Ya sabemos que Breguet fue el primero en hacer movimientos automáticos, creo el tourbillon y la amortiguación de golpes, incluso creó el primer reloj de pulsera en 1810, un siglo antes de que se popularizaran.
En su 250º aniversario la marca quiere continuar este camino y postularse como el mayor innovador en la industria relojera, para ello anuncian el lanzamiento de varios relojes que serán la punta de lanza para nuevas innovaciones. El primero de ellos es el Experimentale 1.
Un reloj inspirado en el Breguet nº 3448, un reloj de bolsillo, además de en sus primeros cronómetros marinos. Toma referencias históricas para crear algo totalmente nuevo.
La caja mide 43,5 mm. de oro, pero no del color dorado típico ya que la marca utiliza un tono diferente al habitual de este material, algunas superficies están recubiertas de ALD en azul arenado, a juego con el tratamiento azul de varios tornillos y puentes del movimiento. Tiene tres asas, muy inclinadas para hacerlo más cómodo, la central de mayor tamaño y sus laterales son acanalados.
Esfera de zafiro transparente, El tourbillon a las 12, los anillos que rodean los segundos, los minutos y las horas son luminosos.
Pero lo más impresionante del reloj son las novedades que lleva su movimiento. el nuevo Calibre 7250. Primer mecanismo tourbillon de 10 Hz con escape magnético de fuerza constante.
¿Qué es lo que logra esta maravilla?
Sabemos que los problemas de este tipo de relojes son dos:
1.- Los engranajes tienen mucha fricción, lo que provoca su desgaste.
2.- Para hacer funcionar un reloj es necesario dar cuerda a un gran muelle real, que almacena energía como una pila. Como un muelle real almacena tanta energía, puede proporcionar una cantidad diferente de energía al principio y al final de una cuerda o carga.
Pues bien, El Breguet Experimentale 1 logra evitar ambas cosas gracias al uso de imanes.
La mayoría de los relojes utilizan una simple palanca, lo que se denomina escape, en lugar de esto, el Experimentale 1 utiliza imanes para crear una oscilación similar en el movimiento. Es decir, en lugar de equipar los habituales rubíes usa imanes de samario-cobalto, que provocan que la rueda de escape se impulse por el efecto del magnetismo. Esto logra que el reloj consiga una precisión de +/- 1 s/día. Además, este sistema crea una fuerza constante, al no tener fricción ni influencia del estado de la cuerda ni del par del barrilete del muelle real.
Por otro lado, comparado con la mayoría de tourbillones, que funcionan a 2,5 Hz, 3 Hz o 4 Hz, el tourbillon del Breguet Expérimentale 1 funciona a una frecuencia de 10 Hz o 72,000 alternancias/hora, es dos veces más rápido y por lo tanto más estable y preciso.
Sólo se fabricarán 75 unidades numeradas. Tardará dos años y medio en producirlas todas a razón de 340.000 € cada una. Sin embargo, Breguet asegura que esta innovación llegará en el futuro a otros relojes más accesibles.






