que sospechaba que no lo había cerrado bien.

- ¿Cómo que “cerrado” bien?

  • Pues eso, que no lo enroscaste bien y le entró humedad.
    - ¡Ah! ¿Es que no va a presión!

¡¡¡LO MATO…!!!

¡Así que el tío bruto, ni se leyó las instrucciones ni Cristo que lo fundó, y más chulo que un ocho, de cabeza al agua con él, ¡con un par!

En fin, que si mi Morpheo me lo devuelve a la vida y conseguimos cerrarlo herméticamente, se lo devuelvo por Tutatis y eso que me ahorro… al menos en relojes, porque lo que es una comida de homenaje a los dos cirujanos no me la quita nadie, y bien a gusto que la voy a pagar.

Pues eso, que saludos y tal.

:bye: