Cualquier tiempo pasado fue mejor?

En relojería yo creo que si.
Hoy me ha dado por ir a buscar una referencia de un calibre, y cosas de uno, que me gusta buscarlo en papel antes que meterme en internet, que eso lo hago también, uno empieza a ser mayor, o como diría el Cyberdyne Systems T-800 modelo 101, “mayor, no obsoleto”, pero no quita que tenga esas costumbres, encima tengo la fortuna de tener una biblioteca propia en mi casa que ha ido engordando a lo largo de los años, y me place ese ritual.
A lo que iba, que justo he ido a dar a los años 2007/2008, y quería compartir con vosotros unas fotos de aquellos años.
Y de que son las fotos…?, bueno pues de una época en la que si estabas interesado en un reloj, y preguntabas a la casa en concreto, te mandaban a tu casa, junto con (en algún caso) un obsequio, una carta personalizada, y el catálogo de la marca de ese año.
Por que digo, que en este caso el tiempo pasado fue mejor, por que curiosamente ese tipo de detalles, hoy en día, vienen de oriente, y ya no de los Alpes.
El mundo ha cambiado.
Bueno va, os dejo unas fotos de estos catálogos, y decir que algunos (por su encuadernación) son obras de arte en sí mismas.








Curioso el mensaje de donde hay que poner la junta…

Seguimos…



Fotos de alguno de los catálogos…













Y un puñado de fotos de esos catálogos….




















Bueno, y hasta aqui una muestra de otro tiempo en esto de la relojería, y ahora, hoy en día, ha cambiado, a mejor?, a peor?, que opináis.

Un saludo!!

34 Me gusta

Ahora te dicen que te apuntes a su newsletter :joy::joy:

5 Me gusta

Habia de todo, como ahora, modelos super chulos, y modelos curiosos y feos a la vez, como este que me llamó la atención porque no lo conocía.

6 Me gusta

Que maravilla compañero. Y gracias por compartir las imágenes.

No creo que el post vaya de relojes mejores o peores, sino en la atención al cliente y la calidad del servicio y el producto hace 20 años. Y ha pasado con todo: relojes, vehículos, vivienda y hasta deporte.

Tengo un compañero de oficina de 27 años que se indignó porque no le regalaron un paraguas al comprar el coche, cosa que si sucedió con su padre hace años. Pobrecillo.

3 Me gusta

Hola
No había una norma acerca del porn0 en el
Foro , esto se está yendo de madre.
Donde iremos a parar.

Emho, si todo lo vintage y lo clásico está en auge ( ropa, coches, motos, etc….) y lo “moderno” no apela demasiado por algo será, yo veo unos dibujos de los Jetsons o el propio Terminator al que haces referencia y me gusta lo que veo y luego veo unas fotos de la última pasarela o alfombra roja, de moda, de un salón del automóvil o de muchas otras cosas y me quiero sacar los ojos.

Pero ese soy yo.

3 Me gusta

Si, no me refería a la construcción en si de los relojes, que se podría hablar mucho sobre el intangible “made in …”, que curiosamente las más afamadas son las que se atan al famoso 60%, mientras que otras no tan intangibles son 100%, (Victorinox por ejemplo), y que años atrás ese 100% no lo discutía nadie.
Me refería a todo lo que rodeaba en esos años la relojería, y lo que significaba llevar un mecánico en la muñeca.
Y también, como no, que había marcas que eran caras, pero no insultaban tu inteligencia con los precios.
Un saludo, gracias por comentar!!

2 Me gusta

Coincido, en muchas cosas el querer volver a otros tiempos es lo que pretende vender y estar de moda, por algo será…
Un saludo!

No me imagino lo que valdrá, ademas ese creo que fue una colaboración con Armin Strom, (creo, no estoy seguro).
Pero vamos, yo digo 40/50 mil y creo no fallo.

1 me gusta

Me encantan estos catálogos y cuanto más antiguos más . Muchas gracias

1 me gusta

Bellas imágenes y buenos recuerdos de cómo eran las cosas en otros tiempos…..

Gracias por la evocación.

1 me gusta

Ciertamente se hacían las cosas de manera diferente. Aunque quizá también las valorábamos de un modo distinto, y ahí puede residir una parte importante del cambio. Hoy vivimos inmersos en una dinámica de satisfacción inmediata, donde los deseos aparecen y se consumen con una rapidez que hace difícil detenerse a disfrutarlos. La búsqueda constante de nuevas experiencias, estímulos y gratificaciones parece haberse convertido en una característica definitoria de nuestra época. En un entorno donde la oferta es prácticamente inagotable y la exposición continua, incluso en aficiones como la relojería, el deseo se dispersa con facilidad. Cuando todo está al alcance de la vista de forma constante, resulta más complicado fijar la atención en algo concreto y construir un vínculo duradero.

Antes, alcanzar determinadas metas tenía otro significado. Comprar un buen reloj, hacer un viaje soñado o adquirir cualquier objeto especial solía ser el resultado de meses, e incluso años, de espera, ahorro e ilusión. El propio camino formaba parte de la recompensa. Cuando finalmente se conseguía, se disfrutaba de forma mucho más consciente, porque detrás había esfuerzo, paciencia y una historia personal.

Las marcas entendían perfectamente esa realidad. Sabían que quien solicitaba un catálogo, escribía una carta o acudía a un distribuidor había recorrido ya parte de ese camino. Por eso cuidaban cada detalle. No se limitaban a vender un producto; intentaban construir una experiencia. El catálogo encuadernado con esmero, la carta personalizada o el pequeño obsequio no eran simples herramientas de marketing. Eran una forma de transmitir que el cliente importaba y que la relación con la marca comenzaba mucho antes de la compra.

Quizá por eso esos catálogos que hoy conservamos tienen algo especial. No eran únicamente folletos comerciales. Eran objetos que invitaban a sentarse, hojearlos con calma y soñar con las piezas que mostraban. Formaban parte de la afición.

Sucede algo parecido cuando vemos fotografías de los viajes en avión de hace décadas. Volar era un acontecimiento que se vivía con cierta elegancia y solemnidad. Hoy, salvo que uno pague por categorías superiores, la experiencia se ha optimizado hasta el extremo: más eficiente, seguramente más accesible, pero también más impersonal. Hemos ganado asequibilidad y rapidez, pero a menudo a costa de perder parte del encanto.

Las empresas también han cambiado. Antes parecía existir una mayor voluntad de conquistar al cliente mediante la atención y el cuidado de los detalles. Ahora, con el peso de las redes sociales y del marketing digital, gran parte de los esfuerzos se concentran en captar nuestra atención de forma constante, mediante estímulos continuos y campañas cuidadosamente diseñadas para generar impacto inmediato. Se busca más provocar una respuesta rápida que construir una relación duradera.

No voy a entrar en la eterna cuestión de si cualquier tiempo pasado fue mejor, pero sí tengo la sensación de que algunas cosas se disfrutaban de una manera más pausada y consciente. Quizá porque había menos estímulos compitiendo por nuestra atención y porque el esfuerzo, la espera y la ilusión formaban parte de la experiencia. Y en aficiones como la relojería, donde la mecánica, la tradición y el aprecio por los detalles siguen teniendo tanto peso, esos pequeños gestos de otra época se echan especialmente de menos.

18 Me gusta

Seré breve…..

ESO SEGURO! :rofl: :upside_down_face:

1 me gusta

No puedo añadir ni quitar una sílaba de lo que has escrito.
Lo has explicado perfectamente. Ese concepto es al que yo he querido referirme.
Gracias por aportar.
Un saludo!

3 Me gusta

He solicitado al menos 3 o 4 veces el catálogo de Omega,y todavía lo estoy esperando desde hace mas de un año.

Puede ser que se imaginen que no voy a comprar ninguno,y dirán,nos ahorramos papel​:rofl::rofl:

2 Me gusta

Yo en estas discusiones suelo hacer el mismo chiste: cualquier tiempo pasado fue ANTERIOR…

Pero, lo cierto es que vivimos una era de inmediatez. Todo es para ahora, no queremos esperas… y eso tiene consecuencias en calidades… y en lo efímero de todo. Creo que @Sergi_c05 lo ha definido muy bien…

Un ejemplo claro: hoy compramos bienes con “obsolescencia programada”. El propio concepto es impensable hace 30 o 40 años. Relojes de 50 y más años siguen funcionando en sus parámetros originales. Un smartwatch “caduca” en 2 o 3 años. Y se tira…

:roll_eyes:

3 Me gusta

Creo que a mí me llega mañana… aunque no estoy seguro de lo que es. Se supone que mañana me llega un paquete del grupo Swatch y que yo sepa no me he comprado ningún reloj. La referencia es 73 CAT. Así que entiendo que es un catálogo, y que yo recuerde en los últimos meses sólo he solicitado uno a Omega.

En cuanto a lo que el hilo trata en sí, pues sí y no. Muchas cosas en tiempos pasados eran mejores por ejemplo en cuanto a relojes, probablemente, y sobretodo en automoción. Pero en cuánto a otras muchas cosas hemos avanzado, sobretodo pienso en sanidad en global. Aunque ahora mismo, estoy viendo que la cosa va cada vez a peor. Y trabajo en un hospital.

2 Me gusta

Yo lo he solicitado varias veces,y nunca me ha llegado.Me llegó el de Glashoutte y el de Sinn

2 Me gusta

Esos también me llegaron sin problema. Omega solicite hace años y nada. Mañana te digo qué me ha llegado.

1 me gusta

Y cuando solicitaste el de Omega?

1 me gusta

Pues quizá hará un mes como mucho.

1 me gusta