El solar dura mucho más sin cambio de pila, esta es una ventaja evidente (para nosotros y para el planeta, esta para mí es la ventaja ppal).
En vez de cambiar pila cada 3-5 años (por poner un lapso habitual, sabiendo que hay relojes que exigen cambio cada 2 años y otros cada 10 años) puedes estar sin tener que cambiar el acumulador 20 años y más.
El tema es que el acumulador aunque en general no da problemas, podría darlos y en estos casos, su reparación o repuesto es más costoso que un simple cambio de pila.
Al final, cambiar la pila es un proceso sencillo que todos podríamos hacer por nuestra cuenta, pero incluso llevándolo a que lo hagan, es una buena excusa para revisar juntas cada 3-5 años, que es bastante conveniente.
Es decir, por supuesto es una ventaja el reloj solar, pero teniendo en cuenta un poco el uso práctico de un reloj en todos sus aspectos, el cambio de pila no es un perjuicio significativo.
No hablemos ya si la pila como en muchos Casio, aguanta 10 años.
Otro tema es que a un acumulador no le sienta bien descargarse del todo y esto no es ningún problema si tienes un par de relojes, o unos pocos, vamos. Pero y si tienes varias decenas de solares?
Creo que los solares no son tan buena opción si se tiene una gran colección, en la que nos ponemos un reloj muy de cuando en cuando.
Por supuesto, se pueden guardar a la luz natural, pero digamos que ya están requiriendo un cuidado especial.
En definitiva, la pila convencional es más barata, su ritmo de cambio es muy compatible con el mantenimiento de las juntas y requiere menos atenciones.
Eso sí, en relojes de “plástico” como Casio, si la caja es de resina, es cierto que de mucho abrir y cerrar la tapa trasera es fácil terminar pasando de rosca los tornillos de la tapa, y en este sentido, yo buscaba que mis Casio fuesen solares o con pila de 10 años.
En fin, esta es un poco mi manera de verlo.











