No es precisamente un reloj recién salido, sino que forma parte de los modelos que Yema liquida, dotados del poco prestigioso calibre Yema 2000.
No os hago un unboxing porque ya he hecho muchos de Yema y al final todos son iguales, con una caja cúbica pequeña, dentro un portarrelojes de viaje de cuero y el reloj, con garantía de cuero también.
A lo que vamos, el reloj. Es un clásico pilot/field watch, muy estilo Hamilton. Tiene un diámetro de 40 mm, excluida la muy prominente corona, con un lug to lug de 48. No tiene ninguna complicación, ni siquiera la fecha, lo que a mí me gusta. En el exterior del dial todas las horas marcadas en escala de 1 al 12, y en el anillo interior marcadas las 24. Tiene una bonita aguja tipo más o menos jeringa en las horas y recta en los minutos. El segundero tiene la punta roja. La corona es de diver, protegida por unas asas de la caja y está roscada. Como buen Yema, es sumergible hasta la espectacular profundidad de 300 m. La tapa es ciega y lleva impreso el recargado y camp escudo de Yema, que me parece horroroso pero que le he cogido cariño. El vidrio, de zafiro. Su corazón, el comentado automático Yema 2000. El lume es espectacular. Va con un bonito armis de acero inoxidable, pero le compré una correa en la misma relojería Iglesias, donde lo compré.
Es un reloj sencillo que me gusta mucho. Si le he de poner una pega, el bisel de acero inoxidable cepillado, plano y que domina mucho la esfera, es bastante soso, Pero da una impresión de solidez que va bien para un field watch.
El reloj tenía un precio de casi 900€ y no creo que haya sido un éxito de ventas. Con la oferta salía por bastante menos de 500€, lo que vale la pena. Yo estoy muy contento con la compra, me resulta muy cómodo de llevar y me gusta su simplicidad, con detalles bonitos en el diseño de los números y de las agujas.






