Efectivamente, queda mucho mejor así.
La cosa es, si fuera en castellano lo habrías comprado?
Yo no. Eso es lo que traba de decir
Efectivamente, queda mucho mejor así.
La cosa es, si fuera en castellano lo habrías comprado?
Yo no. Eso es lo que traba de decir
Yo ahí distingo la edad o época del reloj y del grabado.
Si es un reloj moderno quizás no. Ahí estoy de acuerdo.
Pero si por ejemplo, es un Festina de los 50 o 60 y por detrás tiene un “A Francisco por 30 años trabajados en Cafés el Molino de tus compañeros” o el logo de la empresa, seguramente sí.
No sé, quizás es porque me hace ponerme en la piel de Paco, me genera preguntas ¿Cómo sería vivir en esa época? ¿Qué habrá sido de Paco? ¿Qué significaría ese reloj para él?
A mi ese grabado me dice mucho pero sobre todo me sugiere más. Ya digo que para mí es parte de la vida del reloj pero estando de acuerdo que hablo exclusivamente, o casi, de vintages. Relojes modernos ya es otra cosa y eso sí puedo verlo de otra forma o gustarme solo en casos determinados.
A mí me da mucha pena que un reloj grabado que comemos una fecha o un hito acabe vendiéndose.
Tampoco comparto la idea de comprar relojes como inversión, como sugiere el creador del hilo.
Ese grabado le aporta un valor incalculable a su dueño. Ya sea un aniversario de boda o una recompensa de tu empresa. Obviamente si acaba a la venta, normalmente no significará nada para el comprador.
Coincido, para mí es un plus muchas veces.
Se me escapó el otro día un Seiko por pensarlo mucho así
Chulísimo. Además de que nací en el 78
Bien chulo ese Actus.
El logo es el de una marca de camiones, japonesa, ¿verdad?
Creo que si. Lo había mirado el otro día, y es una ciudad de Japón, y una marca de camiones.
A mi no me importa comprar relojes u otros objetos que lleven grabados. Por un lado, les aporta una pequeña (o gran) historia que contar, si eres capaz de descifrarla, y por otro lado, suelen ser más baratos.
Hace poco he subido fotos al reto de Micer Hernán un par de relojes con grabados:
Este Actus, de cuyo primer propietario, trabajador de la Solvay, lo obtuvo tras 40 años currando allí (además, encontré en la red dos gacetas en la que se nombra a este señor y el acto en el que le dieron el reloj)
Y este South Bend, reloj ferroviario de pura cepa, que Lucy regaló a su amado Edwin el dia de navidad de 1921:
Me gustan, qué le vamos a hacer, cada uno tenemos nuestra “pedrada” ![]()
Me flipan @Pedro843cc
Yo como buen milenial con alma de chatarrero/anticuario apreciaría más los relojes con grabado que sin él.
Una de las cosas que más me gusta de comprar libros antiguos en Wallapop y plataformas de segunda mano es que muchas veces vienen con nombres, fechas, anotación del propietario, estampitas, sellos… y me encanta buscar datos sobre ellos y sobre tiempos pasados.