Gracias por compartir tu interesante colección. De entre todos, me quedo con el sinn por su calidad, con el certina por su elegancia y con el Seiko 5 (el del dial blanco con el patrón de cuadrados) por su originalidad.
Muchas gracias por comentar y por fijarte en esos detalles. ![]()
La verdad es que has elegido tres relojes muy diferentes entre sí, pero cada uno tiene algo especial. El Sinn destaca por su calidad y contundencia, el Certina tiene esa elegancia discreta que nunca falla, y el Seiko 5 sorprende por ese dial tan particular, que le da mucha personalidad.
Me alegra que te hayan gustado.
Muy bonitos!! ![]()
Al leer lo de “ y la primera vez que la enseño” estaba tomando café.
Me he asustado.
Menos mal que soy yo que tengo la mente sucia.
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que bruto @3citroen !!
Jajajajaja!!
Lo que pasa es que, en mi opinión, a veces ese sentimentslismo no te deja anvanzar.
Yo tuve guardados relojes durante años que eran especiales pero que ya no me ponía (mi primer automático, el primer suizo, el que me compré cuando me hicieron indefinido o el de después de un proyecto importante en el curro…)
Me costaba deshacerme de ellos porque eran como que anclaban buenos recuerdos, pero como relojes ya no los usaba o no iban conmigo. Hasta que me envalentonaba y me deshacía de ellos y ¿sabes qué? Al día siguiente ni me acordaba…
Con esto no digo que debas hacer lo mismo eh!!… como digo, cada uno debe disfrutar esta afición según lo que le aporte, en según que momento de su vida: a mi en su momento también me llenaba tener esa “caja de recuerdos con forma de reloj” y ahora mismo lo que me pide el cuerpo es menos piezas. Pero no significa que lo mío sea una verdad absoluta.
Sí, te entiendo. En realidad, aunque haya sentimentalismo de por medio, si llega un momento en que mi gusto cambia, el reloj deja de encajar conmigo o simplemente ya no me dice nada, no tengo problema en dejarlo salir.
La diferencia es que los relojes que conservo por ese componente emocional siguen teniendo sentido para mí también como relojes. Me los sigo poniendo de vez en cuando y, cuando lo hago, no siento que estén ahí solo por los recuerdos: me siguen gustando y me siguen sacando una sonrisa al mirarlos. Mientras eso siga pasando, creo que merecen quedarse en la caja.
Perdón por responder tarde, el 7009-3170