Lamentablemente, la situación actual de nuestro país tampoco facilita las cosas. Emprender se ha convertido en un verdadero desafío, tanto que quienes tienen ideas innovadoras suelen pensárselo dos veces antes de dar el paso. Muchos, al final, terminan buscando oportunidades en el extranjero. Mientras tanto, quienes ya están establecidos optan por aferrarse a lo que les funciona, evitando arriesgarse con nuevos horizontes.
Años ha, por ejemplo, una empresa 100% nacional dedicada a fabricar básculas podía diversificar su negocio con relativa facilidad. Podían pasar a vender menaje del hogar y, con el tiempo, llegar incluso al mercado de relojes. Y no cualquier tipo de relojes: además de personalizarlos con su propia marca, podían ofrecer piezas de lujo de firmas como Vacheron Constantin, Omega, Universal o Longines.
Hoy en día, una historia como esa sería prácticamente impensable.