¿Tienes un reloj de pulsera antiguo? Enséñanoslo

Bonito descubrimiento. Se trata de un Wilson Watch y curiosamente comparte una lejana pila bautismal con Citizen.

Rodolphe Schmid, relojero de Neuchâtel, aparecía registrado como fabricante al menos desde el 3 de febrero de 1883 y a lo largo de esos años son varias las marcas y sellos que constan bajo su nombre. Aquí algunos ejemplos:

Su hijo, también llamado Rodolphe, había nacido en 1871 y en 1894 se trasladó a Yokohama, donde se estableció inicialmente como importador, consolidándose rápidamente como uno de los principales comerciantes de relojes de la zona; en un año, con más de 20.000 piezas, se convierte en el tercer importador de relojes de la ciudad.

En 1897 tanto la sede en Neuchâtel como la sucursal en Yokohama pasaran a denominarse R. Schmid et Cie.

En los años inmediatamente posteriores registrarán un buen número de marcas, algunas de ellas claramente enfocadas a mercados en el extranjero.

La fábrica de Neuchâtel tomará el nombre de una de ellas, Cassardes. Está marca pasará a manos de Léon Breitling en 1944.

Pero volviendo a R. Schmid y su sucursal japonesa, para evitar el proteccionismo aduanero, decide transferir parte de sus actividades a territorio japonés. En 1908 empieza a importar plantillas y repuestos que se ensamblan después en un pequeño taller que poseía en Yokohama. Se crean también marcas específicas, como Japan Watch y Gunjin Tokéi, usándose esta última para un modelo destinado al ejército.

Se amplían actividades y la fábrica japonesa de Schmid, trasladada a Tokio en 1912, experimenta un fuerte crecimiento, elaborando ya sus propias cajas. Se siguen registrando innumerables marcas, pensadas tanto para la producción de la fábrica suiza como de la japonesa.

Para abreviar nos fijaremos en dos registradas en 1918,

La marca Citizen será la que finalmente se adoptará para la producción de su fábrica japonesa. El número de sus empleados había aumentado de unos treinta en 1913 a 110 en 1920 y a casi 200 en 1927, convirtiéndose en la segunda fábrica de relojes más grande del país, por detrás de Seiko. En 1930, y tras fusionar la fábrica japonesa Schmid con el taller Shokosha, nace la empresa Citizen Watch Co., pero eso ya es otra historia.

Regresando a la R. Schmid de Neuchâtel, la empresa seguirá funcionando hasta diluirse a lo largo de los años 40.

Aquí aparecerá el segundo protagonista de esta historia. Werner Tschudin, nacido en Riehen, en el cantón de Basilea-Ciudad, inició sus pasos en el mundo relojero en las instalaciones del fabricante de calibres Baumgartner. En 1948 funda la empresa Tweka, inicialmente enfocada a la bisutería y maquinaria necesaria para su fabricación, en 1956 ya incluirá también relojes.

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En 1959 comienza a trabajar con su futuro socio Hans Waldmann (también fabricante de relojes económicos con marcas propias como Waldmann/Waldman y Zorba), lo que en 1964 dará lugar a la fundación de la fábrica de relojes Waldmann & Tschudin.

En esos mismos años se recupera el nombre Wilson Watch y en diciembre de 1966, tras aumentar el capital social, la fábrica pasará a denominarse Wilson Watch Uhrenfabrik W. Tschudin AG. En 1967, la producción se trasladará a unas instalaciones de mayor tamaño y más modernas en Herzogenbuchsee.

Su producción se centra en los relojes asequibles y en ocasiones las ventas alcanzan los 10 millones de francos suizos anuales. Montando inicialmente calibres Ronda, contarán después también con los BFG y mucha de la producción se exportará a Hong Kong. Ofrecen un catálogo muy variado; en torno a 1968 aparecerán las marcas Bourbon, Bourbon Street, Bourbon 23rd Street y Swinger, con unos diseños que en ocasiones recuerdan los “fashion watches” popularizados por Old England. No obstante, el registro se formalizará en 1971.

Página a todo color aparecida en Europa Star, nº 51 (3-1968):

Entrada en el registro, 23 de noviembre de 1971:

En 1971 Werner Tschudin y su esposa, Margrith Tschudin-Rut, se convertirán en los únicos propietarios al jubilarse Hans Waldrnann (aunque tras la jubilación aún tendría tiempo para colaborar con Tressa). La empresa también fabricará las marcas Handor y Kander, esta última en una segunda fábrica ubicada en Frutigen. Considerando ambas sedes, la empresa cuenta con más de 200 empleados.

Desafortunadamente, la Watch Wilson se vio gravemente afectada por una crisis del sector que golpeaba con dureza a quienes operaban con márgenes excesivamente ajustados. En 1973, la empresa enfrentó una situación crítica que llevó a considerar su cierre definitivo, una medida que se logró evitar en el último momento gracias a la presión sindical. Sin embargo, la compañía nunca logró recuperarse, y en 1984 se procedía a liquidar los escasos activos restantes mediante subasta.

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