Es un tema que ya se habrá tratado en otras ocasiones, pero ayer le andaba yo dando vueltas pensando qué reloj o tipo de reloj me había decepcionado una vez adquirido. En mi caso recuerdo lo mucho que me atraían (y conceptualmente me siguen gustando) los relojes 24h, donde la aguja horaria sólo da una vuelta al día. Lo cierto es que, para aquellos que cambiamos de reloj a menudo, el proceso de lectura del reloj de 24h se hace muy incómodo ya que la posición de las agujas no es la habitual en el resto de la colección y te obliga a mirarlo dos veces para enterarte….
¿Y vosotros? ¿Comprasteis un reloj y luego no fue lo que esperabais?
Pero lo que leo es que os decepcionó un estilo de reloj, una forma de presentar la hora (24 horas, Ana-digi,…) más que un reloj en sí.
En mi caso estoy seguro que también me sucedió alguna que otra vez, principalmente por tamaño erróneo más que por el tipo de reloj. A partir de ello tomé la decisión de no comprar un reloj sin verlo y probármelo, aunque ello implique atrasar la compra porque donde vivo no se sale del “sótano,caballo y rey” en cuanto a marcas.
Si nos atenemos a un reloj en concreto podría decir que el tan apreciado PRX me dejó frío, aunque no lo calificaría de decepción si no más bien que el suflé lo había demasiado inflado por mi parte, no percibí las sensaciones que presuponía viendo tanta buena opinión, review,…
Justo ayer devolví un Invicta que al sacar la corona, la aguja minutera se queda un poco suelta, y el tacto al girar la corona es muy flojo y no es ni roscada.
Se supone que es 200m pero parece que le puede entrar agua viendo Bob Esponja.
Mi colección siempre ha sido más bien modesta, y a primeros de año, junte algo más de dinero, para lanzarme a un reloj de, para mis posibilidades, cierta cantidad.
Me apetecía un reloj atemporal, ponible en todo momento, y que no me aburriera. Después de muchos leer, preguntar y ver, se vino a casa un Tsuyosa small seconds, azul, que me encandiló en fotos.
Pero llegó a casa, me dejó más frío que otra cosa, y volvió por donde vino. No hubo conexión, y eso en mi cabeza no era nada bueno.
No sé si se puede considerar una decepción como tal, después de babear mucho por él conseguí un Laco de 42 mm que, aunque estéticamente me encanta, me cabecea en la muñeca y la corona se me clava en la mano. Apretando un agujero más en la correa consigo evitar ese balanceo, pero, sigue sin ser cómodo. Aún así el reloj me encanta y lo uso bastante pero creo que para mí muñeca de 17,5 hubiese sido mejor la versión un poco más pequeña de 39mm.