Ayer salí a andar con este Vostok y a la media hora me di cuenta de que había perdido el bisel. Recordé que un chico se cruzó conmigo, chocando nuestras muñecas, así que pudo haber saltado allí. Desande mis pasos, y a la media hora, cuando llegue al sitio donde se produjo el encontronazo ya de noche, para mi sorpresa, allí estaba el bisel, pero ahí no acaba mi suerte, había caído encima de un husillo y estuvo a punto de caerse por una rendija.
Hoy, día de lotería. A partir de ahora paso de bianual a anual. Espero que no me toque.
Eso sí, al salir he comprado un décimo de Navidad. A ver si esa sí,