La marca Awake nace en 2019 con una idea bastante complicada y con una gran responsabilidad, crear un reloj para la cumbre del G7 que encarnara el compromiso de Francia de encontrar soluciones a la contaminación de los océanos.
Para este hito la marca creo el primer reloj del mundo hecho con redes de pesca recicladas.
Este reloj fue regalado por el presidente Emmanuel Macron a los líderes mundiales y lo presentó como “un ejemplo de lo que Francia quiere hacer en términos de innovación sostenible.
Ellos mismos se definen “como un compendio de pasión y filosofía”, desean que el objeto que usamos para medir el tiempo también refleje nuestros valores, nuestras elecciones y lo que deseamos proteger y transmitir, devolverle el sentido al tiempo y al objeto que lo encarna. “Crear piezas que provoquen tanto la reflexión como la emoción. Abrir un espacio para la conciencia, un respiro, una pausa”. y la verdad es que hay que reconocer que hacen las cosas de una forma muy diferente
Trabajan con artesanos, sus creaciones están hechas no por máquinas, sino por la mano del hombre. Su producción está limitada por diseño. No para crear escasez ni aumentar los precios, como veremos a continuación.
Una antigua tradición vietnamita. El lacado.
El lacado es una de las tradiciones artísticas más antiguas y veneradas de Vietnam, un oficio con miles de años de antigüedad.
Mientras que otros países asiáticos como China, Tailandia, Japón y Myanmar tienen una rica historia de laca vegetal, la laca vietnamita destaca por su brillantez y profundidad.
Todo comienza en los bosques del norte de Vietnam, con la savia del árbol Rhus Verniciflua.
Esta laca natural, apreciada por su brillo, se recolecta con cuidado, pero solo en pequeñas cantidades: solo se pueden recolectar 200 ml de un árbol de más de 10 años, se refina, se filtra y se deshidrata para convertirse en la base transparente utilizada en la laca y en esta base, se mezclan pigmentos naturales.
Cada esfera comienza con una base de hoja de plata pura aplicada a mano: un lienzo luminoso para lo que está por venir.
A continuación, se aplican decenas de capas de laca con elegancia y precisión.
Tras cada aplicación, la laca debe secarse en condiciones de humedad muy específicas (un 80 % de humedad es ideal), lo que permite que se endurezca.
Cada capa se lija y pule a espejo cuidadosamente antes de añadir la siguiente: un proceso meditativo que puede durar varias semanas.
Todo este trabajo de lugar a las esferas y relojes Son Mái y sin duda dan lugar a pararse a mirarlas, admirarlas y sorprenderse con ellas ya que crean una experiencia visual verdaderamente inmersiva, introspectiva y única.
Pero la cosa no termina ahí.
El patrimonio vivo del pueblo de Kieu Ky
El arte del laminado de plata y oro, conocido localmente como laminado, se remonta a más de 300 años, a la dinastía Le (1428-1789), en el pueblo de Kieu Ky, a las afueras de Hanói.
Este oficio floreció y proporcionó objetos religiosos, estatuas, tronos y pinturas. Aunque casi desapareció en el siglo XX, el laminado ha experimentado un resurgimiento en los últimos años. Hoy en día, unas cincuenta familias de Kieu Ky mantienen viva la tradición.
Esta artesanía centenaria aporta profundidad y brillo a cada esfera.
Hoy reconocido oficialmente como uno de los ocho patrimonios culturales inmateriales nacionales de Vietnam, el arte del laminado es meticuloso y altamente especializado, y requiere paciencia, habilidad y un profundo respeto por el material.
Los lingotes de oro o plata se martillean a mano con un mazo especial hasta aplanarlos en láminas ultrafinas. Estas se cortan en pequeños cuadrados y se colocan sobre papel dong (un papel tradicional hecho a mano con corteza de árbol do) antes de volver a martillarse para lograr su finura y brillo definitivos.
Para realzar los efectos visuales, se aplican pigmentos naturales con aerógrafo sobre la plata. Una primera capa de laca natural fija la textura y detiene la oxidación natural de la plata. A continuación, capa por capa, se aplican hasta diez capas de laca, cada una aportando profundidad, brillo y protección duradera.
Hablemos ahora sobre el lumen de sus creaciones.
Se necesitó un año completo de investigación, pruebas y perfeccionamiento para desarrollar una nueva identidad luminosa para la colección Son Mái: una identidad innovadora y sin precedentes, inspirada en la estética japonesa del claroscuro creando un juego de luces y sombras gracias a la compleja construcción de sus agujas e índices.
Ofrecen una esfera refinada, legible y lujosa durante el día, sin eclipsar la profundidad de la laca, por la noche, revela texturas y reflejos inesperados, así como sutiles secretos que permanecen invisibles de día.
Modelos.
- Cajas de 39 mm de diámetro y 11,8 mm de grosor en acero reciclado.
- Movimientos Automaticos La Joux-Perret G101, con 68 horas de reserva de marcha.
- 50 Metros de resistencia.
- Cristales de zafiro y tapas roscadas.
La colección Fragments combina laca vietnamita, nácar natural y el antiguo arte japonés del Raden.
La aplicación del Raden nos evoca sin ningún género de dudas a Knot, marca que nos descubrió nuestro querido @Tortuga_Shelly y de la que gracias a él se pudo realizar compras con un buen descuento directamente al fabricante.
Los fragmentos de nácar se seleccionan uno a uno y se colocan a mano para crear un mosaico de luz. El nácar se distingue por su capacidad de captar y transformar la luz, según el ángulo cambia de color y profundidad.
Son Mài - Frosted Leaf
Combinan laca Son Mái, el pan de plata y pigmentos naturales que crean esferas con reflejos escarchados.
Son Mái - Silver Leaf “Vignette”
Combinan laca vietnamita lijada con pan de plata pura.
Awake Mission to Earth con tecnología Blockchain.
Todos y cada uno de los relojes “Awake: Mission to Earth” están equipados con un marcador único e infalsificable integrado directamente en el cristal de zafiro con una etiqueta NFC que es completamente autónoma en términos de energía.
De esta manera, al usarlo junto con el smartphone cada propietario puede beneficiarse del material exclusivo transmitido por la NASA a través de las cámaras integradas en la Estación Espacial Internacional. Igualmente, los propietarios también tienen acceso a un historial completo del reloj desde el momento de la venta, lo que imposibilita la compra de un reloj robado ya que este hecho sería inmediatamente identificable.
Son Mái The Deadly Watch.
El reloj más divertido y desenfadado de toda su colección es su último lanzamiento. Inspirado en la celebérrima película Kill Bill.
El color de su esfera es el amarillo del chándal de Bruce Lee que lucía en un mono Uma Thurman interpretando a Beatrix Kido, aka, La novia.
Sobre la esfera salpicaduras de sangre, hecha con laca roja y distintas en cada unidad, de manera que no hay un reloj igual a otro.
A las 6 horas tenemos un aplique que hace referencia a las dos katanas empleadas por Bill y La Novia fabricadas por Hattori Hanzo.
Sólo 88 unidades, un guiño a los 88 maniacos de O-Ren Ishii y en el fondo de la caja grabada la frase ‘Voy a matar a Bill’.
Este reloj no es el primer guiño de la marca al cine, ya que hace unos años también tuvo dos modelos basados en el mundo de Parque Jurásico.
En un mundo donde la frase “Más de lo mismo” impera, relojes como estos hacen que no todo es así.
























