En el tema que publiqué sobre Breilintg adquirí el compromiso de hablaros sobre una forma diferente de disfrutar y mostrar los relojes, pues bien aquí esta.
Podéis poner, para amenizar la lectura, un poco de música del gusto del Don Vito Corleone luego veréis el motivo.
RELOJES COMO ESCULTURA Y MOBILIARIO
Pedro Costa estudio economía, pero le gustaba desde niño el diseño industrial y el arte.
Su empresa con sede en Colombia, hacía muebles aeronáuticos con partes de aviones y diseñaba e instalaba la decoración de las salas VIP y FBO de los aeropuertos: una sala VIP convencional (del inglés: Very Important Person, o Persona Muy Importante), originalmente era la sala reservada a autoridades para embarcar en los aeropuertos, hoy día es un espacio de espera para personas que viajan en primera clase, dentro de una terminal comercial. La sala FBO (siglas en inglés de Fixed Base Operator u Operador de Base Fija), es una micro-terminal independiente dentro del aeropuerto o salón exclusivo de aviación privada y ejecutiva, diseñado para que los pasajeros y tripulaciones de jets privados, no solo descansen, si no que hagan sus trámites sin esperas mientras son agasajados con servicios de lujo.
En uno de esos FBO Pedro Costa realizó un diseño muy original y moderno que llamó la atención del empresario suizo Rick de la Croix, CEO de Ares Distributors y de Hublot para Latinoamérica, que pasó por allí. Rick le encargo para la sede de Nyon una mesa con la inspiración del modelo Hublot Big Bang.
Esa primera mesa reloj, marcó el inicio para realizar esculturas y mobiliario con los relojes como base de la inspiración. De esto hace ocho años.
Pedro Costa con la mesa reloj del Hublot Big Bang con bisel de cristales de Swarovski y detalles de la misma.
Entre sus clientes se encuentran muchas de las firmas relojeras de lujo (N. del A. si no citó o muestro alguna, espero no sea motivo de su enfado) y sus creaciones son reconocidas en las siguientes imágenes. También son sus clientes múltiples personas famosas y entusiastas de los relojes. Las piezas no son una réplica, son representaciones artísticas de los modelos con el permiso de la marca, e incluso como las de Corum, Breitling, Jacob o Roger Dubuis son colaboraciones.
Como artista, no hace ninguna pieza sin permiso de la marca, cuando no lo tiene, normalmente por un encargo de un cliente privado, no pone la marca en la pieza, pero sí les da es permiso para que ellos puedan intervenir la obra como coleccionistas y pongan la marca que quieran para personalizarlas.
La afición relojera le viene de ver los relojes vintage que tenía su padre que siempre le llamaron la atención, sobre todo los mecanismos. En cuanto a las mesas reloj aparte de ser piezas de arte, busca sean funcionales y que el cliente sepa que debajo hay algo complicado, muy delicado y especialmente hecho para él. Del modelo Nautilus de Patek Philippe, ha realizado tres versiones diferentes que miden 143 x 71 x 63 cm y pesan en torno a 95 kg. con un movimiento suizo-alemán mecánico con una reserva de marcha entre 7 y 10 días.
Al principio en esto trabajaba solo, pero dado el volumen actualmente son en torno a 20 personas fijas más los suministradores y colaboradores de materiales.
La forma redonda es el mayor desafío a la hora de hacer la pieza. Todo el proceso es artesanal, solo con máquinas manuales (cortadoras, plegadoras, yunques y fragua).
Hacer un aro perfecto solo con estas máquinas es una artesanía complicada.
Todas las piezas son a escala y funcionales. Para los movimientos y calibres lo hacen de distintas formas. Por ejemplo, Corum les envió los archivos originales del mecanismo Golden Bridge. Otros los hacen con el equipo de Inglaterra Sincler Harding, creadores de mecanismos y complicaciones muy finos que llevan 40 años haciendo relojes.
Cada cliente encarga qué pieza quiere y lo primero es hacer una escala. Se dibuja y se le presenta un rénder.
Se le hace la propuesta y se comienza a trabajar cuando se hace el pedido. El diseño se desarrolla aproximadamente en un mes. Se hacen las pruebas en 3D, un prototipo, para ver el funcionamiento y evitar errores. Con el prototipo autorizado comienza la producción que dura en torno a tres meses. Los precios van desde los 28 mil dólares a…
Algunas piezas realizadas.
El taller y la fabricación se realizan en Bogotá y Ciudad de México y cuenta con presencia en Milán y Ámsterdam para atender a clientes de todo el mundo, tanto en Europa como en Arabia Saudita, Nueva York y Miami. Sus principales clientes son las marcas relojeras suizas, coleccionistas de relojes, futbolistas, pilotos y cantantes.
Cada encargo es un nuevo reto, como el Roger Dubuis con doble tourbillon, una pieza muy complicada que requirió mucho tiempo.
Los materiales son en consonancia con los materiales en que están hechos los relojes habituales de muñeca, pero aplicando la cita popular “sí Vd. puede pagarlo, nosotros podemos hacerlo” se pueden realizar en cualquier otro material desde oro a diamantes.
El peculiar artista joyero estadounidense originario de Uzbekistán, Jacob Arabo, conocido como Jacob the Jeweler, cuando conoció la idea, solo se lamentó de no habérsele ocurrido a él y le encargó el Godfather de Jacob & Co. con la reproducción de la melodía de la película de Francis Ford Coppola “El Padrino” y todo el mecanismo funcional. Podéis verla en este enlace.
Está pieza por su trabajo y tiempo para realizarla está en torno a 350 mil dólares.
El ideal de Pedro es realizar su propia pieza relojera y está trabajando en una table clock que tenga la complicación más compleja del mundo, aún no inventada y ser el creador (no creo que sea una alarma).
Mientras tanto sigue fabricando piezas exclusivas y fumando un buen habano y saboreando un licor de malta con más de 18 años de maduración en barricas de roble, espera la inspiración.
(a ver si este hilo debería ir también en de “Aromas de Cuba”. ![]()
Tan singulares diseños y variadas utilidades desde los humidores de puros, una ruleta o la lámpara Catrina y rifles y revólver como estantaría.
La imaginación es infinita y encuentra inspiración en el mundo de la relojería donde todavía hay margen para hacer grandes cosas.
Si os has gustado la idea y queréis encargar una de estas piezas por privado os paso su teléfono.
Próximamente os traeré otros relojes para decoración, también peculiares y más económicos que estos.
Este artículo es un resumen personal tomando como fuentes Wikipedia, la página oficial de Costa Desing y la revista mexicana PORTIEMPO de Relojes.
No tengo ningún interés comercial con la marca más allá del gusto por su trabajo. Gracias a HdR por el espacio y a vosotros por leerme.
Os dejo con alguna foto más y que os haya dejado buen sabor la lectura. Pasad un buen día.



























