Preciosa maquinaria y muy bien traída por @Kaykuss la referencia al gran Antonio Canseco. Este famoso relojero leonés afincado en Madrid empezó con una relojería en la calle Mesón de Paredes, 21, pero llegó a tener otra en la calle de San Sebastián, con entrada también por Plaza del Ángel, conocida como Relojería de San Sebastian, fundada en 1888; otra en la calle Mayor, números 55, 57 y 59, y aún otra más en la calle del Conde de Romanones, 11. La fundición para hacer campanas y fábrica de relojes las tenía en el Paseo de las Delicias, 52, donde también se encontraba su domicilio.
Canseco falleció en 1917 y de todo el emporio que llevaba su nombre solo quedó la Relojería Canseco de la calle del Conde de Romanones, que regentaba su hijo, y la Relojería de San Sebastian (Antigua Casa Canseco) que pasó a manos de Mateo Marot y March, quien finalmente registraría la denominación “Sucesor de A. Canseco” en 1925.

El reloj del OP se trata de un Mateo Marot. Al igual que su predecesor, Marot instaló relojes en iglesias y ayuntamientos por toda la geografía española e incluso allende los mares. Así, por ejemplo, en 1931 se le contrató un nuevo reloj para sustituir el antiguo de la Catedral de Santa Isabel de Fernando Poo (Malabo), en la Guinea española. Dicha catedral, obra de Luis Sagarra Llauradó, quien quizás pudo contar con cierta supervisión a distancia por parte de Antonio Gaudí, había empezado su construcción en 1897 con donaciones de feligreses, compañías comerciales y del Gobierno de España, siendo finalmente inaugurada en 1916.
En 2020 sufrió un devastador incendio que prácticamente destruyó por completo su tejado, parte de su estructura interior y el reloj. Se reabrió en verano de 2022.




