Odisea* o* Barry Lyndon* pueden tener imágenes bellas, planos trabajadísimos o interpretaciones crípticas, pero a mí se me hicieron inaguantables. Y no son la peor película de Kubrik que he visto. Sin embargo, La chupa de chapa, Espartaco o* Teléfono rojo* no me importaría volver a verlas.