Hoy al salir de casa, al coger el reloj que me iba a poner, me he dicho: “este reloj NUNCA va ha salir de la colección”. Y no es que me lo ponga mucho, y tampoco es el más caro, pero cada vez que lo hago y miro la hora, me saca una sonrisa de satisfacción.
En mi caso, un modesto Seiko que he heredado de mi difunto padre que le regalaron cuando acabo la mili sus padres y por el que el sentía un gran cariño
Yo la verdad es que, desde que comencé esta afición tengo claro que ninguno va a salir de la caja y la verdad me importa bien poco si acabo con 100 hasta que muera! Más que nada, porque no gasto lo que no pueda permitir holgadamente. Saludos