Creo, que los que llevamos un tiempo, podemos contar alguna experiencia mala, regular, buena y buenísima…
Partiendo de esa base, como dice el compañero que ha abierto el hilo, solo por lo diferente a muchos de sus clientes, los relojeros, a los que habitualmente llevamos nuestros relojes, para una cosa menor (o mayor), acaban por cogernos empatía, claro está, me refiero a una relojería de barrio…que no tenga un servicio gigante, con varias personas, como puede ser el de un centro comercial…
Siempre le recuerdo al mío, (digo mío, porque comparte conmigo muchas conversaciones relojeriles) que cuando comencé a aparecer habitualmente, por su tienda, a ajustar brazaletes y cambiar pilas, cuando solo conocía los relojes de cuarzo, me hizo un comentario muy particular:
“Veo que te gustan mucho los relojes…” y a mi reacción de que me entusiasmaban, me volvió a rematar: “Pues eso que no conoces los automáticos…eso si que es un mundo…”.
Se da la circunstancia de que la oficina de correos, a la que pertenezco, está puerta con puerta con mi relojería habitual y siempre que voy a Correos, paso a ver como le va, a veces incluso, recojo algún reloj en correos y lo abrimos en su relojería (con el Eterna, se quedó maravillado…).
Siempre se porta muy bien conmigo y muchas veces, no me quiere ni cobrar ( si son tontadas, claro), pero aunque se “enfada” conmigo, yo siempre le liquido lo que haga, que para eso tiene el negocio, le digo…
Ya nos preguntamos por la familia, o incluso, como sabe lo que rebusco por Internet, me pide ayuda, en algunas ocasiones…y yo, encantado
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El otro extremo, está en un taller de relojería que tiene licencia, para trabajar relojes del grupo Swatch en mi ciudad (no hay servicio oficial del grupo, propiamente dicho).
Les llevé un Hamilton Pilot Khaki Day Date, nuevo, recien recibido y abierto, me había dado cuenta, que ante el movimiento, que realizamos, para que empiece a cargar (ligerísimas sacudidas) se oía igual que un sonajero.
Prestando atención, ví que la tapa trasera de cristal, sujeta por cuatro tornillos, estaba sin acabar de apretar.
Lo lleve a dicho taller y pretendían mandarlo a Barcelona, ya que al estar en garantía, ellos no podían hacerlo…
No está bien, pero me puse un poco serio, y les expliqué la situación…de como un reloj, que quería estrenar y que no había podido hacerlo, pretendían llevarlo a Barcelona, al Sat oficial ( a 300 km. de mi casa), para apretar un tornillo… No supieron que decirme, pero cogieron el reloj, se lo metieron al taller y salió apretado, aunque no quedó ahí la cosa, ya que les hice hacerle el hermetismo y darme un ticket, que diera constancia de ello.
Todo les costó 10 minutos, 10 minutos, por un problema que venía de origen y pretendían mandarlo a Barcelona, al Sat, porque estaba en garantía…
Seguro que si ya tuviera la garantía caducada y pudieran meterte un “buen presupuesto”, la cosa hubiera cambiado…
Al menos, salí con el reloj en mi muñeca, pero vamos, que no me vuelven a ver el pelo, por allí, antes lo mando a Xavi, de Hora Exacta, que se que es muy cumplidor, (ya lo he comprobado), con los Hamilton.
++++Edito de nuevo, porque me había olvidado del detallazo de Xavi, (Hora Exacta), sin conocerme , más que de encargarle dos brazaletes Hamilton, le envié un Hamilton QNE, que había pasado por dos relojeros de mi ciudad, sin hacerse con él.
Me presupuestó 100 euros de una revisión completa, antes de ver el reloj… el puñetero QNE, le hizo sudar sangre, tuvo que cambiar un montón de piezas, porque, parece ser, que el reloj había llevado muy mala vida, anteriormente, estuvo mes y medio, en su taller, le dió muchísimo trabajo, pero al final, me cobró lo que me dijo, 100 euros y no me permitió ningún tipo de gratificación.
Todo un caballero, y a mí, me hizo feliz, cuando pude volver a disfrutar de mi QNE 
