No sé vosotros pero yo tengo una capacidad extraordinaria para guardar cosas que probablemente no volveré a utilizar jamás… Un tornillo que ha sobrado de montar un mueble, un cable de un aparato que se ha roto, una pieza metálica que no sé de dónde salió, cargadores variados (creo que podría cargar aparatos de las últimas tres décadas)… Todo va al cajón porque, como le digo a mis hijas que me insisten en que los tire, algún día puede hacer falta ![]()
Pues resulta que he descubierto que los relojeros también tienen cajones… y visto lo que he ido encontrando también unos cojo… ![]()
La diferencia entre ellos y nosotros es que ellos en lugar de tornillos de IKEA dentro de sus cajones encuentran calibres de hace cincuenta años, esferas olvidadas o mecanismos fabricados para un proyecto que finalmente nunca llegó a existir… Y entonces alguien debió pensar: ¿Qué carajo hacemos con esto? Y otro debió responder: Pues qué vamos a hacer, un reloj. Y algunos casos son bastante interesantes así que vamos allá…
Probablemente el caso más espectacular sea el del Panerai PAM 21.
En 1997 Panerai presentó el Radiomir PAM 21, una edición limitada a solo 60 relojes, con caja de platino y esfera marrón. Pero la verdadera gracia del asunto estaba dentro… Panerai montó en esos relojes auténticos movimientos Rolex calibre 618 de época.
Es decir… un Panerai moderno con un corazón Rolex fabricado décadas antes… Aquí conviene hacer una pequeña precisión porque la historia parece que se ha adornado mucho con el tiempo. Que el PAM 21 lleva un Rolex 618 antiguo es un hecho… Lo que ya entra un poco más en el terreno de la leyenda parece que es la famosa escena de “aparecieron los movimientos olvidados en un almacén y decidieron usarlos”… Que es mucho más bonita, todo hay que decirlo
Sea como sea, el resultado fue un Panerai moderno construido oficialmente alrededor de un movimiento Rolex histórico…
No está mal para unas sobras…
Otro caso que me ha parecido buenísimo es el del Nivada Grenchen Depthmaster.
Aquí la historia es casi mejor porque parece de chiste. Aparecen diez esferas originales NOS del viejo Depthmaster. Diez. Y no unas esferas cualquiera… sino unas preciosas esferas naranjas, antiguas y que nunca habían sido utilizadas. ¿Qué haces cuando te aparecen diez esferas así? Pues buscas también diez movimientos ETA 2472 NOS y fabricas diez relojes con ellos ![]()
El resto del reloj era nuevo, claro … Y esto me encanta porque es una de esas raras ocasiones en las que compras una reedición y resulta que dentro hay realmente una parte del reloj de hace cincuenta años. No algo “inspirado en” sino la pieza de verdad.
Por lo visto en Nivada le cogieron gusto al asunto porque después siguieron haciendo algo parecido con distintas versiones del Chronomaster, utilizando movimientos Valjoux 23 antiguos, restaurados y montados en relojes nuevos.
Hay algo casi poético en pensar que un movimiento fabricado hace medio siglo, que quizá nunca llegó a montarse en ningún reloj, termine latiendo por primera vez hoy dentro de uno recién hecho… Sí… ya sé que me estoy poniendo un poco moñas
Pero qué le voy a hacer… me parece bonito.
Este caso es más reciente… Para celebrar su 50 aniversario, Raymond Weil presentó el cronógrafo The Fifty. ¿La gracia? Que en lugar de montar un movimiento moderno decidió utilizar 50 movimientos Valjoux 23-6 originales de 1976, justo el año en que nació la marca. Los calibres se restauraron y decoraron uno a uno y se hicieron 50 relojes. Me parece una idea buenísima. Cumples cincuenta años y en lugar de mirar al futuro decides mirar al cajón y rescatar exactamente cincuenta movimientos que nacieron contigo. Hay aniversarios bastante peores ![]()
Otro caso que me ha gustado mucho es el de Olivier Jonquet, un relojero francés que encontró un lote de 70 movimientos France Ebauches 233/69 NOS.
Y aquí pasó algo que me parece muy curioso porque el proceso fue justo al revés de lo normal… No fue: “Quiero hacer un reloj y necesito encontrar un movimiento”. Fue: “Tengo 70 movimientos… ahora habrá que inventarse un reloj”. Y así nació el Olivier Jonquet Elie.
Se utilizaron 50 movimientos para fabricar 50 relojes y los otros 20 se reservaron para reparaciones y servicio y sinceramente me parece una decisión de bastante sentido común… Porque encontrar 70 movimientos antiguos ya es una suerte pero encontrar el 71 dentro de veinte años seguramente sería directamente un milagro ![]()
Y voy terminando. En 2023, para celebrar su 140 aniversario, Alpina presentó el Heritage Carrée Mechanical 140 Years utilizando auténticos movimientos históricos Alpina AL-490 restaurados para la ocasión. Otra vez la misma idea…
En vez de hacer un reloj moderno disfrazado de antiguo, metes dentro algo que realmente viene de aquella época lo que para mí le da un encanto especial. Porque una cosa es parecer viejo, como algunos de nosotros, y otra bastante distinta es tener algo viejo de verdad dentro.
Ahora parece que siguen apareciendo Valjoux 23 por todos lados… voy a tener que volver a mirar por casa… La firma japonesa Naoya Hida & Co. ha presentado el Type 7A después de conseguir una pequeña cantidad de movimientos Valjoux 23 NOS.
A estas alturas empiezo a sospechar que en algún lugar de Suiza hay un almacén lleno de cajas de Valjoux 23 esperando a que alguien abra la puerta y la verdad… no me importaría ser yo el que lo abriese ![]()
En definitva me resulta curioso que si alguien compra por su cuenta una caja antigua, un movimiento de otra época, unas agujas de aquí, una esfera de allá y monta un reloj con todo ello todos le llamamos Franken… lo consideramos un sacrilegio… una herejía relojera…. Que nadie lo toque ni con un palo ![]()
Pero si una marca abre un armario, encuentra cincuenta movimientos fabricados hace cuarenta años, hace una caja nueva alrededor de ellos y los vende… tenemos una edición limitada, recuperación histórica, patrimonio de la manufactura. Y la peña paga miles de euros por ellos…
Vale. Es broma. Lógicamente yo también veo la diferencia… una cosa está hecha oficialmente por la propia marca y tiene una intención detrás. Pero aun así la frontera me parece divertida. Porque en ambos casos, si lo reducimos a lo más básico, alguien está cogiendo piezas que nacieron en momentos distintos y está construyendo un reloj nuevo con ellas. Solo que uno vale menos porque es un franken… y el otro probablemente vale el doble porque pone “Limited Edition” en la trasera ![]()





































