Buenas a todos compañeros,
Hoy me gustaría presentaros un reloj que llevaba tiempo rondándome la cabeza, que me decidí a comprar hace muy poquitos días y os preguntaréis, ¿por qué? Porque ya tenía el reloj diver, el reloj crono, me faltaba el reloj joya para seguir cumplimentando mi pasión y afición relojera. Algo muy diferente a lo que tengo en la caja. Ahí es donde entra este reloj a la perfección y por definición. Se trata del Cartier Tank Solo XL, concretamente uno del año 2017.
Es un reloj que, aunque a simple vista puede parecer “sencillo”, tiene detrás una historia brutal y una personalidad muy marcada. Intentaré hacer una presentación lo más completa posible. Comenzamos:
HISTORIA DE LA MARCA CARTIER.
La maison Cartier fue fundada en 1847 en París por Louis-François Cartier.
Inicialmente como una joyería. Desde sus inicios, la firma destacó por su clientela aristocrática y de la realeza.
De hecho, el rey Eduardo VII llegó a definirla como “el joyero de los reyes y el rey de los joyeros”. Ahí es nada.
A finales del siglo XIX y principios del XX, con los nietos del fundador (Louis, Pierre y Jacques Cartier), la marca se expandió internacionalmente (París, Londres y Nueva York) y comenzó a innovar en relojería.
Un punto clave fue el desarrollo de relojes de pulsera en una época en la que predominaban los relojes de bolsillo. En 1904, Cartier creó el Santos para el aviador Alberto Santos-Dumont. Pero la historia de Santos y Cartier se remonta a años antes, cuando el aviador se encuentra con su amigo Louis Cartier en el restaurante Maxim’s, ubicado en la capital francesa.
Durante la velada, Santos le cuenta que para los pilotos era una auténtica odisea tener que sacar el reloj de bolsillo cada vez que lo necesitaba mientras estaba ante los mandos de un avión, ya que era importante prestar toda su atención a la máquina y mantener las manos en los controles.
Sin embargo, en esa época ya existían los relojes de pulsera, pero eran solo para mujeres, así que Louis se puso a trabajar para dar vida al reloj Santos-Dumont. El aviador empezó a usar esta exclusiva pieza de relojería cada vez que volaba y los medios se hicieron eco de este original invento para pilotos.
El reloj en sí consistía en una caja plana de oro amarillo con bisel cuadrado, acompañado de una correa de piel de becerro en tonos cafés. Los números eran romanos, lo cual ha seguido manteniéndose en la mayoría de los relojes de Cartier. Un diseño que ha sobrevivido al paso del tiempo y que podemos ver en los mismos relojes de las colecciones actuales de Cartier.
El primer Santos-Dumont salió de los talleres de Cartier en 1904 para ir directo a la muñeca del piloto brasileño, y no fue hasta el año 1911 cuando empezó a comercializarse.
Evolución de Cartier y el papel del Tank.
La evolución de Cartier en relojería se caracteriza por dos pilares:
• Diseño icónico y atemporal.
• Innovación estética más que técnica en sus inicios.
NACIMIENTO DEL TANK.
El modelo Cartier Tank nace en 1917 de la mano de Louis Cartier. Su diseño se inspira en los tanques Renault FT-17 de la Primera Guerra Mundial vistos desde arriba:
• Las “brancards” (laterales) representan las orugas.
• La caja central representa el habitáculo.
Una vez comenzado el proceso de producción, el primer Cartier Tank de la historia fue entregado a John Pershing, general estadounidense de la Primera Guerra Mundial. Algunos expertos de la industria creyeron que fabricar un reloj inspirado en tanques y verlo puesto por primera vez sobre la muñeca de un general de guerra podía ser una estrategia de marketing bastante inteligente por parte de Cartier.
Es por ello, que en 1919, Cartier puso a disposición del público general los primeros seis relojes Tank. Al parecer, la producción subió posteriormente a 33 en 1920 y continuó creciendo durante el resto de la década.
EVOLUCIÓN DEL TANK
El Tank ha evolucionado sin perder su esencia, algo prácticamente único en la relojería:
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Tank Louis Cartier (1922): más estilizado.
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Tank Américaine (1980): curvatura y dinamismo.
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Tank Française (1996): integración total con brazalete.
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Tank Solo (2004): reinterpretación moderna y el que nos atañe en esta presentación.
El Tank es considerado uno de los relojes más influyentes de la historia, manteniendo un diseño prácticamente intacto durante más de un siglo.
El Tank Solo dentro de la colección surge como versión contemporánea del Tank original, manteniendo el ADN estético clásico, introduciendo tecnología moderna y ofreciendo diferentes tamaños.
Es precisamente en esta línea donde encontramos el Tank Solo XL que he adquirido, una pieza del año 2017, que curiosamente y que sin haberlo hecho a propósito, se corresponde con el 100º aniversario desde su invención (como comentaba anteriormente en 1917).
Ahora si voy hablar más en profundidad de él.
CARTIER TANK SOLO XL
El Tank Solo XL es probablemente la versión más “usable” en términos modernos dentro de la familia Tank. En este caso hablamos de la referencia W5200027.
Diseño estético, el reloj conserva todos los códigos Cartier:
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Caja rectangular con líneas limpias.
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Brancards paralelos perfectamente integrados.
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Esfera plateada de opalina.
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Números romanos negros.
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Minutería tipo “chemin de fer” (ferrocarril).
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Agujas azuladas en forma de espada.
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Corona con cabujón azul (espinela o zafiro).
Dimensiones y proporciones:
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Caja: 31 x 41 mm.
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Grosor: alrededor de 7,8 mm (ultraplano para ser un automático).
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Hermeticidad: 30 metros
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Material de la caja: acero inoxidable 316L.
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Cristal de zafiro.
La correa original del Cartier Tank Solo XL es una de las piezas más distintivas de este modelo por su sistema de cierre y sus dimensiones específicas:
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Material: piel de aligátor con escamas cuadradas en color negro semi-brillante.
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Ancho de asas: 23 mm.
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Tipo de cierre: Viene equipado con un cierre desplegable (deployante) de acero inoxidable con doble plegado. Este cierre permite ajustar la longitud de la correa de forma precisa sin necesidad de perforar agujeros, lo que ayuda a que la piel se mantenga en mejor estado por más tiempo.
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Diseño: La correa original de Cartier para este modelo no suele tener pasadores para la hebilla (puesto que se dobla sobre sí misma dentro del cierre), lo que le da un aspecto muy limpio y elegante en la muñeca.
CALIBRE CARTIER 049:
El corazón de este reloj es el calibre Cartier 049, un movimiento muy interesante desde el punto de vista técnico ya que ofrece un gran rendimiento para una caja con un grosor tan reducido.
Basado en el ETA 2892-A2, un movimiento automático (self-widing) suizo de alta fiabilidad, que late a 28.800 alternancias/hora (4 Hz), con 42 h de reserva de marcha, modificado y ajustado por Cartier.
A día de hoy sigo sorprendido ya que nunca había tenido un reloj que presentara una desviación de +/- 0 segundos al día (después de 2 días de uso ininterrumpido).
Todo este conjunto define lo que muchos consideran el arquetipo del reloj elegante y por lo que tanto me enamora, haciéndolo único en mi caja, ya que siempre me han llamado la atención los relojes deportivos, diver y cronos. Jamás pensé que me sentiría tan atraído por este auténtico reloj joya y que me hace sentir como en estas fotos hechas por IA (no os asustéis y es por dale un toque de humor a esta presentación):
Y ahora si, una foto real en muñeca y de su trasera:
CURIOSIDADES:
Para finalizar me gustaría hablar de algunas de ellas, como por ejemplo porque el número del dial cuatro en números romanos no está representado como IV, si no como IIII. Se hace por armonía visual, al usar IIII se crea una mejor simetría con el número VIII en el lado opuesto de la esfera ya que ambos tienen cuatro caracteres, consiguiendo así a su vez una mayor legibilidad.
El reloj es un icono eterno del diseño atemporal, tal y como lo demuestran las celebridades que se negaron a quitárselo de sus muñecas… a veces literalmente. Por ejemplo, la estrella del cine mudo Rudolph Valentino se negó a quitarse su Tank mientras filmaba la película ‘El hijo del Sheik’, en 1926.
El modelo Tank cumple con su propósito incluso cuando no está fijado y colocado. “No uso un Tank para dar la hora”, explicó una vez el rey del arte pop, Andy Warhol. “De hecho, nunca lo enrollo alrededor de la muñeca. Si llevo conmigo un Tank, es porque es el reloj que se debe usar”.
Jacqueline Kennedy también usaba este modelo, el cual fue comprado por Kim Kardashian una subasta en 2017 por el sencillo precio de 379,500 dólares.
Por no alargarme mucho más, la princesa Diana, Truman Capote, Fred Astaire, Gary Cooper y Clark Gable entre otros personajes célebres que también eran devotos del Cartier Tank.
Y ya por último, como anécdota y a coalición con lo anterior, he bautizado a mi reloj como LE PETIT PRINCE, como gran devoto del Atleti, en homenaje al jugador francés (como la marca), el gran Antoine Griezmann. Un jugador siempre controvertido en sus looks, así como en su vestimenta. Nada más y nada menos que el máximo goleador histórico del club y que este año acaba su etapa en el fútbol español.
Gracias por llegar hasta aquí, espero que os haya sido amena la lectura. Y como no, gracias al foro por el espacio, un saludo compañeros.






























