Llevo unos días dando vueltas a una tontería que, como suele ocurrir con estas cosas, ha terminado ocupándome bastante más tiempo del razonable. ![]()
En los próximos meses voy a tener que viajar bastante por trabajo y, además, a sitios bastante distintos entre sí: Tailandia, Punta Cana, Miami, Los Ángeles… y seguramente alguno más que acabará apareciendo por el camino… Y quiero viajar con un solo reloj… Hasta ahora ese papel lo había ocupado bastante mi Breitling Avenger Blackbird. Es un reloj que siempre me ha transmitido justo eso que busco cuando viajo… robustez, legibilidad, cero sensación de llevar algo delicado en la muñeca.
Pero en el último viaje me dejó tirado y tuvo que pasar por talleres.![]()
Nada dramático, pero suficiente para que se me quedase esa pequeña desconfianza que aparece cuando un reloj falla precisamente en el momento en que esperabas no tener que pensar en él. Y desde entonces llevo dándole vueltas a si no ha llegado el momento de buscar otro candidato para ese puesto…
Porque no quiero simplemente un reloj cómodo para subirse a un avión. Me refiero a uno que termine convirtiéndose en mi reloj de viaje. Ese que dentro de diez años, cuando abra la caja y lo vea, recuerde que estuvo conmigo en Bangkok, en una playa del Caribe, pateando Miami o esperando durante cuatro horas en algún aeropuerto absurdo porque el vuelo vuelve a salir con retraso. ![]()
Evidentemente, ya que voy a cambiar, he ido analizando lo que le pediría a ese reloj:
Para empezar, que sea duro de verdad. No quiero viajar preocupado porque le he dado un golpe contra una maleta, una puerta de taxi o cualquier otra cosa.
Que se pueda mojar sin pensarlo demasiado. Piscina, playa, barco, lluvia tropical… un reloj que no me obligue a recordar que lo llevo puesto cada vez que aparece agua.
Que sea cómodo para llevarlo muchas horas seguidas y en lugares con bastante calor y humedad…
Que permita consultar fácilmente otra zona horaria. Un GMT, un World Time o cualquier solución que permita saber qué hora es en casa sin tener que poner en funcionamiento el cerebro después de doce horas de avión. ![]()
También quiero que sea muy legible, tanto de día como de noche, y cuanto menos mantenimiento me exija durante el viaje, mejor.
No tengo ningún problema con que sea automático, cuarzo o solar. De hecho, en este caso concreto creo que el tipo de movimiento me importa bastante menos que la tranquilidad que me dé.
Que sea relativamente discreto y no sea caro. Si estoy en un sitio que no conozco, no me apetece ir pendiente de la muñeca ni llamar más de la cuenta la atención de los amigos de lo ajeno.
Hasta aquí había unos cuantos candidatos… Pero hay una condición más que complica bastante la búsqueda.
Muchas veces en estos viajes de trabajo tengo comidas, reuniones o cenas formales. Así que necesito algo capaz de estar por la mañana recorriendo Bangkok, ir por la tarde en barco y que por la noche no parezca fuera de sitio con una camisa y una chaqueta en una cena de trabajo. Y precisamente por eso no quiero solucionar el problema llevando dos relojes: la gracia está en encontrar uno que sirva para todo… Supongo que ahí está realmente el problema y por lo que descarto a priori la opción lógica de los G-SHOCK.
A ver si entre todos encuentro el definitivo… o consigo complicarme todavía un poco más la vida. ![]()













