Perdonad que me ponga un poco profundo pero superada ya la mitad del camino de la vida el otro día me preguntaron si no me había planteado hacer testamento. Ya sabéis lo que dicen… que es todo más sencillo una vez uno no está si ha dejado claro el qué y para quién…
La verdad que hasta ahora nunca me lo había planteado… el testamento era algo que no iba conmigo… pero cuando uno empieza a pensar en ello de verdad, descubre que también obliga a pensar qué quiere hacer con las cosas que ha ido acumulando y, sobre todo, con las que de verdad significan algo y entre esas está claro la colección de relojes.
Porque todos nosotros sabemos que una colección es muchísimo más que una suma de objetos o una cifra aproximada de mercado. Cada reloj ocupa un lugar distinto en nuestra colección por diferentes razones… ya ya sé que es una obviedad… Hay relojes que recuerdan una época, otros que llegaron por una persona, otro que compraste para celebrar algo y otros cuyo valor probablemente solo entiendas tú.
El problema es que todas esas diferencias desaparecerán cuando ya no estemos. Porque para quien recibe una colección sin conocerla, un reloj muy importante para nosotros puede acabar siendo simplemente uno más. Y eso me ha hecho pensar que quizá coleccionar también implica una pequeña responsabilidad final. Que quizás no es suficiente con conservar cajas, papeles, facturas… Tal vez habría que dejar también una especie de mapa de cómo y porque se hizo esa colección, qué es cada cosa, de dónde salió, por qué lo guardamos, por qué está ahí, quién nos lo regaló o si fue un autoregalo para celebrar algo… Yo que sé… Un documento en el que si un día alguien tiene ese reloj, o lo compra, o quiere venderlo, entienda algo más que si vale mucho o poco.
Al menos a mi me habría encantado tenerlo de los vintage que he ido comprando.
Será que no tengo hijos pero me preocupa muy poco lo que pase con mis pertenencias después de mi muerte, aun no he testado y supongo que lo haré a favor de quien me cuide/aguante cuando lo necesite.
Si la muerte llega de repente cuando aun me valgo pues que se lo quede el primero que llegue, que mas me da si estoy muerto…
Veo que algunos lo tenéis bastante más pensado que yo Leyendo las respuestas creo que en realidad hay dos cosas distintas. Una es el testamento y qué queremos que ocurra con nuestras cosas… Ahí entiendo perfectamente la postura de «cuando no esté, que hagan con ellas lo que quieran». Al fin y al cabo, lo dicho, ya no estaremos para verlo. Pero lo que comenta @Ignacio1 de las fichas se acerca mucho a lo que me rondaba la cabeza cuando abrí el hilo. No tanto decidir qué deben hacer con cada reloj, sino dejarles la información suficiente para que sepan qué tienen entre manos. Cuanto más lo pienso, más me gusta la idea de añadir ademñas de la información objetiva —modelo, valor aproximado, características, documentación— otra mucho más personal: cuándo lo compré, por qué, dónde, o si fue un regalo quién me lo regaló, qué significó para mí…
Luego que cada uno haga con ellos lo que quiera, claro. Pero al menos no recibirán una caja con relojes de alguien que ya no está, sino que podrán entender por qué estaban allí y valorarlos así. Si después deciden venderlos, regalarlos o quedárselos, perfecto. Y si lo hacen que intenten que esa ficha acompañe el reloj el resto de “su vida”… dure lo que dure… Pero así al menos a partir de mi la historia no se habrá perdido conmigo.
No sé si habéis visto la película " El capitán fantástic", y si no la recomiendo, esa es la importancia que doy a mis pertenencias (todas) una vez que fallezca. Que hagan lo que quieran. Limitando el hacer o deshacer nos aferramos a algo cuando ya no estamos ni siquiera aquí.
Yo tengo testamento pero no por estas cuestiones, a mis hermanos les he comentado lo de los relojes los tengo prácticamente todos en un magnífico maletín, me refiero a los más importantes, en el que caben cuarenta y dos piezas que me facilitó el amigo @JOSERRA100 , a cada uno le hago una ficha parecidas a las que facilita el compañero @Jefebus , en las que indico cómo adquirí cada pieza, así como el valor de compra e incluso si tiene una revalorización concreta.
A partir de ahí que cada uno de los "herederos " haga lo que quiera, yo estaré muerto y me importará un bledo lo que hagan, me importa en vida, una vez muerto pues ya sabéis…
Si a alguien realmente le importas le habrás contado de viva voz la historia de tus relojes, pertenecías y demás,si es un buitre le va a dar igual tus/nuestras paranoias simplemente lo va a vender y punto. Dicho esto una vez que yo no esté (Dios quiera que falten muchos años) me la trae al pairo lo que pase con “mis posesiones”.
Si solo tuviésemos cinco o seis relojes el testamento oral valdría… pero ay, ojalá tener esa contención relojera… jajaja… A partir de los 30 pues me da que no van a retener toda esa información por mucho que se la cuente… y sí, claro… me la trae al pairo lo que pase cuando yo alimente a los gusanos pero me parece bonito que los míos sepan la historia de los relojes e incluso más bonito que alguien dentro de 100 años compre uno de mis relojes, lo herede o se lo regalen y lleve adjunta una ficha en la que se explique parte de su historia, que será parte de la mía. Lo dicho. Con los que he ido comprando yo me habría gustado tenerla.
Que hagan lo que quieran con mis relojes y otros objetos de valor que tengo , me da igual . Eso si , como lo especifiques en el testamento les tocará pagar por cada reloj o pieza de valor que escribas en dicho testamento.
Claro, entiendo lo que dices. Si los especificas uno por uno en el testamento queda constancia de que existen y habrá que incluirlos y valorarlos en la herencia dándole una alegría a hacienda… Si no aparecen, legalmente también habría que declararlos, claro, pero en la práctica nadie sabe necesariamente qué relojes había… Visto así es un buen motivo para que ese “testamento relojero” sea un documento aparte del testamento de verdad
Pues en mi caso si que lo tengo por escrito, cuando te toca a ti de cerca tener que encargarte de un legado, entiendes de golpe la movida y posibles malos rollos que dejas a tus herederos por no perder 15 minutos en un notario.
En el caso de los relojes, como soy un sentimental si me apetecía dejarle uno a cada uno de la veintena de sobrinos que tengo, para que tengan un regalito inesperado.
Lo importante es que quede definida la colección, dond está, en que orden se lega y demás, por ejemplo " Lega a sus sobrinos, tanto naturales como políticos, los relojes de su propiedad, para que sean distribuidos por orden de edad comenzando por el de mayor edad. Siendo su deseo que cada uno de ellos elija un reloj y en caso de que alguno no quisiera o pudiera elegir, su turno pase al siguiente." Por otra parte debajo de casi todos ellos, en la caja, hay un folleto con la historia y características de cada uno de ellos. nada de precios para dar pistas, por supuesto
Luego ya si prefieren suizos, rusos, chinos, japos o rswc, allá cada uno; total seguro que tampoco entienden que un “humilde” seiko cueste el triple que un hami o un tissot
En mi caso me habría gustado más tener el seiko jps que mi padre llevaba tanto en la muñeca y que a veces me dejaba llevar, que el rolex que veia de lejos y que además lo ponía poco.
Para mi es más el significado que el valor, pero como no todos somos iguales, pues allá cada uno.
Es es un tema en el que pienso a menudo …. A mis directas los relojes les importan entre poco y nada (igual que navajas o cuchillos) … espero aguantar lo suficiente para tener algún nieto que le interese y si no ya veré lo que hago … y si es de golpe, la preocupación será otra y no mía