Lo primero que hice en mi empresa fue un gran fracaso. No voy a entrar en detalles porque tampoco vienen al caso
pero desde entonces me atraen las historias que empiezan mal y terminan bien… llámalo resiliencia… llámalo superación… llámalo el efecto Rocky Balboa o Karate Kid…
y como aficionado a estos aparatitos que llevamos en la muñeca he ido investigando a lo largo de los años cuales son los relojes que nacieron de un error ![]()
El caso que más me gusta y el reloj por el que tengo una debilidad especial aunque aun no he conseguido hacerme con uno es el del Bulova Accutron Spaceview. Cierto es que por lo que comentan algunos compañeros del foro que han tenido la fortuna de poseerlo da un poco de miedo porque cuando falla es difícil de reparar ![]()
Cuando Bulova lanzó el Accutron a comienzos de los 60, aquel movimiento electrónico regulado por un diapasón era una auténtica marcianada y para mostrar su funcionamiento Bulova preparó relojes sin la esfera convencional que se utilizaban como modelos de demostración en anuncios y escaparates. La intención inicial no era venderlos sino impresionar a los clientes… y vaya si lo consiguieron. A los que los veían les gustaba tanto aquel reloj abierto con las tripas a la vista que empezaron a pedirlo y Bulova terminó comercializandolos bajo el nombre de Spaceview, que acabaría convirtiéndose en uno de sus relojes más reconocibles de la marca… Vale, no sé si se puede considerar un error pero me parece fascinante que un reloj nazca porque los clientes interpretaron como reloj terminado algo que originalmente era el marketing para enseñar otro reloj.
Ahora sí… hablando de errores uno de los más conocidos es el Rolex Explorer II “Cream”. A mediados de los años 80 algunos Explorer II con esfera originalmente blanca sufrieron un problema con la pintura que hizo que con el tiempo el blanco fuera adquiriendo un tono crema o marfil. un defecto inadmisible para una marca como Rolex… o no… porque Rolex como vais a ver tiene una buena historia de fallos… quien lo diría… el caso es que las unidades que empezaron a coger ese tono crema acabaron convirtiéndose en una variante buscada por los coleccionistas y eso ya se sabe… hace que el precio suba como la espuma. Cómo somos los seres humanos de raros.
Algo parecido ocurrió con algunos Rolex Daytona, los llamados “Patrizzi”. En determinados ejemplares de esfera negra, los anillos plateados que rodean los subdiales fueron adquiriendo tonos marrones con el paso del tiempo por culpa de un barniz que habían usado.
¿Y por qué los llaman Patrizzi? Pues porque Osvaldo Patrizzi, fundador de Antiquorum, fue quien se fijó en este extraño envejecimiento. No está mal… descubres que a unos Rolex se les está estropeando el dial y acabas dando nombre a uno de los Daytona más buscados.
Y ahora entramos ya en el maravilloso mundo de los diales tropicales…esferas que originalmente tenían un color, normalmente negro, y que con los años han ido transformándose hasta coger tonos marrones, chocolate, caramelo… Es decir, se han estropeado o han envejecido mal…. O maravillosamente bien, según a quién le preguntes. Por lo que he leído tampoco parece que haya una única explicación… hay esferas en las que fallaron los pigmentos, otras en las que fueron las lacas o los barnices y luego está lo de siempre… cuarenta o cincuenta años tragando luz, calor, humedad y vete tú a saber qué más.
Lo divertido para mí es pensar que durante muchos años el dueño de uno de esos relojes seguramente miraba su reloj y pensaba: “mierda, se me está poniendo marrón” pero hoy hay coleccionistas dispuestos a pagar una pasta precisamente porque se haya puesto marrón.
Y todavía podemos ir un poco más lejos con las llamadas “Spider Dial”. Parece que en algunos Rolex de los años 80 la capa de laca de la esfera empezó a agrietarse con el tiempo y empezó a parecer una especie de tela de araña. Evidentemente Rolex no había pensado aquello así… y seguro que más de uno fue a la tienda bastante cabreado… pero mira tú por dónde, hoy tienen sus fans.. A ver… También es verdad que en este caso hay bastante más discusión. Para unos es una pátina preciosa y para otros es una esfera jodida a la que alguien tuvo la brillante idea de ponerle un nombre.
Y por último está el Cartier Crash cuya historia probablemente no sea cierta pero a mí me da igual porque prefiero creérmela..
Durante años se contó que nació después de que un cliente llevase a Cartier un reloj destrozado… hay quien dice que parcialmente derretido… tras sufrir un accidente de coche y cuentan que al verlo destrozado a alguien en Cartier se le encendió la bombilla y pensó que aquella forma podía convertirse en un reloj.No dejo de imaginar cuánto se pagaría por ese reloj roto si se confirmase la historia.
Y dicho todo esto la pregunta clave para mí es… ¿en qué momento deja un defecto de ser un defecto y quién decide que se ha convertido en algo digno de colección? Imaginad que mañana compras un reloj nuevo que cuesta una pasta con una preciosa esfera blanca y dentro de cinco años descubres que se está poniendo verde por un problema de fabricación. No creo que ninguno de nosotros dijese “Cojonudo, tengo una futura pieza de colección”. Yo al menos me iría a reclamar cagando leches ![]()












