Michel Tanguy y Laverdure, los Caballeros del Cielo. Ambos pilotos de los cazas Mirage III, que en ese momento estaban de moda por sus éxitos con la Fuerza Aérea Israeli, personificaban la “grandeur” militar y tecnológica de Francia.
Empezó como una serie de tebeo en Pilote en 1959, guionizado por Charlier y dibujado por Uderzo, el coautor de Astérix y Obélix. Creo que el guionista fue siempre Charlier, el dibujante fue cambiando. El tebeo llegó hasta 1991 y Tanguy llegó a enfrentarse incluso a los serbios.
En aquella época los tebeos mlitares estaban muy de moda y éstos, con sus maravillosamente detallados aviones (los franceses, que podían ser otros además de los Mirage y sus adversarios) hacían un espectáculo fabuloso para un niño de los 60.

Luego los tebeos fueron adaptados en varias series de tv y películas, yo recuerdo con mucho cariño la de los años 60. La serie más moderna es bastante infantil, como supongo que era la original.
Tanguy era guapo, valiente y sereno. Laverdure era un payasete que siempre estaba metiendo la pata.
Las historias no eran de guerra, sino básicamente de aventuras y espionaje. Los protagonistas no solamente se enfrentaban a los enemigos de Francia, sino también a un siniestro conglomerado industrial con ejecutivos con traje y sombrero tejano.
Para querer vender la calidad de los Mirage, era sorprendente que en cada álbum se averiaran en el aire, accidentaran o estrellaran un par de Mirages, normalmente destruidos por Laverdure. Una parte eran sabotajes de los siniestros rivales industriales.
Los argumentos estaban a tono con la actividad militar de Francia, atentados en las pruebas atómicas de Mururoa, ojivas nucleares perdidas en el desierto del Sáhara, etc. Michel Tanguy era como el 007 francés, mucho más uniformado pero follando muchísimo menos.
Pero para lo que nos afecta, está claro que el reloj de Tanguy era un Yema, y estoy casi seguro que fue un Superman. Y su coche…
Mi pasión por la aviación militar empezó en 1967 con las hazañas de los aviadores judíos en la Guerra de los Seis días, y puede visualizar sus aviones gracias a Michel Tanguy. Pues la verdad es que los tebeos eran extraordinarios y es una pena que no se conozcan en España


















