Ayuda identificar reloj Vadur

Efectivamente, se trata de una de esas marcas de fantasía que solían crear distribuidores o relojeros para comercializarlas a través de su negocio. Lo primero que suele aparecer cuando se busca algo de información sobre Vadur es esa escueta y nada clarificadora referencia a Tajo S.A.,

que imagino se basa en la entrada de Mikrolisk y que se ha ido repitiendo sin más de un lugar a otro.

Ignoro el origen de dicha referencia, en principio puede parecer posible siendo un distribuidor, pero en mi opinión se trata de un error. Veámoslo.

Empezaremos esta historia desplazándonos al norte, más concretamente a Santander. En 1909 el Ayuntamiento de El Astillero, sacaba a concurso las obras para la traída de aguas. Una de las propuestas presentadas para el suministro de tubería iba firmada por el ingeniero D. Antonio Lamera, de Santander, en representación de la S.A. Hautes Phourneaux et Fonderies de Pont-a-Mousson (Francia). Finalmente el concurso de esta partida lo ganó Aurrera, de Bilbao.

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En 1911 se celebraba en Santander el 20º Concurso de Ganados y Exposición de Industrias Lácteas. D. Juan Carré, de Santander, resultaba premiado con medalla en la sección de maquinaria agrícola. Juan Carré tenía un reputado taller de aparatos de pesas, balanzas, romanas, básculas y puentes básculas en la calle San Fernando, número 4, no muy lejos de la famosa, si bien ya desaparecida, fábrica de cervezas La Cruz Blanca.

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Cruzarían sus caminos Antonio Lamera y Juan Carré, el 1 de febrero de 1913 se constituía en Santander la Sociedad Anónima Constructora Montañesa, haciéndose cargo del activo y pasivo del taller de Carré y con un capital en acciones de 250.000 pesetas. Provisionalmente se mantenía el taller en la misma ubicación siendo jefe del mismo Juan Carré y gerente Antonio Lamera, si bien la empresa se trasladaría en breve a un edificio de nueva planta que se estaba construyendo en la calle Federico Vial, de los números 8 al 18.

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En esos primeros años, será habitual encontrar un breve anuncio en la Gaceta de los Caminos de Hierro

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La nueva fábrica incluía todos los adelantos y permitirá a Constructora Montañesa S.A. convertirse en líder de su sector, fabricando todo tipo de básculas para la industria y para el comercio; desde las automáticas, hasta las de pesar sacos, bocoyes, ganado vivo o muerto, pasando por las básculas puente para vagones y camiones. En este breve anuncio aparecido en El Cantábrico, 15 de junio de 1924, podemos ver ya la variedad de aparatos que se ofrecían.

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La fábrica organizará sus naves por actividad, con los años y la especialización tendrá sección de forja, de ajuste, montaje y soldadura autógena y eléctrica y un recinto específico para las balanzas automáticas. Además de las oficinas y almacenes de materias primas y productos acabados. Los aparatos se fabricarán con diferentes tipos de hierros, aluminio y perfiles en T, U y angulares, madera de pino, tornillería y diversas clases de pinturas. Se emplearán materias primas nacionales y lo único que se importará serán los niveles para las balanzas automáticas desde Alemania. Pero como veremos, sus intereses comerciales no se quedarán ahí.

En el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial (BOPI) de noviembre de 1928 registrarán su logo así como la denominación “Básculas Montaña”

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Nuevamente, en 1930 registran también el nombre comercial para aplicarlo en sus transacciones mercantiles.

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Las cosas van bien y la empresa empieza a mostrar interés en otros sectores. Encontramos también en el BOPI una nota por la que se le concede en marzo de 1932 el registro de Casa Musicator, un establecimiento destinado a la venta y fabricación de gramófonos, aparatos de radio, discos y toda clase de aparatos musicales y que se encontraba en la calle del Peso, 14, Santander, aunque ya se pueden encontrar anuncios de ese negocio en 1931, como este breve aparecido en La Voz de Cantabria del 19 de julio de 1931,

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este otro aparecido en El Cantábrico, el 22 de noviembre de 1931,

o este concurso en La Voz de Cantabria, 13 de diciembre de 1931.

Más adelante, podremos ver a Casa Musicator ofrecer también máquinas de coser.

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Tras el fin de la Guerra Civil, Constructora Montañesa S.A. realizará una adecuada reorganización que le permitirá expandir su negocio en dos áreas, por un lado, la ya más que consolidada fabricación de básculas de todo tipo. Dispondrá de una excelente red comercial por toda España, abriendo incluso una sucursal en Sevilla y para 1954 ya habrá incluido otras especialidades en su portfolio.

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Por el otro, la apertura de unos establecimientos de venta al público de todo tipo de artículos para el hogar, pequeños electrodomésticos y menaje, bajo el nombre Basmont (acrónimo de “Básculas Montaña”). La primera de estas tiendas se abrirá en diciembre de 1949 en el número 3 de la reconstruida calle Lealtad (había sido pasto de las llamas en el incendio de Santander de 1941). En la Hoja del Lunes, del 19 de diciembre de 1949 aparecía la siguiente nota publicitaria presentada como si de una crónica de sucesos se tratara.

Los años 50 verán una expansión notable de este nuevo sector del negocio (quizás se podría considerar que la experiencia con Casa Musicator fue una especie de antecedente a esta idea), con un listado de productos cada vez más amplio. Con la marca Basmont se venderán desde lavadoras a batidoras y como veremos, con los años el nombre “Basmont” será un habitual en el paisaje santanderino. Otro detalle característico serán los bonos de sorteo Basmont. Al más puro estilo del foro, los premiados se elegían según el sorteo de la ONCE y los menos afortunados podían descontar el precio del boleto de sus futuras compras, todo ello enmarcado con el lema “Realidades son los regalos de Basmont”. Los premios fueron creciendo en importancia, si al principio eran de 50, 100 pesetas, o pequeños productos, para el décimo aniversario de Basmont (en 1958) se celebraría a lo grande con un piso como primer premio, y en 1960, un Seat 600.


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El éxito de estos bonos se basaba también en la gran variedad de productos que se podían encontrar en la tienda de calle Lealtad. Véase, por ejemplo, este anuncio aparecido en la Hoja del Lunes, 12 de diciembre de 1955

La idea era poder proporcionar todo lo necesario para el hogar, Hoja del Lunes, 11 marzo 1957

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Había para todos, como dejaba bien claro esta pequeña tira gráfica de la Hoja del Lunes, 20 de abril de 1959

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Con semejante variedad era inevitable que aparecieran también los relojes y no se limitaban a cualquier cosa, en este anuncio de la Hoja del Lunes, 11 de febrero de 1957, se nos cita a Omega y “Cima” (sic), pero no se quedarán ahí. [“Vodur” podría ser una errata y tratarse de Vadur]

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Según refiere el BOPI, el 12 de julio de 1956 se solicitan dos registros que nos interesan especialmente. Por un lado el nombre del establecimiento, Basmont,

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y por el otro la marca de relojes Vadur.

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Los relojes Vadur usarán como base principalmente fornituras francesas y alguna suiza con esferas personalizadas al efecto. El catálogo será ciertamente amplio, para todos los gustos y estilos.

Establecimientos Basmont experimentará un crecimiento importante y no se perderá oportunidad de anunciarlo. En 1957, sus técnicos instalarán el hilo musical de la Cafetería Lago, en mayo de 1959 abrirán una sucursal en Reinosa y en septiembre de 1959 se inaugurarán unos nuevos almacenes centrales en Via Cornelia. Hasta ese momento la empresa contaba con almacenes en la calle Tetuán y en la calle Santa Clara esquina San José. Precisamente en esta última ubicación abriría poco después una nueva tienda de venta al público que se anunciaría incluso en los billetes de autobús .

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Durante los años 60, la tienda de calle San José, 1, se especializaría en la venta de televisores.

Siguiendo con esta expansión, el 21 de octubre de 1962 se inauguraba una completamente remodelada sede en la calle Lealtad, 3, que pasaba a ser en exclusiva la Joyería y Relojería Basmont. Léase aquí la noticia del evento, según se publicó en la Hoja del Lunes, 22 de octubre de 1962.

Y aquí el prospecto (en tres idiomas), donde se nos señala que cuentan con las “más acreditadas marcas: Vacheron Constantin, Longines, Omega, Universal, Cyma, etc.”

El que se dedicara la sede de Lealtad 3 exclusivamente para joyería y relojería, hizo necesaria la apertura de otra sede más generalista, al estilo de la antigua, unos portales más abajo, en la misma calle Lealtad, número 8. Aquí podemos ver una imagen de 1967.

Durante esas décadas, Establecimientos Basmont, al igual que Constructora Montañesa S.A., se convirtió en un referente santanderino. De una manera o de otra se podía ver alguno de los dos nombres por algún lado. Sus indestructibles básculas, sus anuncios en prensa, sus bonos, sus sorteos, o simplemente sus furgonetas, como en esta imagen de la calle Vargas, de 1960.

Lamentablemente todo este emporio no sobreviviría. Las tiendas cerrarían y la fábrica que dio origen a todo desaparecería en los años 80. De hecho, nada queda de aquella calle Federico Vial en la que se ubicaba, excepto el nombre. La zona fue designada como zona de edificación intensiva y se construyeron bloques de viviendas. Solo sobrevive la fachada de un lavadero que allí se encontraba y que tras ser donada por sus propietarios al Ayuntamiento de Santander, se inauguró en 1986 convertida en la Portada de Cazoña (o la “Puerta de Alcalá” de Santander, que dicen algunos), en la plaza de Manuel Llano.

¿Y los relojes Vadur? Ahí quedarían, huérfanos, con su padre perdido en las tinieblas de la historia.

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