Pues excelente gusto el de tu mujer, todo un acierto ese Longines para celebrar esos 50 añitos ![]()
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Tampoco creo que sea necesario andarse con paños calientes, que no se va a cabrear nadie. ![]()
En mi caso he de reconocer que no tengo ni idea de mecánica relojera, así que yo prefiero dejarme llevar por las emociones. Que un reloj consiga que me apetezca mirarme la muñeca y sea capaz de sacarme una sonrisa cuando lo haga. Si eso lo consigue por un recuerdo, por una asociación, por su diseño…. Cualquier cosa me vale mientras lo consiga.
“Que me diga algo”.
“Que me parezca bonito”.
“Que me cuente una historia”.
“Recuerdos y tal”.
Dicho lo cual, también puede haber emociones inversas. Mi reloj más especial no me lo pongo ya por ello.
Cómo te comprendo: mi grial, el Speedmaster 35 Aniversario, lo vendí porque además de ganarme un dineral se convirtió en muy mal recuerdo.
Grandes respuestas, chicos.
En otros foros, decir algo en contra de las grandes marcas me habría costado más que una simple crítica… Hay gente que se toma ciertas cosas demasiado a pecho y defiende marcas como si los representaran personalmente.
Lo que realmente quería plantear desde el principio es que busquemos algo auténtico por lo que amar nuestros relojes. Algunos lo harán porque les traen un bonito recuerdo, y eso está perfecto. Pero lo que no comparto es esa idea de identificarnos con la historia que una marca nos cuenta para justificar precios desorbitados. Al final, pagamos por un relato que no nos pertenece, solo para sentirnos parte de algo que idolatramos. Pero ese “alivio” es momentáneo y falso; nos distrae de la verdadera búsqueda que cada uno debería hacer por sí mismo.
Para ilustrar mi punto, os cuento mi caso: hace años compré un mecanismo ST36 precioso en Aliexpress. No era el típico, sino uno muy decorado que me encantó. Monté el reloj y todo iba perfecto… salvo por un detalle: adelantaba más de 20 minutos al día. Intenté repararlo, pero al tocar el volante terminé por estropearlo del todo.
Hace un par de meses decidí darle una segunda vida a aquel movimiento olvidado en un cajón. Compré un ST36 normal, y con los puentes, el barrilete y otras piezas del decorado monté el reloj que veis aquí abajo.
Hoy es uno de mis favoritos. No solo por cómo quedó, sino porque es único, hecho con mis propias manos y con una historia que sí me pertenece.
Lo que está claro es que cada uno define su afición como quiere entenderla, siendo tan digno una u otra opción. El reloj de tu abuelo, el regalo de bodas o en tu caso lo realizado por tus propias manos.
Yo tengo un chino que he toqueteado un poco hasta donde soy capaz, pues ese lo tengo presente, lo mimo, le doy cuerda con cuidado, siempre está limpio , se ha creado un vinculo conmigo “una historia”
Luego esta lo que dices de las historias que cuentan las marcas para pegarnos el sablazo, y tienes razón, pero a veces a alguna persona puede que le conecte con algo suyo, por ejemplo un reloj dedicado a (voy a fantasear) R-5 Copa Turbo, y tuvo uno en su juventud, esa persona seguramente no le importe pagar el sobre precio, yo, en concreto, me refiero a esas cosas.
Para todo lo demás, tener algo en las manos que sirva para algo, que no es mi caso, tengo dedos porque hay que tener algo, pero en mi son inútiles.
Que pases un bonito dia.
P.D. Preciosa maquina, me encantan los 36xx
Igualmente @Johan. Tienes toda la razón, simplemente a veces me duele un poco que se usen los sentimientos y las debilidades para pegarnos el sablazo, cuando se puede disfrutar igual sin necesidad de gastar esas cantidades. Un abrazo compañero!!
Pienso que tienes razón: a partir de la crisis del cuarzo (y ya llovió) se trata de vendernos humo para mantener a flote una industria que produce algo obsoleto. El paso de la herramienta a la joya.
También pienso que un reloj de 10k es para alguien que se puede gastar esa cifra sin despeinarse, que no tiene que mirar la etiqueta, que le da igual 10 que 100. Obviamente, todos lo sospechamos, el coste es una pequeña fracción del precio y el resto son intangibles. Estar ahorrando todo el año y hacer cola para ese tipo de lujo me parece demencial, pero bueno, cada uno que haga con sus perras un sayo.
En mi caso, me apasionan estas maquinitas mecánicos, me transmiten nostalgia de otra época que se acabó siendo niño y me recuerda a mis padres y abuelos, y la chispa que encendió la hoguera son los relojes heredados, con incalculable valor sentimental.
Por otro lado creo que he conseguido huir un poco del marketing (aunque no puedo decir de este agua no beberé) desde el momento en que pierdo interés por los caros “griales”. Siento que me intentan tomar el pelo y me vuelvo más exigente al pagar según que cifras. ¿3k y un cierre de chapa? ¿con un calibre de 100€ dentro? ¿con desviaciones de más de 10 segundos? homenomejodas
Me deslizo al mundo vintage, a unos relojes que eran verdaderamente herramientas en su época, y no tanta chorrada. Tal vez no los pueda meter en el agua (para eso tengo otros) pero me admira ver unos calibres precisamente terminados y decorados, donde se buscaba la máxima calidad, que hoy no se podrían hacer porque costarían un pastizal. Y a veces los encuentras por cuatro perras.
Saludos.
Has dado en el clavo, personalmente, aunque el reloj siempre ha sido una herramienta para mí, también es el único complemento que llevo encima, por lo que siempre he buscando también la belleza, y conforme ha pasado el tiempo me doy cuenta de que lo que compro es, cada vez más, una joya en lugar de una herramienta, me fijo en lo que más me atrae y las marcas no son tontas, lo que más me atrae es caro y toca ahorrar durante tiempo (sin prisa, pero también sin impaciencia ni agonías, no me quita el sueño) por esa nueva pieza que apetece tanto tener.
Un saludo,
Yo soy alérgico a gastar dinero, sólo imaginar que me gasto ciertas cantidades me produce dolot físico
. Creo que soy inmune a los “intangibles”
.
Dicho esto, que un reloj tenga cierta historia, lo de haber salido al espacio o a la luna, aparecer en una película y tal, son cosas que molan, pero para mí no dejan de ser anécdotas.
Los intangibles que valoro son que sea heredado de un familiar, que me haya acompañado en alguna aventura, el reloj de la suerte, un MOD que haya hecho yo (o algún amigo), los relojes del foro.
En cuanto a los tangibles, la estética y la comodidad fundamentales. Una cosa que me encanta, pero nadie ha mencionado es el sonido que hacen, me obnubila el tikitikitiki de los 3Hz, me gusta más que el sonido que hacen los 4Hz, aunque éstos sean más precisos. No soporto el ñiki-ñíki que hace el rotor de los Miyota.
Me gusta la variedad, tener calibres diferentes. Y como dice tortuga_shelly, “que me diga algo”, por ejemplo un Carnival con bisel de “acero al tungsteno”, me pico la curiosidad, a ver si realmente es tan duro. Me gustaría tener un Sinn de Tegiment, que por lo que he leído funciona.
En cuanto a Rolex, no le tengo simpatía a la marca. No dudo que sean buenos relojes, pero es la marca que los que no tienen ni puñetera idea se compran por estatus. Y le he cogido manía. Esas pijadas siempre me han causado rechazo.
El valor no es lo mismo que el coste.
Valoré grandes cosas…que ahora no son nada.
Perdí todo y, eso no significa mucho ya.
Gané más…y no me hizo feliz.
Cualquier “poco” te asombra, si el valor permanece.
Eso que mencionas de escuchar el sonido ,lo dije en otro hilo , creía que fue este, es raro la mañana que no cojo , sobre todo uno de cuerda manual y primero le doy cuerda, atendiendo al sonido, me lo pongo unos instantes en el oído para apreciar el sonido… y estoy contigo prefiero de tres hercios , ahora mismo estoy embarcado y acabo de coger cobertura, qué crees que he hecho antes de tumbarme? , estar escuchando el Iron Annie, pero es 4Hzs, me encanta estoy enamorado de este reloj , el único pero (que tampoco) que es demasiado rápido para mí. Aunque lo disfruto igual.
A🐤
Que curioso, precisamente tengo grabados los tictacs de todos los relojes mecanicos que tengo ahora mismo.
A ver si los puedo meter en un video de YouTube y hacer un short. Me diste una idea entretenida ![]()
Si prefiero un Seiko a un San Martin (con NH dentro) es porque me trago las movidas de la manufactura, la historia…
y no gasto más porque no puedo (o no debo)
Si en vez de ganar A, ganase B, en vez de Seiko compraría Oris o vete tú a saber.
Me encanta este debate porque refleja la riqueza y diversidad de nuestra afición; eso es precisamente lo bonito de este mundo. Creo que cuando hablamos de “valor real” de un reloj, siempre estamos tocando dos grandes pilares: el tangible y el intangible, y ambos tienen un peso y sentido que dependen mucho de cada uno.
Por un lado, está el valor técnico: el movimiento, los materiales, la calidad de construcción, la innovación y la durabilidad práctica. Esa mecánica que puedes desmontar, entender, reparar o simplemente admirar como una expresión pura de ingeniería. Para muchos, este es el núcleo donde reside el verdadero amor por los relojes, la satisfacción de tener algo que funciona bien y que refleja un saber hacer auténtico.
Por otro lado, están los intangibles: la historia personal, los recuerdos, las emociones que nos despierta una pieza, y cómo un reloj puede simbolizar momentos, homenajes o relaciones. Para otros, este es el motor que realmente mueve la pasión, y hay relojes con precios y apariencias modestas que sin embargo llevan todo el peso del mundo en valor sentimental.
Y también está el factor social y comercial: las marcas, el marketing, la exclusividad y el estatus que a veces compramos o que a veces nos venden más que relojes. No es un mal juego; es parte del ecosistema comercial que hace girar esta pasión global. Pero también conviene ser conscientes de hasta dónde el precio responde a valor técnico o a aura de prestigio.
Creo que el equilibrio perfecto está en responderse a uno mismo qué roles quiere que cumpla su reloj: ¿busco pura calidad y tecnología? ¿Me interesa que tenga una historia personal o emotiva? ¿Quiero que sea también algo que comunique o muestre? Las tres respuestas pueden ser válidas y combinarse en una colección con sentido. Aquí cada cual tiene sus razones y, aunque el lado emocional nunca desaparece, encontrar el equilibrio entre disfrute tangible y emoción no es tarea fácil.
Yo lo que creo es que si alguien empezase a regalar Rolex a toda la gente con prejuicios, las gimnasias mentales se acabarían jaja. La marca es lo que es, ha tenido una trayectoria y una historia que no hay que imaginársela y que forma parte de su valor actual. Y quien dice Rolex, dice cualquier otra marca icónica posicionada en el mercado de lujo.
Es como si te cruzas con la vecina guapa o con una estrella premiada de Hollywood que has visto en mil películas. Las sensaciones van a ser muy distintas aunque ambas sean “lo mismo”. Ese sentimiento intangible creo que es algo universal, lo que no es de recibo sería menospreciar a esa actriz porque nunca vas a poder tomar un café con ella o porque te caigan mal alguno de sus novios, aunque ella sea una bellísima persona. A mí eso me indicaría frustración.
Aunque empezasen como una necesidad, los relojes clásicos ya hace mucho que se consideran joyas o accesorios de moda, ocurre hasta con los Casio más baratos. Cada uno paga lo que quiere o puede por el mismo adorno, no hay obligación de nada, ni las opciones más caras impiden disfrutar del resto.
Errrr…. no.
¡Gran reflexión, compañero! Tu enfoque en la mecánica frente al marketing resuena mucho. Las marcas inflan precios con historias y estatus, pero un reloj es, ante todo, una máquina. Prefiero, como tú, relojes que pueda usar, entender y modificar sin miedo. La especulación ha distorsionado el mercado, alejándolo de los aficionados reales. Creo que las microfirmas y los vintage ofrecen calidad sin tanto “cuento”.
Creo que confundes el concepto “intangibles” en Horología.
Los intangibles se afanan las marcas en aportarlos, y hacen referencia a su historia, sus logros, sus símbolos, lo que representan, (carreras, conquista del espacio, buceo), el estatus, o como comentaba el otro día, el que estén hechas las cajas con acero de un submarino, de Spitfire o contengan arena de las playas de Normandía.
Es lo que todas las marcas quieren y como digo se esfuerzan en destacar, a veces con más o menos acierto. Otras también recurren a subir los precios, porque de esa manera el conseguirlo representa un “estatus”
Por otro lados las emociones, (aunque sean intangibles) son algo propio y personal de cada uno. Son las emociones que nos evocan las piezas, y eso es algo subjetivo y propio de cada cual.
Los intangibles, (de las marcas) pues nos despiertan emociones a sus dueños, por decirlo así.
Aparte de las inherentes a cada pieza, reloj de boda por ejemplo o reloj heredado de “X”
Saludos
Es posible que esté mezclando o simplificando más de la cuenta los conceptos, así que agradezco tu explicación y matización. Entiendo lo que comentas y puede que mi enfoque no recoja todos los “tintes”, pero las ideas que compartí reflejan mi forma de ver la afición: para mí, lo valioso está en esa parte personal y vivida, aunque reconozco el enorme trabajo que hacen las marcas para crear relatos y vincularlos con sensaciones y prestigio.
En cualquier caso, este tipo de intercambio es justo lo que enriquece la afición. Siempre es un gusto aprender y matizar puntos de vista, aunque cada uno defienda su perspectiva.


