Cierre deployante de una hoja: ¿hay una forma “correcta” de llevarlo?

Estoy usando un cierre deployante Hirsch, el típico deployante de una sola hoja (no sé cuál es el término más usado en España, así que acepto correcciones :grinning_face_with_smiling_eyes:), y me ha surgido una duda práctica que quería comentar con vosotros.

Normalmente el deployante tiene una posición “correcta” de montaje, pero he probado a invertir la orientación de la correa y del cierre, de modo que el deployante queda en la posición inversa a la habitual. La idea es ganar más comodidad al cerrar y al llevar el reloj, aunque eso implique que el sobrante de la correa quede hacia el interior de la muñeca.

En mi caso, así el reloj se siente más equilibrado y el cierre no me molesta al apoyar la muñeca, pero visualmente sé que puede resultar “raro” para algunos.

La pregunta para el debate: ¿Alguien más lo usa así?

¿Os parece una herejía relojera o una solución práctica perfectamente válida?

¿Habéis notado diferencias reales de comodidad según la orientación del deployante?

Al final, como casi todo en relojes, la teoría está muy bien… pero la muñeca manda.