Voy a ser sincero. Creo que es una firma que cuando la dirigía Christopher Ward fué increíble, y que se torció cuando la cogió Mike France.
Y es que increíble es que una microfirma saque un calibre tan alucinante como el SH21 y luego hiciera variantes de éste a cada cual más impresionante, relojes como el Makaira 1000M o modificaciones de calibres ETA como la de tu fase lunar.
Pero es que encima se podían conseguir a precios más que justos para su calidad. De hecho, a un SH21 lo considero mi mejor reloj mecánico, y lo pude comprar ¡por menos de 1000 euros! Un reloj así, pienso que en una marca de campanillas, con sus lovely intangibles y demás, te podría valer más de 5k y seguiría siendo “razonable”.
Hoy me parece que toman otro rumbo. Cada vez menos calibres Janke, menos SH21, y precios más altos.