Pues vamos de camino a la siguiente parada de mi ruta… Bangkok… y mientras todo el mundo piensa en Pad Thai… yo sigo buscando historias relojeras de por aquí y he encontrado una de anteayer, como quien dice…
Retrocedamos un poco… pero solo un poco… Hasta julio de 2022.
Durante una actuación de Aduanas en una relojería del centro comercial Siam Square One, los agentes se incautaron de 14 relojes de lujo. Como parte del procedimiento, los de Aduanas llamaron al representante en Tailandia de los titulares de los derechos de las marcas para que los examinase y les dijese si eran falsificaciones.
Resultado: Uno era falso. Los otros 13 eran auténticos…
Perfecto. Y entonces sucede una cosa que confieso que no termino de entender. Si habían comprobado que aquellos trece relojes eran auténticos… ¿por qué no se los devolvieron al propietario? He buscado la explicación y no he conseguido encontrarla. Pero el hecho es que no se los devolvieron.
Los trece relojes permanecieron bajo custodia de Aduanas y, meses después, decidieron sacarlos a subasta pública… Entre los relojes había Richard Mille, Patek Philippe, Rolex… El caso es que el 6 de julio de 2023 se celebró una subasta en la que participaron 18 personas… y los relojes se adjudicaron por varios millones de baht.
Una mujer, por ejemplo, pagó exactamente 2.200.028 baht… unos 57.813 euros… por un Richard Mille RM07. Un familiar suyo se llevó un Patek Philippe Aquanaut 5167 por otros 1.899.000 baht… 49.900 euros… Un chollo teniendo en cuenta lo que podían costar realmente esos relojes…
Y además había una pequeña tranquilidad añadida. Se los estaban comprando a la Aduana de Tailandia y habían sido examinados y declarados auténticos por el representante de los titulares de las marcas… Vamos, que tampoco parecía precisamente una compra en Wallapop.
…
La cosa es que los compradores recogieron sus relojes el 7 de julio y poco después una de ellos recibió una llamada.
Otro participante en la subasta había llevado su reloj a comprobar y le habían dicho que era falso. Así que ella hizo lo mismo con su Richard Mille y efectivamente: Falso también. Compruebaron también el Patek… Y falso… Todos los relojes que se habían subastado eran falsos… ![]()
Y entonces empezó a surgir una pregunta bastante más seria… Si aquellos relojes habían sido comprobados cuando fueron confiscados y eran auténticos… ¿alguien los había cambiado por falsificaciones mientras estaban bajo custodia de Aduanas?
Ante esta posibilidad Aduanas abrió una investigación, comprobó los números de serie, reconstruyó el recorrido de los relojes desde el momento de la incautación y en agosto hizo pública su conclusión: nadie había cambiado nada… Eran exactamente los mismos relojes que habían confiscado un año antes.
El problema era mucho más sencillo… Los 13 relojes habían sido falsos desde el principio ![]()
![]()
![]()
El representante de las marcas los había examinado en agosto de 2022 y unas semanas después había comunicado oficialmente y por escrito a Aduanas que eran auténticos… Cuando estalló el escándalo volvieron a examinarse.
Segunda revisión: los trece eran falsos.
Aduanas anuló la subasta, pidió disculpas, devolvió íntegramente el dinero a los compradores y además anunció que estudiaría emprender acciones legales contra el representante que había certificado erróneamente los relojes como auténticos.
Moraleja relojera del día: Si alguna vez compráis un Patek o un Richard Mille de segunda mano… comprobadlo vosotros también. Aunque os lo venda la Aduana. ![]()









