Me llaman raro porque me rio a destiempo
Mi risa es solo un lamento que no puedo contener
Y en las horas más nerviosas de la noche
Con violencia religiosa se abre paso la verdad
Me llaman raro porque siembro una esperanza
Siendo frágil la cosecha que tendré que recoger
Me llaman raro y hasta inspiro mil temores
Abatido pero erguido no me dejo derrotar
No me dan miedo los caprichos de la suerte
La certeza de la muerte o lo que pueda perder
Y no me asusta la inconstancia de la fama
Mi vida entre las hormigas no me hace bien ni mal
Me llaman raro porque no tengo memoria
Consideran peligrosos el olvido y el perdón
Me llaman raro siempre generosamente
De la forma más idiota y con desmedida altivez
Me llaman raro las cenizas más antiguas
De las vidas que se apagan poco a poco sin sentir
Y gritan fuerte los que nunca han sido audaces
Los que ponen caras serias y me acusan de vivir
No me dan miedo los caprichos de la suerte
La certeza de la muerte o lo que pueda perder
Y no me asusta la inconstancia de la fama
Mi vida entre las hormigas no me hace bien ni mal
Siento el espanto compañero de los vicios
Soy depravado a la antigua y no quiero transigir
Qué puedo hacer si vivir no es ya un derecho
Admitamos cuanto menos que es un hecho natural
Me llaman raro porque observo a los insectos
Tan brutal metamorfosis no me deja descansar
Siempre zumbado como fatal avispero
Demostrando al mundo entero que la vida acaba mal
No me dan miedo los caprichos de la suerte
La certeza de la muerte o lo que puedo perder
Y no me asusta la inconstancia de la fama
Mi vida entre las hormigas no me hace bien final
Todos, todos
Me llaman raro
Y las hormigas
Me llama raro
No me dan miedo los caprichos de la suerte
La certeza la suerte o lo que pueda perder
Y no me asusta la inconstancia de la fama
Mi vida entre las hormigas no me hace bien final
En el otro lado, no sé, hubo algún roce con Gabinete Caligari, pero no con Jaime Urrutia, un tío al que siempre he respetado. Recuerdo que fui insultado por Ferni, el bajo, en los camerinos de Rock-Ola. Joder, alguien se había llevado el abridor de las botellas y todo el mundo sacaba las chapas con la cerradura de la puerta. Yo me iba a preparar un gin-tonic y al abrir la botella de tónica se escapó un pequeño chorrito a presión que salpicó a ese señor y se puso muy bravito, le dio algo así como un subidón de testosterona atizado, quizá, por las dos chicas que le acompañaban en ese momento. Y, bueno, me pareció tan gilipollas su reacción que le lancé un derechazo a la cara y lo mandé al piso. Cosas que pasan, joder, sin más importancia, pero se hizo una montaña de aquello tremenda.
Nunca olvidaré, ya de carroza, su concierto en la Sala Sol de Madrid, fui solo y una de las mayores cogorzas de mi vida. De adolescente su “Hola mamoncete que haces por aquí ¿Buscas algo que pillar?” Lo tarareaba cada vez que iba a pillar “costo” junto a la plazoleta del árbol de Cádiz. D.E.P.
Grande entre los grandes,uno de los mejores grupos españoles,aún conservo una casette con sus maquetas que me regaló un amigo común, descansa en paz y dale caña al infierno nos veremos allí,salut i força
En 2004 me hicieron una cirugía que no se sabía si iría bien o mal hasta transcurridos tres meses. Desde pocos días antes de la intervención iba murmurando como un autómata una frase de Ilegales. De hecho dentro de la carcasa del DVD-CD de sus 20 años de vida dejé unas reflexiones a modo de despedida por si no salía del trance, y que cuando lo superé decidí destruir.
Entré al quirófano tarareando esta genial tonada …
‘… saber vivir es ir hacia la muerte,
alegre y despreocupado,
como si fueses a la muerte de otrooooo…’
Gloria al espíritu irreverente de los pseudoseptuagenarios. ¿Club de los 27? Una poca polla. Taberna de los setenteros: Jorge, Lemmy, Julio Díaz…