Después de todo el lío de estos días con los Oris, y como además de los relojes soy bastante aficionado al true crime, me ha dado por buscar por el foro historias de estafas relojeras que hayan ido apareciendo durante estos años… y resulta que para sorpresa de nadie hay unas cuantas y algunas son bastante “mejores” (dicho con todo el respeto a los afectados) de lo que esperaba.
Por ejemplo, tenemos el caso de un compañero al que le colaron por Vinted un TAG Heuer falso por más de 1.000 euros. Hasta aquí tampoco sería especialmente novedoso… si no fuese porque el reloj venía con caja, tarjetas, códigos y documentación aparentemente correcta. Los números coincidían y llegó a pasar por las manos de un relojero de El Corte Inglés y de un compraventa sin que ninguno detectase que era falso
Al final consiguió que el propio vendedor reconociese el engaño y recuperó el dinero.
Luego está el compañero que compró un reloj en Chrono24 a un vendedor alemán. Pagó, llegó el paquete por DHL, lo abrió en casa… y dentro había un reloj. Solo que no era el que había comprado. Era otro mucho más barato. ![]()
También hay historias en Wallapop bastante curiosas. Un vendedor con una cuenta antigua, buenas valoraciones y todo aparentemente normal empieza a vender relojes baratos exigiendo Bizum. Un compañero paga 13 euros, el vendedor desaparece… pero otro forero le escribe interesado por el mismo artículo y el vendedor le responde como si nada. Es decir, no le habían robado la cuenta… simplemente estaba cobrando pequeñas cantidades de mucha gente apoyándose precisamente en las buenas valoraciones que había acumulado durante esos años…
Y hace pocos meses apareció otro caso de un reloj y garantía falsos. El compañero terminó descubriéndolo porque encontró otro anuncio de un reloj que llevaba exactamente el mismo número de serie que el suyo ![]()
Cuanto más buscas por internet más aparecen: Relojes falsos, relojes auténticos con piezas falsas, frankens montados con piezas de varios relojes, esferas restauradas que se venden como originales, anuncios con fotografías robadas… y por cierto también existe el timo al revés: tú eres el vendedor, mandas un reloj auténtico y el comprador asegura que le has enviado uno falso o intenta devolverte otro diferente…
Supongo que los que lleváis aquí desde el principio habréis visto unas cuantas de estas y seguro que algunas bastante “imaginativas” y se me ocurre que podríamos ir reuniéndolas. Casos del foro, cosas que os hayan pasado, intentos que hayáis detectado a tiempo o historias que hayáis visto u oído por ahí.
Edito: voy a ir añadiendo aquí algunas de las que aparezcan en el hilo para que no se pierdan entre los mensajes.
- El Speedmaster de los tres millones, aportado por @Kornival. Un Omega Speedmaster CK2915-1 supuestamente excepcional alcanza en Phillips los 3.115.500 francos suizos y lo compra la propia Omega que descubre que era un franken y acaba apareciendo una historia bastante más turbia detrás, con antiguos empleados de Omega implicados. Como bien dice @Kornival este da para un libro.
- El SyS Competidor desaparecido en SEUR, contado por @Tofux. El reloj llega a las instalaciones de Barcelona, pasa a figurar “en demora” y termina oficialmente “perdido”. Después de las reclamaciones, SEUR indemniza al remitente con 14 euros.
- Citizen Promaster falso comprado en eBay, de @clipper. Lo compra a un vendedor chino por aproximadamente un tercio de su precio habitual y recibe una falsificación que poco tenía que ver con las fotos. Después de bastante pelea con PayPal consigue recuperar todo el dinero.
- Hamilton con avería oculta en Vinted, también de @clipper. El vendedor asegura que funciona perfectamente y que únicamente tiene la pila agotada. Al cambiarla aparece un fallo en una de las funciones que probablemente habría pasado desapercibido para alguien que no conociese bien el modelo. Vinted termina dándole la razón.
- El “automático” que era un cuarzo, también de @Kornival. Un Mark Fairwhale vendido como mecánico automático resulta ser un cuarzo bastante cutre al que habían colocado por detrás un adorno que simulaba rotor y mecanismo. Consiguió recuperar el dinero y devolvió el reloj… eso sí, sin pila
. - Dos Vostok desaparecidos con InPost, contado por @Kosinsky1. Dos desapariciones en apenas tres meses; en ambos casos le pagaron el “extravío” aproximadamente un mes después.
- Un Phoibos extraviado por SEUR, de @Koko61. No fue a recogerlo porque no correspondía con el modelo descrito y debía volver al vendedor. El reloj desapareció durante la devolución: el vendedor se quedó sin reloj y él sin el dinero.
- Dos relojes robados en operaciones de Vinted, contado por @manrique. Y precisamente los dos más caros que había vendido. En un envío a Italia la caja llegó abierta y sin reloj dentro. En otro a Portugal, el comprador recibió una bolsa de ropa en lugar del reloj. Vinted se desentendió en ambas ocasiones.
- Los RSWC perdidos que acabaron reapareciendo en Portugal, recordado por @Cormac. En uno de los proyectos del foro un compañero denunció que un paquete con un par de relojes nunca había llegado y la empresa de transporte terminó dándolo por extraviado. Meses después aparecieron unos RSWC a la venta desde Portugal aparentemente procedentes de una compra de lotes de paquetes devueltos extraviados o que nunca habían sido recogidos. No fue necesariamente un robo, como dice Cormac, pero desde luego la vuelta que dieron los relojes merece estar aquí.
- El Citizen Blue Angels de la “edición especial australiana” en Wallapop, contado por @Lit. Compra en Wallapop un Citizen Blue Angels de reestreno, con dotación completa, muchas fotos y a un precio bueno pero tampoco lo suficientemente bajo como para hacer saltar las alarmas. Cuando llega descubre que es una copia cutre de las que se venden en AliExpress. Al decírselo al vendedor, este asegura que no es falso sino una supuesta “serie especial” que Citizen había lanzado en Australia con detalles diferentes, y hasta le manda un anuncio de eBay Australia para demostrarlo. Después de bastantes conversaciones y excusas cada vez más delirantes Lit amenaza con denunciar por estafa y consigue recuperar el dinero. Lo mejor es que el anuncio sigue publicado esperando al siguiente incauto.
- Los dos relojes de Jomashop que desaparecieron por el camino, contado por @Julianjdr. Había pedido dos relojes y unas herramientas y cuando recibió el paquete estaba abierto y vuelto a embalar. Dentro solamente quedaban las herramientas. En este caso hubo una prueba bastante difícil de discutir: al cambiar de transportista entre EE. UU. y España habían pesado y reetiquetado el paquete y las propias etiquetas demostraban que entre el origen y su paso por la aduana española había “adelgazado” casi un kilo
Jomashop le pidió presentar una denuncia para reclamar al seguro y terminó devolviéndole todo, incluidos transporte y aranceles. - El Seiko 5 “sobrevalorado” por Catawiki, contado por @Gamarrami. Cuando empezaba confió en la valoración de uno de los expertos de Catawiki que situaba el reloj en 350–500 € y terminó pagando 250 € por un Seiko 5 que después comprobó que podía conseguirse por unos 150–200 €. Como él dice quizás más que estafa es una buena novatada provocada por una tasación demasiado optimista y por la confianza que genera que venga de un supuesto experto de la web…
- La sospecha de pujas infladas en Catawiki, contada por @Kornival. En varias subastas observó un patrón que le resultó sospechoso… mientras él pujaba, otros dos o tres usuarios iban respondiendo y haciendo subir el precio; cuando dejaba de pujar, la actividad se detenía, y al volver a entrar las pujas parecían reactivarse de nuevo. He estado buscando información y parece que a eso se le conoce como shill bidding: pujas destinadas a inflar artificialmente el precio de un lote. También he encontrado que Catawiki lo prohíbe expresamente pero entre prohibir y estar seguro de que no se hace… un mundo.
- El Crepas LeGrand robado en España que apareció en Buenos Aires, contado por @Sergio74. A un forero le robaron su colección y tiempo después uno de los relojes, un Crepas LeGrand, apareció a la venta en una tienda de Buenos Aires. La persona que lo compró en Argentina se puso a buscar información sobre el modelo en Internet y acabó descubriendo que aquel mismo reloj había sido robado en España. Consiguió localizar al propietario original y se lo devolvió. Para que no se diga que no hay true crimes con final feliz.
