La hora del abismo: El Trieste y el Aquastar Model 60 en la conquista de las profundidades

El batiscafo Trieste realizó el 23 de enero de 1960 una de las mayores hazañas de la exploración humana al descender hasta el Abismo Challenger, en la Fosa de las Marianas.

A bordo viajaban Jacques Piccard y Don Walsh, quienes alcanzaron una profundidad aproximada de 10.911metros, (unos 35.800 pies), permaneciendo unos veinte minutos sobre el fondo antes de iniciar el ascenso.

La misión formaba parte del Proyecto Nekton, organizado por la Marina estadounidense tras adquirir y modificar el Trieste.

La Marina de los Estados Unidos le compró el batiscafo Trieste a la familia Piccard (los inventores suizos Auguste, y su hijo Jacques Piccard) y al Ayuntamiento de la ciudad italiana de Trieste en el año 1958 por 250.000 dólares.

Antes de esta adquisición, el sumergible fue financiado y construido en Italia con el apoyo de la ciudad que le dio su nombre, y operado durante varios años por la Marina Francesa.

La inmersión histórica del Batiscafo Trieste se llevó a cabo el 23 de enero de 1960 en el Abismo Challenger (Challenger Deep), el punto más profundo conocido de los océanos de la Tierra.

Los registros oficiales de la Marina estadounidense y los relatos de los protagonistas sitúan el comienzo de la operación poco después del amanecer, aproximadamente entre las 08:00 y las 08:30 de la mañana (hora local de Guam) , (GMT+10). El descenso duró 4 horas y 47 minutos, alcanzándose el fondo hacia primeras horas de la tarde.

El cronograma aproximado fue el siguiente:

  • 08:00–08:30 h: inicio del descenso.
  • ≈13:00 h: llegada al fondo del Challenger Deep.
  • ≈13:20 h: inicio del ascenso tras unos veinte minutos de observaciones.
  • ≈16:35 h: regreso a la superficie.

La posición de inmersión se encontraba en el sector meridional de la Challenger Deep, dentro de la Mariana Trench, al suroeste de la isla de Guam.

Las coordenadas comúnmente aceptadas para el lugar del descenso son aproximadamente:

11°18’ de latitud norte / 142°15’ de longitud este

La parte verdaderamente habitable del Trieste era una esfera de acero de aproximadamente 2,16 metros de diámetro exterior.

Su espesor rondaba los 12-13 centímetros de acero especial fabricado por Krupp.

Dentro de ese espacio apenas había sitio para dos personas sentadas.

El equipamiento incluía:

  • Instrumentación analógica.
  • Manómetros.
  • Termómetros.
  • Sistemas eléctricos.
  • Equipo de respiración.
  • Absorbentes químicos para eliminar CO₂.
  • Cilindros de oxígeno.
  • Un pequeño ventanal de observación.

No existía ningún lujo.

La humedad era elevada y la temperatura descendía progresivamente durante la inmersión.

A diferencia de un submarino convencional, el Trieste era un batiscafo.

Su enorme flotador superior estaba lleno de aproximadamente 120.000 litros de gasolina.

La gasolina posee una densidad menor que el agua y además resulta relativamente poco compresible bajo enormes presiones. Ese gigantesco depósito actuaba como un globo aerostático invertido.

La esfera de acero colgaba debajo como una cesta suspendida.

Para hundirse utilizaba 16 toneladas de perdigones de hierro contenidos en silos o mejor dicho dos tolvas cónicas una a proa y otra a popa (8+8 toneladas).

Mientras los perdigones permanecían retenidos mediante electroimanes, el conjunto tenía flotabilidad ligeramente negativa y descendía lentamente.

Cuando era necesario ascender bastaba con liberar parte del lastre.

Incluso si fallaba completamente la alimentación eléctrica, los electroimanes dejaban de funcionar y el lastre caía automáticamente por gravedad, constituyendo un importante sistema de seguridad.

Al comenzar la inmersión:

  • Se inundaban completamente los tanques previstos para ello.
  • El vehículo adquiría peso suficiente.
  • El descenso comenzaba de forma extremadamente lenta.

La velocidad media fue cercana a 0,9 metros por segundo.

Es decir, unos 54 metros por minuto, aproximadamente 3,2 km/h.

Piccard comparó aquella velocidad con “un ascensor muy anciano”.

Durante las primeras centenas de metros aún penetraba algo de luz solar. Después apareció una oscuridad absoluta.

Cada 10 metros aproximadamente la presión aumenta una atmósfera.

Durante la bajada:

Profundidad Presión aproximada:
100 m 11 atm
1.000 m 101 atm
5.000 m 501 atm
10.000 m más de 1.000 atm

En el fondo del Challenger Deep la presión supera los 1.100 bares, equivalentes a más de 1.100 kilogramos empujando sobre cada centímetro cuadrado de superficie.

Toda la esfera soportaba millones de toneladas de fuerza distribuida uniformemente.

Aunque la esfera estaba aislada parcialmente, el interior se fue enfriando.

Cuando alcanzaron el fondo la temperatura era de aproximadamente 7 °C

Los ocupantes llevaban ropa gruesa y permanecían prácticamente inmóviles durante horas.

Cuando habían superado aproximadamente los 9.000 metros, ocurrió uno de los momentos más tensos. Se produjo un fuerte estallido.

Una de las placas exteriores de plexiglás del sistema de observación sufrió una grieta debido a las enormes diferencias de presión y temperatura. Toda la estructura vibró.

Durante unos instantes ambos hombres pensaron que podía tratarse del comienzo de un fallo catastrófico.

Tras comprobar que la esfera resistente permanecía intacta decidieron continuar el descenso.

Después de aproximadamente 4 horas y 47 minutos de descenso, el Trieste se posó sobre el lecho oceánico. No aterrizó sobre roca sólida.

El fondo estaba cubierto por un barro extremadamente fino compuesto por sedimentos.

Al tocar el suelo levantó una nube que redujo mucho la visibilidad.

Contra lo que muchos imaginan, no había grandes montañas ni grietas visibles iluminadas por los focos. El paisaje era muy parecido a una llanura cubierta por limo.

Piccard creyó distinguir un pez plano similar a un lenguado, aunque posteriormente algunos científicos han debatido esa observación y han sugerido que pudo tratarse de otro organismo bentónico.

La estancia fue breve, sólo unos veinte minutos.

Las tareas consistieron en:

  • observar el sedimento;
  • comprobar instrumentos;
  • verificar estabilidad;
  • realizar anotaciones;
  • confirmar la profundidad mediante los instrumentos de a bordo.

Sorprendentemente, recuperaron la comunicación acústica con el barco de apoyo mediante el sistema de hidrófonos y sonar, aunque el intercambio era lento debido al tiempo que tardaba el sonido en recorrer semejante distancia bajo el agua.

Para regresar bastó con liberar progresivamente parte del lastre de hierro.

Al perder peso, la inmensa flotabilidad proporcionada por la gasolina hizo que el vehículo comenzara a elevarse lentamente.

El ascenso duró aproximadamente: 3 horas y 15 minutos.

No existían motores que impulsaran la subida. Era, esencialmente, una maniobra basada en el equilibrio entre flotabilidad y masa.

Comparado con los modernos submarinos de investigación, el Trieste era casi un artefacto “analógico”.

Su éxito se basaba en principios físicos muy simples:

  • una esfera resistente para soportar la presión;
  • un gran depósito de gasolina para proporcionar flotabilidad;
  • lastre de hierro liberable;
  • pocas piezas móviles;
  • un diseño intrínsecamente estable.

Precisamente esa simplicidad fue una de las razones por las que logró sobrevivir a un entorno donde la presión supera las mil atmósferas y donde un fallo estructural habría provocado una implosión prácticamente instantánea.

Más de seis décadas después de aquella inmersión, el descenso del Trieste sigue siendo una referencia histórica en la ingeniería oceánica y en la exploración de las mayores profundidades conocidas del planeta.

¿Qué buques estaban presentes durante la inmersión?

Durante la misión del Proyecto Nekton no se encontraba una gran flota sobre el lugar de la inmersión. El dispositivo era relativamente reducido.

  1. USS Wandank (ATA-204)

Fue el principal buque de apoyo.

Sus funciones incluían:

Remolcar al Trieste desde Guam hasta la zona de operaciones.

Actuar como plataforma logística.

Mantener las comunicaciones mediante hidrófonos y sonar.

Supervisar toda la operación durante el descenso y el ascenso.

De hecho, una de las anécdotas más sorprendentes fue que consiguió restablecer la comunicación acústica con el Trieste cuando éste ya se encontraba sobre el fondo, a casi 11 kilómetros de profundidad.

  1. USS Lewis

Diversas fuentes históricas indican que también participó como buque científico y de apoyo, colaborando en las operaciones del Proyecto Nekton y proporcionando asistencia técnica y logística durante la campaña en las Marianas.

La Edad de Jacques Piccard durante la inmersión del Trieste era de 37 años (había nacido el 28 de julio de 1922 en Bruselas).

Jacques Piccard pertenecía a una familia de exploradores e inventores. Era hijo del célebre Auguste Piccard, pionero tanto de los vuelos estratosféricos en globo como del desarrollo de los primeros batiscafos modernos.

Aunque inicialmente se formó en Historia y Economía en la University of Geneva, su verdadera vocación fue la ingeniería aplicada a la exploración marina. Trabajó estrechamente con su padre en el perfeccionamiento del Trieste, participando en el diseño de sus sistemas de flotabilidad, estabilidad y control de lastre.

Tras la histórica inmersión continuó dedicado a la oceanografía y desarrolló proyectos relacionados con submarinos de investigación y tecnologías para el estudio de los lagos y océanos.

Intereses:

  • Oceanografía.
  • Ingeniería naval.
  • Física aplicada.
  • Exploración científica.
  • Protección del medio acuático.

Décadas después del descenso al Challenger Deep, Jacques Piccard dirigió el proyecto del Mesoscaph PX-8, un submarino turístico que permitió a miles de visitantes contemplar el fondo del lago durante la Swiss National Exhibition 1964, llevando la exploración submarina al público general.

Don Walsh tenía 28 años durante la inmersión del Trieste (nacido el 2 de noviembre de 1931 en Berkeley).

En el momento de la misión era un joven teniente de la Marina de los Estados Unidos y había sido seleccionado por sus conocimientos técnicos y por su experiencia en operaciones navales.

Se graduó en la United States Naval Academy y desarrolló buena parte de su carrera en submarinos y proyectos científicos de la Marina estadounidense. Más adelante obtuvo un doctorado en Oceanografía y se convirtió en una figura destacada en el ámbito académico y de la exploración oceánica.

Participó en numerosas iniciativas internacionales relacionadas con la investigación marina y fue asesor de expediciones científicas durante décadas.

Intereses:

  • Oceanografía.
  • Tecnología submarina.
  • Educación científica.
  • Política marítima.
  • Conservación de los océanos.

Cuando descendió al punto más profundo conocido de la Tierra, Don Walsh tenía apenas 28 años, una edad sorprendentemente joven para una misión de semejante riesgo. Más de medio siglo después, siguió participando activamente en conferencias y asesorando nuevas expediciones al Challenger Deep, incluida la realizada por James Cameron en 2012.

Constituían dos perfiles muy distintos para una misma hazaña.

La tripulación del Trieste reunía dos trayectorias complementarias:

Jacques Piccard , el ingeniero y heredero de una dinastía de exploradores, conocía el batiscafo en profundidad y había contribuido a su desarrollo y evolución técnica.
Don Walsh , el oficial de la Marina estadounidense con formación científica, aportaba disciplina operativa y experiencia en navegación submarina.

La combinación de ambos resultó decisiva para llevar a cabo con éxito una inmersión que, durante más de cincuenta años, permaneció como el descenso tripulado más profundo jamás realizado por el ser humano.

El batiscafo Trieste estuvo acompañado por un reloj experimental Rolex Deep Sea Special en el exterior de su casco durante la inmersión récord a la Fosa de las Marianas (1960), además de por dos cronógrafos Longines fijados en el casco, un reloj también de control de misión adjunto a los anteriores marca MOVADO, (ver foto en caja de madera), así como un Longines en la muñeca del oceanógrafo Jacques Piccard. En realidad portaba el cronógrafo Longines Bicompax con el legendario movimiento Longines Calibre 13ZN.


Carta de Piccard a longines donde le informa que ha portado el reloj en unas pruebas a 3.150 metros satisfactoriamente y que requiere que le sea cambiado el cristal del reloj.

El icónico Rolex Deep Sea Special fue diseñado específicamente para soportar la inmensa presión del abismo más profundo de la Tierra. Con un abombado cristal de medio hemisferio, el reloj sobrevivió intacto a la presión extrema de mil atmósferas por debajo de la superficie, es decir unos 10.916 metros.

El Prototipo Exterior (Rolex Deep Sea Special) El reloj estaba fijado en el exterior del Trieste y tenía una misión puramente científica y de marketing técnico: soportar la presión hidrostática bruta.

  • Estaba expuesto directamente al agua a más de 10,900 metros de profundidad, soportando una presión descomunal de más de una tonelada por centímetro cuadrado.
  • No tenía ninguna utilidad operativa para los tripulantes durante la inmersión; su rol era demostrar que las paredes de acero y su cristal esférico de plexiglás hiper-grueso podían resistir lo imposible sin colapsar.

Por su parte, la presencia de los relojes Longines en la primera inmersión profunda de 1953 (a 3.150 m) fue clave para el cronometraje de la misión, siendo visibles en fotografías de la época en la muñeca de Piccard.

Así mismo, Don Walsh llevaba puesto un reloj JeanRichard Aquastar 60 que había comprado un año antes de la inmersión para utilizarlo en su entrenamiento como buzo de la Marina. el Aquastar 60 de Walsh fue el reloj que bajó en su muñeca hasta el punto más profundo del océano.

Y aquí llegamos a nuestro protagonista, el Aquastar Model 60:

El Aquastar Model 60 es un reloj histórico para el buceo presentado originalmente en 1958 por la marca suiza JeanRichard Aquastar SA.

Orígenes e hitos del modelo

  • Nacimiento (1958): Fue diseñado por Frédéric Robert tras patentar un bisel giratorio para relojes de pulsera. Se considera uno de los primeros relojes de buceo profesionales de la historia.

  • Hito de la Fosa de las Marianas (1960): El modelo ganó gran prestigio cuando un JeanRichard Aquastar 60 fue llevado por el explorador Don Walsh en el batiscafo Trieste, durante la inmersión récord que alcanzó el punto más profundo de la Tierra.

  • Innovación patentada: Fue pionero en introducir el anillo de fricción en su bisel giratorio, diseñado específicamente para evitar rotaciones accidentales bajo el agua.

En el año 2023, la marca Aquastar lanzó una fiel reedición del Model 60 para mantener vivo su legado histórico. Es la versión que nos ocupa.

Esta versión conserva el diseño clásico adaptado a las necesidades actuales:

Caja: Diámetro de 37.1 mm, cristal de zafiro abombado y resistencia al agua de 200 metros.

Mecanismo: Calibre suizo La Joux-Perret G100 con 68 horas de reserva de marcha.

Bisel: Bisel bidireccional de acero con el sistema de fricción original de la marca.

La cifra “60” en el mítico reloj de buceo JeanRichard Aquastar 60 (lanzado a finales de la década de 1950) tiene su origen en dos referencias clave muy ligadas a la historia y las especificaciones del propio reloj:

  1. El año de su mayor hazaña histórica (1960)

Aunque el diseño inicial del reloj se remonta a 1957 y los primeros modelos comerciales bajo la marca JeanRichard comenzaron a venderse poco después, el reloj pasó a la historia mundial el 23 de enero de 1960, como hemos comentado, día del descenso histórico, por lo que este hito definitivo consolidó el número 60 como el nombre identitario del modelo.

  1. El bisel giratorio de 60 minutos

El JeanRichard Aquastar 60 fue un reloj pionero en la seguridad submarina. Introdujo una patente crucial para la época: un anillo de fricción en su bisel giratorio graduado de 60 minutos que evitaba que este se moviera accidentalmente durante la inmersión, algo vital para que los buceadores controlaran con precisión el tiempo de oxígeno y descompresión. Al tratarse de un “skin diver” enfocado puramente en medir esa hora exacta de inmersión, el número evoca directamente esa capacidad técnica.

Dato curioso: En los primeros años, “Aquastar” era solo una línea de relojes de buceo de la casa JeanRichard S.A. Debido al tremendo éxito de este modelo y sus patentes, en 1962 el fundador de la firma, Frédéric Robert, decidió rebautizar oficialmente toda la compañía independiente como Aquastar S.A.

Historia

Aquastar se estableció en Ginebra, Suiza, cuando Frédéric Robert se hizo cargo de la marca de relojes JeanRichard, que había sido administrada por su padre.

Robert rebautizó la empresa como Aquastar para enfatizar su enfoque en la creación de relojes funcionales para uso acuático.

Frederic Robert presentó numerosas patentes para relojes de buceo que iban a sentar las bases para el desarrollo y la evolución del reloj de buceo, entre ellas, un nuevo tipo de junta para las coronas y los pulsadores de los relojes, un anillo de fricción que impedía que el bisel giratorio se deslizara, el bisel sin descompresión para múltiples inmersiones y muchas más.

Aquastar construyó el predecesor del ordenador de buceo digital actual, compuesto por un panel que se sujetaba a la muñeca y que contenía un reloj de buceo resistente al agua con un bisel giratorio para medir el tiempo de inmersión, una brújula, un termómetro y un medidor de profundidad. El panel también incluía las tablas de buceo sin descompresión de Marine Nationale.

En la década de 1960, la firma se hizo conocida por sus características innovadoras, en particular las destinadas a los buceadores profesionales.

La marca recibió múltiples patentes, incluida una para el bisel giratorio interior utilizado en el Model 63 y otra para el bisel de descompresión incluido en el Deepstar. Estas innovaciones se incorporaron a una gama de modelos diseñados para el buceo y el cronometraje de regatas, como el Benthos y el Regate.

Los relojes Aquastar inicialmente solo estaban disponibles a través de tiendas de equipos de buceo profesionales como Scubapro y Aqualung, y no estaban a la venta a través de los canales minoristas tradicionales de joyería y relojes. Sin embargo, este modelo de distribución cambió en la década de 1970.

En 1975, después de la jubilación de Frédéric Robert, Aquastar se vendió al Grupo Eren. Bajo la nueva propiedad, la marca amplió su distribución y puso sus relojes de buceo y deportivos a disposición de un público más amplio. En 1982, los hermanos Seinet adquirieron Aquastar. Uno de los hermanos, marino y relojero de tercera generación, continuó la tradición de la marca de producir relojes de navegación y buceo. Aquastar también introdujo relojes con maquinaria de cuarzo durante este período, en respuesta a las preferencias cambiantes de los consumidores.

Desde la década de 1980 hasta 2018, la firma se centró en el desarrollo de relojes de cronometraje de regata, así como modelos de cuarzo que tuvieron éxito comercial.

En 2019, Aquastar fue adquirida por Synchron Group bajo la dirección de Rick Marei y trasladó su sede comercial a la localidad de Biena, en Suiza.

En la histórica misión del batiscafo Trieste al fondo de la Fosa de las Marianas (el Abismo de Challenger) el 23 de enero de 1960, se dio una de las dualidades más fascinantes de la relojería hidrodinámica. Los roles del Aquastar 60 y del prototipo exterior (Rolex Deep Sea Special) fueron completamente opuestos pero complementarios.

El Aquastar 60 en realidad sí tuvo un rol operativo y práctico para la misión.

En el interior de la pequeña esfera de presión de acero del batiscafo, el teniente de la Marina estadounidense Don Walsh (el capitán de la misión junto a Jacques Piccard) llevaba portaba en su muñeca su Aquastar 60 personal.

Su rol fue:

  • Control de la misión y cronometraje operativo: Mientras el prototipo de Rolex lidiaba con la física exterior, el Aquastar 60 fue el reloj de bitácora real. Walsh lo utilizó dentro de la cabina para medir el tiempo transcurrido de descenso, calcular los ratios de velocidad de hundimiento y controlar el tiempo de permanencia en el fondo marino.
  • Condiciones de vida a bordo: Aunque la cabina mantenía la presión atmosférica normal (salvando al reloj de la presión del abismo), el ambiente interior era hostil. Estaba plagado de una altísima humedad por la condensación y temperaturas extremadamente frías (cercanas a los 0 °C a esa profundidad). El Aquastar 60 sirvió como una herramienta de precisión fiable en un entorno sumamente incómodo y crítico.
  • Legibilidad en la penumbra: Con un diámetro comercial de la época y una esfera limpia, el Aquastar ofrecía a Walsh una lectura rápida y sin distorsiones bajo la tenue iluminación de los instrumentos de la cabina, algo que el monstruoso cristal esférico del prototipo exterior no permitía fácilmente.

Aunque la marca Aquastar se lanzó formalmente de manera independiente un poco después, Jean S. Robert (su creador, bajo la marca matriz Jean Richard en ese momento) le había proporcionado este innovador reloj de buceo con patente de corona y bisel a Walsh antes de la histórica inmersión.

El nacimiento de Aquastar en 1962 por tanto, no fue un evento casual, sino la evolución lógica de un legado de innovación en la relojería subacuática. Detrás de esta hazaña se encuentra Frédéric Robert, un visionario, marinero y buceador experimentado que entendió antes que muchos otros que el futuro del buceo requería instrumentos de precisión absoluta.

A continuación, detallo cómo los logros previos y la visión de Robert impulsaron la fundación oficial de una marca que redefiniría los relojes de buceo.

A finales de la década de 1950 y principios de la de 1960, el mundo vivía una auténtica revolución bajo el mar. Con la invención del regulador de buceo (Aqua-Lung) por Jacques-Yves Cousteau y Émile Gagnan, el océano se abrió a científicos, militares y entusiastas del deporte.

En este escenario, el reloj de buceo no era un accesorio de moda, sino una herramienta de supervivencia crítica para calcular los tiempos de inmersión y evitar la temida enfermedad de descompresión.

Hoy en día, el legado de aquel impulso de 1962 sigue vivo, siendo Aquastar una marca de culto venerada por coleccionistas y amantes de la historia de la exploración marina.

La historia del Aquastar Model 60 es especialmente interesante porque está ligada tanto a los orígenes del reloj de buceo moderno como a una de las mayores hazañas de exploración submarina del siglo XX.

El Model 60 apareció en 1957, cuando el nombre “Aquastar” todavía no era una marca independiente, sino una línea de relojes desarrollada dentro de la manufactura suiza JeanRichard. En aquella época, el buceo recreativo estaba comenzando a popularizarse gracias a pioneros como Jacques-Yves Cousteau, y existía una demanda creciente de instrumentos fiables para actividades subacuáticas.

El Model 60 fue uno de los primeros relojes de tipo skin diver, un concepto diferente al de los grandes relojes profesionales de inmersión. Era más compacto, ligero y cómodo para aficionados y deportistas acuáticos. Su caja de aproximadamente 37 mm era considerada perfectamente utilitaria para la época.

La gran aportación técnica del Model 60 fue su bisel giratorio.

Aquastar desarrolló y patentó un sistema de fricción para evitar que el bisel se moviera accidentalmente durante una inmersión. Puede parecer algo sencillo hoy, pero en los años cincuenta era una mejora de seguridad importante, ya que permitía controlar mejor el tiempo de fondo del buceador. Con el tiempo, esta idea evolucionaría hacia los

El éxito del Model 60 fue tan significativo que impulsó la creación formal de la marca Aquastar.

En 1962, Frédéric Robert, apasionado del submarinismo y la navegación, transformó Aquastar en una firma especializada exclusivamente en instrumentos para actividades marítimas. Posteriormente surgirían modelos tan famosos como el Aquastar Deepstar, el Aquastar Benthos 500 o el Aquastar Regate.

Para la marca, “Un reloj de buceo no debe ser solo un reloj resistente al agua; debe ser un instrumento diseñado por y para buceadores.” Era la visión de F. Robert.

Otro rasgo distintivo del Model 60 era su tapa trasera con el famoso logo de la estrella de mar.

Aquastar utilizó un fondo roscado con forma de estrella de mar, que requería una herramienta específica para abrirlo. Este diseño se convirtió en una seña de identidad de la marca y sigue siendo uno de los elementos más reconocibles para los coleccionistas.

Tras décadas desaparecida, Aquastar fue relanzada en los años 2020. En 2023 presentó una reedición extremadamente fiel del Model 60 original, que es la que nos ocupa, conservando su tamaño contenido de 37 mm, su estética de skin diver y gran parte de la personalidad histórica del modelo.

Más recientemente, la marca ha anunciado una evolución denominada Model 60 MKII, que incorpora un bisel ya unidireccional, si bien con calibre Sellita SW200 y con distancia de 20mm en vez de los 19 anteriores para las correas. En cualquier caso, continúa manteniendo el espíritu del diseño de 1957.

Así mismo, el Model 60 también fue utilizado por el insigne Capitán Jacques Cousteu y su equipo a bordo del Calypso.

Jacques Cousteau y el equipo del Calypso utilizaron sus relojes principalmente como herramientas de supervivencia bajo el agua.

Durante las décadas de 1950 a 1980, probaron y “promocionaron” algunos de los relojes de buceo más legendarios de la historia.

Se tiene constancia de los siguientes:

Rolex Submariner: Fue uno de los favoritos y el más icónico del propio Jacques Cousteau, quien lo usó en su galardonada película El Mundo del Silencio.

Blancpain Fifty Fathoms: Considerado uno de los primeros relojes de buceo modernos. Lo llevó su ingeniero jefe de buceo, André Laban, y otros miembros destacados como Albert Falco.

Omega Seamaster 300 / 600 Ploprof / 1000m: Utilizados exhaustivamente por el equipo, especialmente en las inmersiones de saturación y experimentos de Precontinente. La versión Ploprof (Professional) se convirtió en un emblema del equipo.

Doxa Sub 300T: Cousteau quedó tan impresionado con este modelo que su propia compañía, U.S. Divers, fue la distribuidora exclusiva en Estados Unidos, llegando a estampar su logo “Aqua Lung” en las esferas.

Aquastar Deepstar: Un cronógrafo muy popular entre los buzos del Calypso, visible a menudo en las muñecas de Philippe Cousteau y Raymond Coll.

Aquastar Model 60: Como puede verse en esta foto, existe documentación donde se puede ver a buceadores del equipo del Calypso con el Model 60. La relación entre el Aquastar Model 60 y el equipo Cousteau es más fuerte de lo que suele afirmarse por foros y webs.

LIP Nautic-Ski: La marca francesa que proporcionó relojes de buceo automáticos y que fueron muy comunes entre la tripulación.

Z.R.C. Grands Fonds: Reloj de buceador profesional francés con una corona característica a las 6 en punto.

Nivada Grenchen Depthomatic: Equipado con un profundímetro mecánico, fue usado por el buzo Bernard Delmotte.

Relojes de Cuarzo y Electrónicos (Años 80): En la última etapa de sus expediciones, se pudo ver a miembros del equipo usando el icónico Citizen Aqualand y a Cousteau usando relojes digitales de cuarzo de Omega.

Se trata de un reloj muy cómodo pero a la vez muy robusto, el cañón de la rosca de la corona es enorme por poner un dato, en el que el bisel, diría que tras décadas es perfecto, primero porque NO entra arena dentro del mecanismo al tener una tolerancia de “cero” y su funcionamiento de “clicks” es impecable, y segundo porque al carecer de insert se evita que se pierda como me ocurrió en el Certina DS-3.

La máquina funciona muy bien, monta un calibre La Joux-Perret G100 con nada menos que 68 horas de reserva de marcha, con la ventaja importante frente a movimientos tradicionales de su misma categoría que permite quitarse el reloj durante todo el fin de semana y volver a ponérselo el lunes sin necesidad de ajustar la hora. Tiene una frecuencia de marcha de 28.800 alternancias por hora (4 Hz) con 24 rubíes.

El rotor es de carga unidireccional en el sentido de las agujas del reloj si bien está fabricado en tungsteno sólido para mejorar la eficiencia del bobinado gracias a su alta densidad.

En realidad el calibre guarda las mismas dimensiones que el clásico ETA 2824-2 y el Sellita SW200-1, lo que permite a las marcas reemplazar dichos calibres por éste de gama superior, como hemos comentado, los modelos actuales ya montan dicho Sellita.

El calibre no es que venga especialmente ajustado porque se va a unos +20”/ dia, pero bueno, ajustable como todo.

La legibilidad es genial, el bisel sin tolerancias y con un movimiento perfecto en cuanto a sus clicks sin atorarse para nada por la arena, la corona genial y el fondo precioso.

La tapa me resulta soberbia y dan ganas de llevar el reloj en la muñeca del revés.

Tanto la correa “Tropic” de caucho como el ardillón están dedicados


La corona roscada con un cañón enorme y firmada es otra de las señas de identidad y operarla como admirarla, merecen la pena.

El box o caja de transporte es lujoso, de madera negra mate y con el grabado de la marca en la tapa. Su apertura se realiza por pulsador y las bisagras tienen topes basculantes.

Se sirve con una tarjeta plástica con una memoria USB integrada con datos del modelo.

Preciosa como joyero o para guardar las plumas o demás objetos a cuidar.

El reloj luce muy lindo y me parece una pieza histórica para los amantes del mar y de los relojes de buceo de la época dorada de los divers.

Se trata de un reloj que cae perfecto en cualquier muñeca debido a su tamaño y grosor.

En su entorno natural brilla por sí mismo, la legibilidad y operatividad del mismo son intachables, con un bisel operable bajo condiciones de arena en el fondo, con el mar revuelto, como la legibilidad de las agujas bajo el agua.

Como digo y repito, el bisel mantiene sus perfectos y suaves clicks bajo las condiciones adversas de exposición a la arena fina del fondo con mar revuelta.

El Aquastar Model 60 ocupa por tanto, un lugar singular en la historia de la relojería porque reúne tres elementos poco comunes:

  1. Fue uno de los primeros skin divers influyentes.
  2. Introdujo una innovación de seguridad en el bisel de inmersión.
  3. Participó en la histórica expedición del Trieste al punto más profundo de los océanos.

El reloj por derecho propio, tanto por prestaciones como por historia tanto de la marca como del modelo en sí entra a formar parte de los anales del buceo dentro de la categoría de los skin divers, que sin ser, ni pretender, ser relojes extremos eran relojes fiables que hoy en día parece que les “ha llegado su momento” en cuanto a la cantidad de marcas que los han “resucitado” en sus catálogos.

Resulta curioso que el reloj que acompañó a Don Walsh en la Challenger Deep no fuese un prototipo experimental, sino un reloj de producción relativamente convencional, algo que contribuye enormemente a su leyenda.

Gracias por leer este trabajo.
Saludos

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Nuevamente una lectura apasionante, instructiva y entretenida.

Gracias!!

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Estos temas son los que hacen grande a este foro. Me lo he pasado como un niño leyéndote, lástima que no tenía palomitas a mano.

Lo dicho, gracias por este tema tan ameno, instructivo y interesante.

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Otra excelente narrativa.

Muchísimas gracias por compartir. Esto, literalmente es oro y hace muy grande este foro.

:clap: :clap: :clap: :clap:

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Que maravilla @psicoac Muchas gracias por esta lectura tan interesante. Me ha encantado.

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Mil gracias por este hilo @psicoac

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Excelente hilo. Muchísimas gracias por el tiempo que nos has regalado realizándolo.

P.S. No soy de Diver y me has creado una gran necesidad de hacerme con un Aquastar. Qué maravilla.

Enhorabuena y gracias.

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Increíble historia de valor humano la del Trieste…y magnífico reloj…

Tremendo curro contarlo y documentarlo como lo has hecho…

Muchas gracias por compartir tu trabajo…:clap: :clap: :clap: :ok_hand:

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Que gran historia.

Mi reconocimiento por tomarte el tiempo para escribir este post.

El reloj estupendo, los amantes de los relojes con historia e intagibles están de enhorabuena, Aquastar es una marca mítica.

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Mil gracias, de verdad. Un placer leer y aprender.

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Enorme presentación y un relojazo con una gran historia detrás.

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@psicoac, gran reloj y gran trabajo de documentación.

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Grande @psicoac, pedazo presentación. Lo único malo que le veo es que ahora tengo la necesidad de un Aquastar para meterme en una piscina de metro y medio :joy::joy:

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Muchas gracias por tu trabajo. Hay que releerlo de nuevo para no perder detalles .

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Madre mía…que lo he leído ya tres veces …y las que me quedan…

Como siempre , genial @psicoac . Apoteósico y brillante.

Además había un reloj!!! Creo que te va a hacer falta esto para hacerle conjunto.

Gran pieza y mejor exposición!!!


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Impresionante presentación Óscar una vez mas, me has alegrado el madrugón a las 6 de la mañana con sus casi 20 minutos de lectura apasionante inmersiva, menudo hilo. Incluso superior al reloj que nos traes, y mira que es difícil, eres un maestro. Enhorabuena.

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Magnífica exposición!!! Gracias

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Vaya curro!!!
Muchas gracias por tan amena lectura.
Otro día que he aprendido algo.
Un saludo!!

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Brutal, me ha encantado!!..muchas gracias por este relato-presentacion tan guapo, me lo he leido del tirón..y el reloj, pues que decir, precioso..enhorabuena.
Saludos,

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Muy bueno, Óscar. Me encantan estas hazañas, de crío ya soñaba con protagonizar alguna de ellas…

Lo he disfrutado, gracias por la molestia que te has tomado, y sobre todo, enhorabuena por el reloj.

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