¿Hasta dónde llegarías por recuperar tu reloj?

El otro día mi primo me contó una historia que estando uno metido en esto de los relojes da bastante más angustia de la que debería… :grinning_face_with_smiling_eyes: Estaba nadando en la playa con un Rolex cuando, en algún momento, el reloj desapareció de su muñeca. Os podéis imaginar el panorama… Mar, arena, olas… y un Rolex en algún lugar debajo del agua. :joy:

Por suerte consiguió encontrarlo, que ya me parece un milagro… pero mientras me lo contaba me quedé pensando en una cosa: ¿Hasta dónde llegaría yo para recuperar uno de mis relojes si lo perdiese?

Porque una cosa es que se te caiga entre los cojines del sofá… otra que tengas que desmontar medio coche… Pero creo que todos tenemos un límite en el que diríamos… “Mira… estaba escrito que lo perdiese”. :joy:

Pues el protagonista de esta historia que encontré no debía de tener ese límite… Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos al principio… :grinning_face_with_smiling_eyes:

Estamos en Inglaterra, en 1894… Nuestro protagonista es un chaval de 19 años, cadete en Sandhurst, la academia militar británica donde se formaban los futuros oficiales del Ejército… y tiene un reloj al que le guarda bastante cariño, entre otras cosas por algo que nos pasa a muchos de los que andamos por aquí… Se lo había regalado su padre.:slightly_smiling_face:

Por lo que parece, la pieza era un reloj de bolsillo Dent de oro, tipo half-hunter, con el escudo de armas de la familia grabado y esmaltado en la trasera. Vamos… que tampoco era precisamente el reloj más lógico para llevar a hacer el cabra por Sandhurst. :joy:

Este es un Dent de 1896 similar al que habría llevado nuestro protagonista… ¿Y quién era Dent? Pues por lo que he podido leer M. F. Dent no era precisamente el relojero del centro comercial… La familia Dent está detrás de algunas de las piezas más importantes de la relojería británica del XIX y está íntimamente ligada a la historia del gran reloj del Palacio de Westminster. Es decir, estábamos hablando de una de las grandes casas relojeras londinenses de la época.

La primera desgracia con el reloj ocurrió cuando otro cadete pasó corriendo, chocó con él y el pobre Dent acabó contra el suelo… No fue precisamente una caricia. Hubo que mandarlo de vuelta a Dent para repararlo y, después de aquello, nuestro protagonista empezó a tener todavía más cuidado con él. Incluso se había hecho una especie de funda de cuero para protegerlo. Hasta aquí tampoco parece que podamos echarle demasiada culpa…:upside_down_face:

Pero poco después volvió a tener un pequeño percance. :joy:

Un día caminaba junto a uno de los arroyos de Sandhurst cuando se agachó para coger un palo… el reloj se le escurrió y acabó en el agua. Nuestro protagonista se quitó la ropa, se metió a buscarlo y lo intentó una y otra vez… pero no hubo manera.:grimacing:

Muchos de nosotros habríamos salido, nos habríamos secado y habríamos asumido que el reloj acababa de convertirse en patrimonio subacuático británico… Pero recordemos que nuestro hombre no tenía muy claro dónde estaba el límite y su padre tenía cara de pocos amigos :sweat_smile:

Así que nuestro joven protagonista debió de ponerse bastante convincente porque consiguió permiso para que 23 soldados de infantería le ayudasen a cavar un nuevo cauce para desviar el arroyo… Sí… 23 tíos excavando para encontrar un reloj. :joy:

Pero claro… aunque desviases el agua todavía quedaba por vaciar la zona donde había caído. Así que consiguió también que le prestasen una bomba contra incendios… Desviaron el arroyo… Bombearon el agua… Y el reloj apareció.:star_struck:

Bueno. Creo que a estas alturas toca presentar a nuestro tenaz chaval.

Se llamaba Winston Churchill… Sí… mucho antes de la Segunda Guerra Mundial, los discursos, los puros, el gesto de la V y todo lo demás… un joven Churchill ya demostraba cierta tendencia a solucionar los problemas utilizando una cantidad de recursos ligeramente superior a la estrictamente necesaria. :joy:

Y podría parecer que después de semejante despliegue su padre, Lord Randolph Churchill, habría quedado impresionado por la determinación de su hijo… Pues no. Estaba cabreadísimo. :joy:

Porque además Winston no le había contado a su padre la última desgracia con el reloj… Lord Randolph entró en Dent por un asunto relacionado con su propio reloj… y allí descubrió que el de su hijo había vuelto a pasar por el taller y que esta vez había llegado con el mecanismo completamente oxidado por el agua. Podéis imaginar la cara. :joy:

Se conservan las cartas que padre e hijo se cruzaron aquellos días y Lord Randolph fue bastante claro. Le escribió que no podía creer que hubiera sido tan descuidado con un reloj tan valioso y que, cuando lo recuperase de manos del señor Dent, no pensaba devolvérselo y para rematar la faena le puso como ejemplo a su hermano pequeño Jack, que llevaba más tiempo con el reloj que le habían regalado a él y, según su padre, demostraba bastante más capacidad para cuidar las cosas.:downcast_face_with_sweat:

Vamos… la típica comparación con tu hermano que es exactamente lo que quieres escuchar después de organizar una obra hidráulica para recuperar un reloj. :joy:

Winston intentó explicarse… pidió disculpas… escribió varias veces a su padre y terminó reconociendo que había sido bastante torpe con el reloj y que entendía que se lo quitase. Hasta que finalmente, el 1 de mayo, Lord Randolph dio el asunto por terminado con una frase que me parece maravillosa… Venía a decir que estaba bastante claro que “el duro trajín de Sandhurst no era lugar para un reloj fabricado por Dent”. :joy:

Así que después de meterse en un arroyo, movilizar a 23 personas, abrir un nuevo cauce y conseguir una bomba contra incendios… consiguió recuperar el reloj… para que su padre se lo quitase. :joy::joy::joy:

El reloj terminó en manos de su hermano Jack, que lo conservó durante toda su vida… sin que conste que para ello tuviese que alterar ningún ecosistema. :grinning_face_with_smiling_eyes:

Años después Churchill acabaría llevando un reloj bastante más conocido y que seguro que a muchos os suena… el Breguet nº 765… Pero esa ya es otra historia…

Quizá lo más divertido sea que, visto con perspectiva, aquel episodio ya decía bastante del personaje… Churchill tenía 19 años y rendirse ya parecía una opción bastante poco probable. :grinning_face_with_smiling_eyes:

Pequeña ampliación porque he seguido investigando leyendo este libro…

Aquí la carta, traducida al español, que Lord Randolph envió a su hijo a colación del reloj…


De Lord Randolph a Winston, 21 de abril de 1894

Querido Winston:

He recibido tu carta fechada ayer y me alegra saber que te está yendo bien con tu trabajo. Pero ayer me enteré de algo sobre ti que me molestó y me irritó muchísimo. Estuve en casa del señor Dent por mi reloj y me contó la vergonzosa manera en que habías tratado el valiosísimo reloj que te regalé. Me dijo que se lo habías enviado hace algún tiempo después de que, por un descuido extremo, se te cayera sobre un pavimento de piedra y se rompiera gravemente. La reparación costó 3 libras y 17 chelines, que tendrás que pagarle al señor Dent.

Después me contó que había recibido de nuevo el reloj el otro día y que tú le habías dicho que se había caído al agua. Me dijo que todo el reloj estaba horriblemente oxidado y que habían tenido que desmontarlo por completo. No habría creído que pudieras ser tan joven y tan estúpido.

Está claro que no se te puede confiar un reloj valioso y, cuando lo recoja del señor Dent, no te lo devolveré. Será mejor que te compres uno de esos relojes baratos de 2 libras, porque son los únicos que, si los destrozas, no resulta demasiado caro sustituir.

Jack tiene el reloj que yo le regalé desde hace más tiempo que tú el tuyo; el único gasto que he tenido con su reloj fueron 10 chelines para limpiarlo antes de que regresara a Harrow. Pero en cuanto a sensatez, cuidado de sus cosas y no hacer nunca estupideces, Jack es enormemente superior a ti.

Tu muy preocupado padre,

Randolph S. Churchill


El 24 de abril el joven Winston escribe a su madre…


De Winston a Lady Randolph Churchill, 24 de abril de 1894

Mi queridísima mamá:

Muchas gracias por tu carta, que acabo de recibir. Papá me escribió una larga carta sobre el reloj y parece estar muy enfadado. Le contesté inmediatamente diciéndole cuánto lo sentía y explicándole todo el asunto, y anoche recibí su respuesta por correo de vuelta. Por lo que dice en su carta creo que papá se ha calmado un poco. Eso espero sinceramente.

Pero ¿qué demonios podía hacer yo? No tengo chaleco donde guardar el reloj y por eso he tenido que llevarlo en el bolsillo de la guerrera.

Papá escribe diciendo que me va a mandar un Waterbury, lo cual supone bastante bajar de categoría. Siento muchísimo que haya sucedido —como puedes imaginar— y siento todavía más que papá se haya enterado. Pero tengo bastante claro que no tengo la culpa, salvo por haber traído aquí un reloj tan bueno, a un lugar donde todo parece estar en contra de que pueda mantenerse a salvo…

siempre tu hijo que te quiere,

Winston S. Churchill


Y el 30 de abril Winston escribe a su padre de nuevo…


De Winston a Lord Randolph, 30 de abril de 1894

Mi querido papá,

recibí el reloj el sábado por la mañana, por lo que te doy muchas gracias. Espero que ya no estés enojado conmigo por eso. El domingo me quedé con el coronel Brabazon en Aldershot. Muy amablemente me invitó y lo disfruté muchísimo. Estamos haciendo un curso de tiro con mosquete que es muy interesante y que a todos nos gusta porque no empieza hasta las siete y media y así podemos dormir un poco más. La equitación va muy bien y también el trabajo, etc. Esta mañana recibí una carta de un hombre que se ofrecía a prestarme dinero a crédito; se la llevé al mayor Ball y él la ha remitido al gobernador, pero me temo que no hay posibilidad de que el hombre rinda cuentas.

Te escribiré de nuevo muy pronto, pero por ahora no tengo nada más que decir.

Con la esperanza de que no pienses más en el reloj y con el mayor amor
me despido, siempre tu amado hijo

Winston S. Churchill


Así que leyendo las cartas completas se entiende mejor lo que hizo Lord Randolph… No quiso dejar a Winston sin reloj. Quiso dejarlo sin el Dent. :grinning_face_with_smiling_eyes:

Es decir… después de todo el episodio del río decidió que su hijo podía seguir llevando reloj en Sandhurst, pero no uno de oro, caro y personalizado con el escudo familiar. Así que le mandó un Waterbury.

Y de ahí la frase de Winston cuando escribe que aquello era “rather a come down”… algo así como “una bajada de categoría bastante considerable”. :joy:

Waterbury era una firma estadounidense nacida en Connecticut y dedicada a fabricar relojes de forma industrial, sencillos y, sobre todo, asequibles para un público mucho más amplio… De hecho, apenas un año después de esta historia, en 1895, la compañía comercializaba su reloj de bolsillo Yankee por un dólar… así que el contraste con el Dent de oro de Winston era bastante evidente.

Lo curioso es que aquella Waterbury está en el origen de una marca que todos conocemos hoy: Timex… que sigue utilizando hoy el nombre Waterbury en una de sus colecciones.

Hay además un detalle que hace que estas cartas se lean hoy de otra manera…

Lord Randolph moriría apenas nueve meses después, con solo 45 años. Su enfermedad había avanzado tanto que Winston escribiría años más tarde que ya no volvió a verlo realmente como antes sino como una “sombra que se desvanecía rápidamente”.

Winston llegó a estar junto a él al final, pero para entonces su padre llevaba ya tiempo prácticamente inconsciente. Y quizá por eso estas cartas tienen algo aun más especial…

En abril de 1894 todavía estaban discutiendo por un reloj como cualquier padre y su hijo de 19 años.

Pocos meses después ya no volverían a tener una conversación normal… :downcast_face_with_sweat:

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Muy interesante historia. Recuerdo también la del reloj del espía del mossad, sobre la que Netflix hizo una serie. Aquí lo explicó @Tortuga_Shelly

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Buenísima… no la conocía!! Gracias por traerla!!

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muy Tenaz a la vez que despistado,así son los genios

Muchas gracias por el relato como siempre enriquecedor

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Bien traída historia, gracias por compartirla :wink:. Menudo era el señor Churchill.

Si se diese el caso de perder algún reloj (lo que sí se me ha dado ha sido lo contrario, encontrar un reloj que no recordaba que tenía :sweat_smile:), dependería de su valor personal el poner más o menos medios para encontrarlo. Por el Dogma de mi abuelo, el Omega Constellation de mi padrino o el Eterna KonTiki que me regalaron mis padres… pondría toda la carne en el asador.

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La que lia Butch en Pulp Fiction es una anécdota comparado con ésta.

Muy buena historia, gracias por traerla. :+1:t2:

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Que tío más cabezota, me ha gustado mucho la historia , quizás el siguiente paso hubiese sido hacer una presa para detener el cauce del rio???

Gracias por traerla

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Leyendo tu historia,me preguntaba quién de joven podría ser tan tenaz o tan terco.

No me ha sorprendido mucho,la verdad. Los Pérfidos tuvieron la gran suerte entre otras cosas de contar con el cuando más lo necesitaron.

Yo no involucraría a tanta gente, soy más vergonzoso para algo tan trivial como un reloj. Pero si haría el esfuerzo suficiente para recuperarlo,o eso creo estando ahora tumbado en el sofá :sweat_smile:

Me viene a la memoria ahora mismo, hará unos treinta y tantos años,estando en la playa con los amigos del pueblo pernoctando en un camping,un amigo descubrió que habia perdido una navajita que le tenía mucho cariño. Después de resignarse se fue a la tienda a descansar mientras el tonto no dejaba de hurgar en la arena por donde el había estado tumbado y corriendo con el resto de amigos. A las dos horas me entero yo de que el muy muflón habia dicho a otros que se le había caido dentro de la tienda. Menos mal que uno de los amigos me preguntó que qué coño hacía aún allí… :expressionless_face:

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@Chinaskis Llevas unos cuantos hilos de quitarse el sombrero. Gracias!
Me ha encantado.

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Creo que yo no llegaría tan lejos, pero antes de dar un reloj por perdido creo que llegaría hasta mi límite físico.
Has puesto el ejemplo del reloj perdido en el mar. En un caso así (con un reloj valioso para mí) si se me cae y hay menos de 20m de profundidad, me organizaría con mis hermanos para recuperarlo haciendo bajadas en apnea. Si fuese de algo más, alquilaría equipo de buceo pero diempre yendo varios para ayudarme.
Si se me cae en un sitio que sé que hay más de 40m lo daría por perdido.

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Otra interesante historia, con la que , creo, nos has embelesado a todos, gracias por la historia y por tu tiempo.

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Gracias por el aporte. Muy interesante esto, la historia del señor, de su reloj y la serie. Qué buena idea para un kontiki para un RSWC, o ya se ha hecho?

En cuanto a la historia de Churchill, muy interesante también y muy Churchiliana esa cabezonería y ese cueste lo que cueste.

Enseñanza que me llevo, al río y a la playa intentar ir con una nato o con un reloj BB y, sobre todo, Barato

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Buena historia, ya apuntaba maneras de joven. Poner a 23 señoritos a cavar me parece digno de elogio :joy::joy:

En mi caso vería el porcentaje de efectividad de la búsqueda. Pero primero precaución, no llevar algo a lo que le tengas cariño s según que actividades.

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¡Muy buena historia, y muy bien narrada! Tienes mucha garra.

El futuro Alfonso XII también pasó por Sandhurst, aquello debía ser la versión militar de un internado suizo para la más alta nobleza. Si hay algún lugar apropiado para llevar un objeto tan ostentoso, es ese :rofl:

Creo que hay ecos de lo que sería Galípoli en emplear a 23 soldados, que no cadetes, más un equipo de bomberos, para un fin tan personal. El amigo de los tres tabacos (puros, Winston, Malborough) ya tenía claro quienes eran contingentes. También nos habla de su nivel de contactos y su disposición para echar mano de ellos.

Personalmente, perdí un Casio F91 en la playa, a finales de los 90, en un día de fuerte oleaje. Probablemente se partió la correa. Me di cuenta al salir del agua, y no hice nada. Pero claro, entre un Casio comprado para destrozar en la playa y un Dent personalizado de finales del XIX, la diferencia no es de precio, sino de clase: son objetos totalmente diferentes.

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Sin hablar de la diferencia entre contarle a tu padre, con ese careto de buenas pulgas que tenía el de Winston, que has perdido un Dent o un Casio…

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Le entiendo perfectamente… ayer removí media playa buscando un euro :rofl::rofl::rofl::rofl:… fuera bromas, vaya historia … eso si, veo más improbable y afortunado lo de tu primo que lo de desviar el cauce que al final más o menos sabía dónde buscar :laughing:

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Que historia más buena!

Yo tengo un amigo que perdió buceando un reloj de varios miles de euros, (recuerdo la historia pero no la marca del reloj en cuestión), estaba buceando con botella y aunque volvió un par de veces no lo encontró…

Yo, aunque es difícil aprender por experiencias ajenas, y me encantan los diver y bucear, para la playa me llevo un g-shock y cero preocupaciones.

Si un día pierdo un reloj de los caros el disgusto sería enorme, vaya por delante que no tengo ninguno de mi padre o de mi abuelo, que me dolería seguro que más que otro con valor económico más alto…

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Pues eso… :sweat_smile:

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Preciosa historia…

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Bien bonito ese color de la esfera!

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