Mañana tal vez no pueda estar, como debo, al 100 %
Me pasa a menudo, lo reconozco. Me disculpo a diario por ello frente a los espejos, amigos y familia.
Siempre tuve que ser fuerte, decidido cobarde que aguanta todo. Es mi sino.
Mañana mi hija cumplirá 20 años de gloria a Dios.
Ese mismo Dios que es tan grande que me pidió no poder verla desde hace ya 7 años. Aún intento comprender el porqué dejamos de amarnos y hablarnos. Ese mismo Dios que me permite recordar que el amor es a veces cruel con los que aman.
Hoy he tenido, hemos tenido, la noticia de nuestro compañero @Sky , José…al que el amor le ha llamado por la puerta grande…y a pesar de que no soy nadie ni nada…quiero otra vez , como cada año, dedicar mis pensamientos sobre lo que el amor significa para mí…
Ningún dolor podrá vencer al amor. Jamás.
Martina aprieta mi mano como si se le fuera a escapar
Me mira entonces y sonríe, sonríe y sus ojos brillan.
Me pide bailar con ella, tan dulce y tan pequeña…y yo lo hago…tan patoso como nadie…
Pero su cara se ilumina, se vuelve tan frágil y poderosa a la vez…
Habla conmigo, y le escucho…nada puede entonces interrumpirnos, nada puede suceder.
Ella me quiere, lo sé muy bien…un amor que supera las barreras, que vence el malestar y las preocupaciones.
Requiere mi ayuda a pesar de no necesitarla, y yo incauto, me pregunto por qué…
No para quieta, como si tuviese un mecanismo que lo impide…pero cuando lo hace, todo se detiene, no hay sol ni lunas ni luces ni sombras…y entonces vuelve a correr, hablar, bailar…
Pasará el tiempo y sabrá que entonces no existirá para alguno de los dos esa música, esa danza…que cada día que pase morirá un poco el teatro, la belleza de esos días…
Pasará el tiempo y entonces no habrá más manos, ni abrazos hasta el infinito…sólo breves caricias en el recuerdo.
Me pregunto si podré guardar en mí este momento, en el que caigo rendido a su mirada, cuando sin decirme nada, alzamos el vuelo en un mágico y precioso ballet…
Me pregunto si sabré recordar con todo el detalle los días que he pasado junto a ella…si no se perderán en la lluvia, como lágrimas…
Me pregunto si alguna vez ella podrá soñar con un segundo a mi lado, en el que entre sus ojos y los míos, sólo existía el amor.
