LOS RELOJES QUE LAS MARCAS PREFERIRÍAN OLVIDAR 😅

Las marcas de relojes tienen una curiosa costumbre: cuando cuentan su historia siempre parece que durante cien años todo les salió bien :joy: Entras en sus páginas y encuentras el primer reloj que hizo esto, el movimiento revolucionario que hizo aquello, el modelo que cambió para siempre la relojería, la maravillosa visión de su fundador… :smirking_face: Pero claro… yo llevo ya unos cuantos años trabajando y no conozco ninguna empresa en la que nadie la haya cagado jamás. :joy:

Así que me ha dado por buscar justamente lo contrario: relojes que salieron mal, tecnologías revolucionarias que hubo que retirar, modelos que nadie quiso y proyectos tan adelantados a su tiempo que terminaron pegándose un leñazo considerable. :wood: :wood: :wood:

Y para sorpresa de nadie… he encontrado unos cuantos. :flushed_face:

Aclaro antes de empezar que lo de que las marcas «preferirían olvidarlos» es evidentemente una coña… De hecho alguna, como veremos, presume hoy orgullosamente de su fracaso. Pero todos tienen algo en común: en algún momento de su historia dieron a sus fabricantes un buen dolor de cabeza.

Pues aclarado esto, como diría Carles Porta… Comencemos.

1. HAMILTON ELECTRIC 500 — SER EL PRIMERO A VECES SALE CARO

En los años 40 Hamilton se propuso una auténtica locura para la época: fabricar un reloj de pulsera que funcionase con electricidad y que no hubiera que darle cuerda :high_voltage: Los tipos eran insistentes y estuvieron más de diez años trabajando en aquello hasta que finalmente, el 3 de enero de 1957, presentaron el Hamilton Electric 500, el primer reloj de pulsera eléctrico alimentado por una pila que llegó a comercializarse :low_battery:

Para entender lo que aquello significaba basta pensar que hasta entonces, si querías que un reloj funcionase, tenías que darle cuerda tú o mover el brazo… De repente Hamilton metía una pila dentro y asunto resuelto… Bueno, resuelto del todo tampoco :joy:

El problema es que Hamilton tenía bastante prisa por llegar la primera y todo apunta a que aquel calibre salió al mercado antes de estar completamente maduro. Pasa en las mejores casas… :face_with_peeking_eye:

El calibre 500 era una maravilla de ingeniería, pero también bastante delicado. Daba problemas de fiabilidad, las pilas duraban menos de lo esperado y repararlo podía convertirse en una pequeña pesadilla. La propia tecnología estaba todavía, básicamente, en pañales :baby_bottle:

Hamilton acabaría mejorando muchísimo el sistema, pero aquel primer 500 demuestra una regla que vamos a ver varias veces en este hilo: Ser el primero está muy bien… siempre que el invento funcione. :joy:

2. ROLEX GMT-MASTER 6542 — EL ROLEX QUE HUBO QUE LLAMAR A REVISIÓN :radioactive:

Este me parece especialmente curioso porque estamos hablando de uno de los Rolex vintage más deseados del mundo hoy en día.

El primer GMT-Master, referencia 6542, apareció en los años 50 con aquel precioso bisel rojo y azul de baquelita… ¿Precioso?.. Sí. ¿Radiactivo?.. También. :joy:

El problema no era la baquelita en sí, sino el material luminoso radiactivo utilizado en determinados biseles :radioactive: La cosa llegó hasta las autoridades estadounidenses y, en1959, Rolex pidió que los GMT-Master afectados fueran enviados para comprobarlos y, si era necesario, sustituir aquellos biseles por otros de aluminio.

Y no es una de esas historias que se han ido exagerando con los años… existe documentación de Rolex de la época explicando el asunto. :flushed_face:

Y como os decía aquí surge una de esas maravillosas ironías del coleccionismo relojero… Rolex quería quitar aquellos biseles afectados de circulación y hoy encontrar un 6542 conservando uno original (y radioactivo) es precisamente una de las cosas que lo hace extraordinariamente raro y deseado… la peña está cucú… :joy:

3. LONGINES ULTRA-QUARTZ — INVENTAR EL FUTURO… Y LLEGAR TARDE

A finales de los años 60 Longines estaba empeñada en conseguir meter un reloj de cuarzo en una muñeca y creó una auténtica virguería técnica: el Ultra-Quartz calibre 6512 :sparkles: Y lo curioso es que aquello no funcionaba exactamente como los relojes de cuarzo que terminarían saliendo después. El cuarzo marcaba un ritmo extremadamente preciso y un circuito comparaba continuamente ese ritmo con el de un pequeño motor electromecánico que era el encargado de mover las agujas. Si el motor se desviaba, el sistema lo corregía… 170 veces por segundo. :flushed_face:

Longines llamó a aquello un reloj “cibernético”, que en 1969 debía de sonar más o menos como decir hoy que llevaba inteligencia artificial. :joy:

Y aquí empieza la parte divertida… El 20 de agosto de 1969 Longines reunió a la prensa en Ginebra y presentó el Ultra-Quartz anunciándolo como el primer reloj de pulsera de cuarzo destinado a comercializarse. Tenían prototipos funcionando, fotografías, documentación… y aseguraban que la producción empezaría en breve.

El problema es que una cosa es conseguir que un invento funcione en el laboratorio y otra bastante distinta fabricar miles de ellos. :sweat_smile:

Pasar aquella maravilla a producción resultó mucho más complicado de lo previsto y mientras Longines seguía peleándose con la industrialización, Seiko lanzó el Astron a finales de 1969 y se quedó para siempre con el título que realmente cuenta: el del primer reloj de pulsera de cuarzo vendido comercialmente… un adelantamiento por la derecha en toda regla :person_biking:

Longines tardaría todavía bastante en conseguir fabricar el Ultra-Quartz en serie y, cuando finalmente llegó al mercado, la carrera ya había seguido adelante. El 6512 quedó como una especie de callejón evolutivo maravilloso… técnicamente increíble, complicadísimo y hoy dificilísimo de reparar. Vamos… que Longines llegó antes al futuro… pero Seiko llegó antes a la tienda. :joy:

4. TISSOT ASTROLON / IDEA 2001 — UN RELOJ MECÁNICO… DE PLÁSTICO :flushed_face:

A principios de los años 70 Tissot llevaba ya casi veinte años dándole vueltas a una idea bastante revolucionaria: ¿y si hacemos un movimiento mecánico mucho más barato, con muchas menos piezas y fabricando buena parte de ellas en materiales sintéticos autolubricantes?.. No sé por qué, pero todo esto me suena a algo bastante más moderno. :thinking: La cosa es que en 1971 presentaron el Astrolon, también conocido como IDEA 2001, que la propia Tissot considera hoy el primer reloj mecánico de plástico del mundo.

Y lo de plástico no era una forma de hablar… El calibre 2250 tenía solo 52 componentes frente a los alrededor de 90 de un movimiento convencional, y buena parte de sus ruedas, platinas y puentes estaban fabricados en materiales sintéticos autolubricantes. Menos piezas, fabricación más barata, prácticamente sin necesidad de lubricación y pensado para necesitar poquísimo mantenimiento. Vamos… que cuanto más lo explico más me suena a algo. :thinking: :thinking:

Lo mejor es que el invento funcionaba. El problema no fue ese. El problema fue intentar convencer a un señor en los años 70 de que se comprase un reloj mecánico suizo… de plástico. Los relojeros tampoco parecían especialmente entusiasmados con aquello y, para terminar de animar la fiesta, justo entonces empezaban a llegar unos relojes de cuarzo mucho más precisos que parecían directamente el futuro :upside_down_face:

Resultado: el Astrolon no cuajó y buena parte de los movimientos que Tissot había fabricado terminaron siendo desechados :face_with_peeking_eye:

Y aquí viene la parte maravillosa… Poco más de diez años después, la relojería suiza descubriría que fabricar un reloj barato, industrial y de plástico podía ser una idea absolutamente cojonuda. Solo que aquel llevaba cuarzo y se llamaba Swatch. ¡Coño!.. De eso me sonaba. :joy:

Quizá Tissot no estaba equivocada. Quizá simplemente había llegado demasiado pronto :sad_but_relieved_face:

5. SINCLAIR BLACK WATCH — “NO TIENE NADA QUE PUEDA ESTROPEARSE” :joy:

Llegamos a 1975… No sé si he comentado alguna vez que para mí es el mejor año de la historia… :smiling_face_with_sunglasses: :upside_down_face:

Clive Sinclair, que años después se haría mundialmente famoso por sus ordenadores ZX, decidió que también quería fabricar relojes y en septiembre de 1975 lanzó el Black Watch. Lo podías comprar montado por 24,95 libras o, si además de valiente eras aficionado a la electrónica, en un kit para montártelo tú mismo por 17,95. :laughing:

Pero lo mejor era la publicidad. Sinclair explicaba que, al no tener piezas móviles, aquello era básicamente “un reloj en el que nada podía estropearse”. Una frase que casi cincuenta años después ha envejecido regular… :joy:

Porque las pilas, que según la publicidad debían durar alrededor de un año, podían agotarse en unos diez días… El cuarzo era tan sensible a la temperatura que el reloj podía variar su marcha dependiendo de si era invierno o verano… La electricidad estática podía bloquear la electrónica dejando un dígito encendido a toda potencia hasta agotar las pilas… que en algunos casos llegaron incluso a recalentarse muchísimo… Los mandos fallaban, la caja daba problemas para mantenerse cerrada… y montar la versión en kit debía de ser una experiencia estupenda para fortalecer la relación de pareja. :joy:

Las devoluciones fueron tantas que Sinclair acabó completamente desbordada :shaking_face: Solo unas veinte personas se ocupaban de reparar y devolver los relojes averiados y el atasco llegó a tal punto que dos años después todavía quedaban unidades esperando reparación. :flushed_face:

El resultado económico tampoco fue especialmente divertido: Sinclair Radionics perdió 355.000 libras solo en el ejercicio 1975-76 y la situación terminó siendo tan seria que la National Enterprise Board británica tuvo que entrar a sostener financieramente la compañía :money_with_wings:

Aquí la moraleja está bastante clara… Si vas a anunciar un producto diciendo que no hay nada que pueda estropearse… procura al menos que no se estropee todo. :joy:

6. IWC INGENIEUR SL 1832 — EL “FRACASO” DE GÉRALD GENTA

Ahora viene uno que me encanta porque demuestra que para fracasar no hace falta fabricar un mal reloj… a veces basta con intentar vendérselo a quien no toca. :roll_eyes:

En los años 70 IWC encargó a Gérald Genta que rediseñase el Ingenieur, un reloj que desde los años 50 había estado muy ligado a científicos, técnicos e ingenieros por su resistencia a los campos magnéticos. Sí… Gérald Genta… El del Royal Oak, el Nautilus y compañía… Genta hizo lo que hacía Genta y en 1976 apareció el Ingenieur SL referencia 1832: acero, brazalete integrado, un diseño completamente distinto a los Ingenieur anteriores y esa estética que hoy vemos y pensamos inmediatamente…

—Pues claro que esto va a funcionar :nerd_face:

Pues no. :joy: Y aquí viene lo más fascinante. Mientras otras marcas habían entendido que aquellos diseños de brazalete integrado podían venderse como relojes deportivos de lujo, IWC decidió seguir siendo fiel al nombre Ingenieur y comercializó el 1832 básicamente entre… ingenieros. El pequeño problema es que para aquel público el diseño de Genta era demasiado atrevido y demasiado visionario. :scream:

Vamos… que hicieron un reloj que décadas después volvería locos a los coleccionistas y decidieron enseñárselo a un señor que probablemente solo quería saber si aguantaba cerca de un transformador. :joy:

Entre 1976 y 1983 IWC produjo y vendió solamente 598 unidades… 598… Y lo mejor es que aquí ni siquiera hace falta que nos metamos nosotros con ellos, porque la propia IWC cuenta hoy esta historia bajo un título maravilloso: “Our Most Brilliant Failure”. Su fracaso más brillante. :genie:

Décadas después el 1832 se convirtió en una pieza de culto y uno de los diseños históricos más reconocibles de IWC. Así que quizá la moraleja aquí no sea que Gérald Genta se equivocó… Quizá simplemente alguien se equivocó de clientes. :joy:

7. BULOVA THERMATRON — EL RELOJ QUE FUNCIONABA CON TU CUERPO… MÁS O MENOS

Este concepto me parece brutal.

A finales de los años 70 Bulova llevaba tiempo trabajando en una idea que parecía directamente de ciencia ficción: fabricar un reloj que no necesitase que le cambiases la pila porque obtendría la energía de tu propio cuerpo. :flushed_face:

El sistema aprovechaba algo llamado efecto Seebeck que básicamente era que la parte trasera del reloj se calentaba al estar en contacto con la muñeca mientras la parte superior permanecía algo más fría y esa diferencia de temperatura permitía generar una pequeña corriente eléctrica. Vamos… que tu muñeca formaba parte del sistema de alimentación del reloj. :robot:

El Thermatron utilizaba cientos de pequeños termopares para generar una tensión diminuta que después la electrónica elevaba hasta poder alimentar el movimiento de cuarzo y cargar un pequeño acumulador… Sobre el papel era una idea cojonuda. El problema era que tenía una pequeña pega… :pinching_hand: Si el acumulador terminaba descargándose completamente, el propio reloj podía quedarse sin la energía necesaria para volver a arrancar el sistema. Es decir, tenías un reloj que se cargaba con el calor de tu cuerpo… pero que, si se descargaba del todo, tu cuerpo ya no podía despertarlo. :joy:

Hay muchas fuentes actuales que aseguran que Bulova llegó a comercializarlo en 1982 e incluso cuentan que los problemas técnicos provocaron devoluciones y que finalmente se abandonó el proyecto. Pero he encontrado una fuente de diciembre de 1983 que me parece bastante difícil de ignorar: Horological Times, la revista del American Watchmakers-Clockmakers Institute, publicó la entrada de un Thermatron donado por la propia Bulova a su museo y lo describió como: “Laboratory model Bulova Thermatron wrist watch”. Y justo después añadía: “Bulova Thermatron watch was never marketed”.

O sea… en cristiano… “Modelo de laboratorio” y “el Bulova Thermatron nunca fue comercializado”. :flushed_face:

Así que aquí prefiero no hacer lo que criticamos a las marcas y convertir una historia dudosa en una verdad porque queda mejor :joy: Está claro que Bulova llegó muy lejos con el proyecto: existen relojes terminados, movimientos, piezas fechadas y ejemplares supervivientes. Lo que ya no tengo tan claro, después de encontrar esa publicación de 1983, es que existiese realmente un lanzamiento comercial normal como tantas veces se cuenta. En cualquier caso, la idea no murió. :skull:

Años después otros fabricantes volvieron a intentarlo y Seiko presentó en 1998 el Thermic, basado también en aprovechar la diferencia de temperatura entre la muñeca y el ambiente.

Así que otra vez aparece una vieja conocida de este hilo… Una idea fantástica que, probablemente, llegó antes de que la tecnología estuviese preparada para ella. :joy:

8. TAG HEUER CALIBRE 1887 — “100 % IN-HOUSE”… BUENO… :sweat_smile:

En diciembre de 2009 TAG Heuer presentó su nuevo calibre cronográfico 1887 y utilizó una de esas expresiones que en relojería conviene emplear con muchísimo cuidado: “diseñado 100 % in-house”. Vamos… hecho en casa de principio a fin :hut:

El problema es que en 2009 Internet ya estaba lleno de aficionados a los relojes con mucho tiempo libre y una memoria bastante puñetera. :joy: Empezaron a mirar fotografías del nuevo calibre…

Y dijeron:

—Un momento… esto me suena. :face_with_peeking_eye:

Y vaya si les sonaba…:roll_eyes: La arquitectura del 1887 partía de la propiedad intelectual del TC78 desarrollado por Seiko Instruments. TAG Heuer había adquirido esos derechos y aquí conviene ser justos porque no se limitó a comprar un movimiento japonés, ponerle un rotor con su nombre y a correr… Rediseñó partes importantes, cambió dimensiones, industrializó su fabricación en Suiza y realizó una inversión considerable para producirlo. Jean-Christophe Babin, entonces CEO de TAG Heuer, defendió que después de todo aquel trabajo el resultado podía considerarse un calibre propio. :sweat_smile:

Pero el problema no era ese. El problema era haber empezado la historia diciendo “100 % diseñado in-house” sin contar de dónde venía la base del invento. :sweat_smile: Cuando los aficionados descubrieron el parentesco, se montó un pollo considerable y el propio Babin terminó entrando en foros para explicarlo, reconocer públicamente el origen de la propiedad intelectual y admitir que aquello de “100 % in-house” había sido una mala manera de comunicarlo. :loudspeaker:

Así que la moraleja podría ser: Puedes desarrollar muchísimo una idea que has comprado y convertirla en algo prácticamente tuyo… pero si hay fotos del padre japonés, quizá sea mejor presentarlo a la familia desde el principio. :joy:

(Por cierto, este tema ya se trató aquí en el foro en su momento:
El nuevo calibre Tag-Heuer 1887 tiene base Seiko. )

9. PANERAI PAM 318 — POR FAVOR, NO ABRAN LA TAPA :flushed_face:

En 2009 Panerai lanzó una edición especial para su boutique de Nueva York: el PAM 318 Brooklyn Bridge, limitado a solamente 150 unidades

Una esfera preciosa, el clásico Luminor de 44 mm y un bonito grabado del puente de Brooklyn ocupando todo el fondo de la caja. :bridge_at_night: Y precisamente ahí estaba la clave de esta historia… El fondo era ciego.

Pasaron un par de años tranquilamente hasta que, en 2011, a un propietario se le ocurrió hacer algo que probablemente nadie en Panerai esperaba… Abrirlo.:sweat_smile:

Dentro apareció el famoso calibre OP XXIX y aquello no se parecía demasiado a lo que muchos esperaban encontrar dentro de una edición limitada de una marca de lujo… Era un Unitas 6497 bastante básico, prácticamente sin decorar: nada de franjas de Ginebra, nada de perlado, nada de tornillos azulados… ni siquiera aparecía el nombre Panerai grabado en los puentes. :flushed_face: Las fotos empezaron a circular por los foros y se montó un pollo considerable. Para hacerse una idea, hubo incluso aficionados que compararon aquel movimiento con otros Unitas utilizados normalmente por Panerai y la diferencia era bastante evidente :grimacing:

Panerai había presentado oficialmente el reloj como equipado con el calibre OP XXIX, pero cuando los propietarios vieron lo que aquello significaba realmente, la polémica fue tal que la marca terminó ofreciendo sustituir gratuitamente los movimientos en sus boutiques de Nueva York y Los Ángeles. Así que no sé cuál es exactamente la enseñanza relojera de todo esto… Quizá simplemente que si has puesto un fondo ciego a un reloj nunca debes subestimar las ganas que tiene un friki de coger un destornillador. :joy:

Aunque todavía queda una casualidad bastante puñetera… :face_with_monocle: En inglés existe la expresión “to sell someone the Brooklyn Bridge”, que viene a significar algo así como intentar timar a alguien vendiéndole algo que evidentemente no puedes vender. Y sí… El puente que Panerai había grabado en la tapa era precisamente el Brooklyn Bridge. :joy::joy::joy:

No te digo nada y te lo digo to :joy:

10. BREMONT WRIGHT FLYER — TROPEZAR CON LA MISMA PIEDRA

Solo unos años después del TAG 1887, Bremont consiguió demostrar que algunas historias relojeras también tienen segunda parte :zipper_mouth_face:

En julio de 2014 presentó el Wright Flyer, un reloj que ya de por sí tenía una historia bastante bonita porque incorporaba en el rotor un pequeño fragmento del tejido original utilizado en el Wright Flyer de 1903, el avión con el que los hermanos Wright realizaron en 1903 el primer vuelo controlado y propulsado de una aeronave más pesada que el aire :small_airplane:

Pero casi todo eso acabó quedando en segundo plano porque Bremont anunció además algo bastante más importante para la marca: su primer movimiento “in-house”, el BWC/01, que presentó como diseñado y desarrollado en Gran Bretaña. ¿Os suena? :sweat_smile:

Y volvió a pasar… Los aficionados empezaron a mirar fotografías del movimiento hasta que alguien dijo…

—Un momento…

Efectivamente, el BWC/01 tenía un parentesco bastante evidente con movimientos fabricados por La Joux-Perret en Suiza y utilizados, entre otros, por Arnold & Son :face_with_peeking_eye:

Y otra vez conviene ser justos porque Bremont tampoco había comprado un movimiento, le había puesto su nombre y a correr. El BWC/01 tenía puentes propios, distintas dimensiones, diferente número de rubíes, modificaciones importantes y algunas piezas se fabricaban en las instalaciones de Bremont en Inglaterra… Pero compartía con un calibre de La Joux-Perret cosas bastante menos decorativas… entre ellas el tren de engranajes y buena parte del sistema de carga automática :men_holding_hands:

Lo increíble es la velocidad a la que ocurrió todo. Bremont presentó el Wright Flyer el 23 de julio de 2014. Dos días después ya estaba explicando públicamente que el movimiento había sido desarrollado conjuntamente con La Joux-Perret. :joy: Otra vez, por tanto, el problema no era que el reloj fuese malo ni que trabajar con La Joux-Perret tuviese absolutamente nada de malo. El problema era cómo se había contado la historia :face_with_hand_over_mouth:

De hecho, la propia Bremont describe hoy aquel BWC/01 de una manera bastante más precisa: su primer movimiento ‘proprietary’, que viene a significar algo así como un calibre propio de la marca, parcialmente desarrollado y diseñado en Gran Bretaña junto a sus socios suizos… Vamos… lo que probablemente habría bastado con decir desde el principio. :joy:

Así que después del TAG 1887 podemos añadir otra pequeña regla a este hilo: Si un calibre tiene padre y madre… no digas que eres familia monoparental. :family: :joy:

11. APPLE WATCH EDITION — UN RELOJ DE 18.400 EUROS CON FECHA DE CADUCIDAD :flushed_face:

Sé que alguno estará pensando:

—Eso no es un reloj.

Bueno… podéis discutirlo abajo mientras yo sigo. :joy:

En 2015 Apple decidió que su primer Apple Watch no iba a competir solamente con relojes tecnológicos. También quería meter la cabeza en el mundo del lujo y para eso hizo lo que haría cualquiera… Fabricarlo en oro de 18 quilates. :face_with_hand_over_mouth:

Así nació el Apple Watch Edition, disponible en oro amarillo o rosa y con precios que en España llegaban hasta los 18.400 euros. Dieciocho mil cuatrocientos euros… Por un Apple Watch.

No lo repito porque me sienta mal hasta escribirlo. :joy:

Y Apple no lo escondía precisamente en la sección de electrónica. Lo anunció en Vogue, lo colocó en el mundo de la moda y lo presentó con un estuche que parecía más preparado para guardar las joyas de la abuela que para meter dentro un aparato que recibía WhatsApps. :joy: El problema era bastante evidente desde el principio… La caja podía ser de oro y durar toda la vida. Lo que llevaba dentro seguía siendo un ordenador.

La aventura del oro duró poco. En 2016 Apple eliminó aquellas versiones y sustituyó el Edition por modelos fabricados en materiales bastante menos dolorosos para la tarjeta de crédito. Y después llegó lo inevitable. En 2018 watchOS 5 dejó de ser compatible con el Apple Watch original y en 2023 aquella primera generación, incluidas las versiones Edition de oro, pasó oficialmente a la lista de productos obsoletos de Apple :face_with_peeking_eye: :dotted_line_face: :distorted_face:

Y “obsoleto” en Apple no es una forma de hablar: significa que la compañía deja de ofrecer servicio de hardware y sus servicios autorizados ya no pueden pedir piezas para repararlo. Así que aquí aparece una pregunta bastante curiosa para los que nos gustan los relojes… Un reloj mecánico de oro comprado en 2015 puede seguir funcionando dentro de cincuenta años y probablemente alguien podrá repararlo.

Un Apple Watch Edition de oro de 2015… tiene una magnífica caja de oro de 18 quilates alrededor de un ordenador de 2015. :joy: Supongo que es una manera bastante cara de descubrir que en tecnología el tiempo pasa volando.

12. H. MOSER SWISS ICONS — EL RELOJ QUE DURÓ UN SUSPIRO :joy:

Este sí que encaja literalmente en el título del hilo.

En enero de 2018 H. Moser & Cie. decidió hacer una de esas cosas que parecen una idea cojonuda cuando la comentas con los amigos después de cenar… y quizá no tanto a la mañana siguiente de resaca :joy: Presentó el Swiss Icons Watch, una pieza única creada expresamente para reírse de algunas costumbres de la industria relojera suiza. Unos cachondos vamos.

La intención, según Moser, era criticar a las marcas que vivían demasiado del marketing, de los embajadores, de presumir de historia y de repetir una y otra vez diseños que ya funcionaban… en lugar de crear cosas nuevas. Y para explicar todo aquello decidieron fabricar un reloj :fight_cloud:

Pero no un reloj cualquiera… Se le podían reconocer “guiños” por todas partes: una caja a lo Hublot, protector de corona Panerai, un cabujón que recuerda a Cartier, la forma del bisel del Royal Oak, el Pepsi del Rolex GMT, una esfera mezcla de Nautilus y Panerai, agujas tipo Breguet, un puente de tourbillon a lo Girard-Perregaux, brazalete tipo Laureato… :face_with_monocle:

Vamos… entraron metafóricamente en una relojería con una bolsa y fueron echando cosas dentro. :joy:

El resultado era este maravilloso engendro. :flushed_face: La idea era presentarlo pocos días después en el SIHH y subastarlo posteriormente para destinar el dinero a la formación de jóvenes relojeros suizos. Pero el Swiss Icons se presentó el 10 de enero… El día 11 empezaron a desaparecer misteriosamente de la web de Moser, de sus redes sociales y de YouTube las imágenes y vídeos del reloj. Y el día 12 Edouard Meylan, CEO de la compañía, anunció oficialmente que detenían la campaña, que el reloj ya no sería presentado y que tampoco sería subastado.

Dos días pasaron nada más.

Creo que hasta algunos de mis hilos duran más. :joy: Moser explicó que pretendían homenajear a los grandes fundadores de la relojería y criticar determinadas prácticas de la industria, pero que el mensaje había sido “malinterpretado”… Que es una de esas expresiones empresariales que pueden significar aproximadamente cualquier cosa. :rofl:

Meylan llegó a aclarar después que ninguna marca había iniciado acciones legales contra ellos… aunque también reconoció que, por “otros factores”, habían llegado a una situación en la que prácticamente no tenían elección. Vamos… que parece que la broma empezó haciendo mucha gracia en Moser y terminó haciendo un poquito menos. :sweat_smile:

Así que fabricaron un reloj para meterse con buena parte de la industria relojera suiza… lo enseñaron… y 48 horas después decidieron que quizá era mejor que aquel reloj dejase de existir. :man_facepalming:

Probablemente uno de los poquísimos relojes de este hilo que puede decir con total propiedad: Yo sí fui oficialmente cancelado. :joy:

13. TAG HEUER AUTAVIA ISOGRAPH — LA REVOLUCIÓN QUE HUBO QUE RETIRAR

Y terminamos otra vez con TAG Heuer porque esta historia tiene algo que me gusta especialmente… Tiene final feliz. :smiling_face_with_sunglasses:

En 2019 TAG presentó la nueva colección Autavia y dentro llevaba una tecnología de la que estaba especialmente orgullosa: el Isograph, una nueva espiral fabricada en un compuesto de carbono. De hecho estaban tan orgullosos que pusieron la palabra ISOGRAPH bien grande en la esfera. :joy: Un nombre que TAG Heuer explicaba a partir de ‘iso’, que significa ‘igual’, para transmitir precisamente la idea de un ritmo constante y estable.

Vamos… que hasta el nombre presumía de que aquello funcionaba de put… madre :sweat_smile:

La espiral es esa pequeña pieza enrollada que trabaja junto al volante y regula la marcha de un reloj mecánico. Es decir… no estamos hablando de cambiar el color de una aguja o ponerle una correa nueva. Si eso funciona mal, el reloj funciona mal. :sweat_smile:

TAG llevaba unos tres años desarrollando aquella tecnología y prometía unas ventajas estupendas: resistencia al magnetismo, a los golpes, a los cambios de temperatura… Vamos, que aquello parecía el futuro. Hasta que llegó el futuro y dijo:

—Pues todavía no. :man_facepalming:

Poco después del lanzamiento la espiral empezó a dar problemas y TAG terminó retirando los relojes que la montaban. Y aquí sucedió algo bastante curioso… El Autavia volvió al mercado prácticamente igual, pero con un Calibre 5 COSC utilizando una espiral convencional. Y donde antes ponía ISOGRAPH en la esfera… ahora ponía AUTOMATIC.

Aquí no ha pasado nada. Circulen. :joy:

Durante años pareció que aquella tecnología había terminado enterrada en algún cajón de TAG Heuer… Pero no… los tíos siguieron trabajando. Ya sabéis… el que la sigue, la consigue. :sweat_smile:. Seis años después, en 2025, volvieron con una nueva generación llamada TH-Carbonspring, que TAG presentó después de miles de horas de pruebas y que estrenó en dos relojes bastante serios: un Monaco Flyback Chronograph y un Carrera Tourbillon.

Pero para mí lo mejor no fue eso. TAG cuenta hoy que la tecnología final es el resultado de nueve años de investigación y desarrollo y Antoine Pin, CEO de TAG Heuer, explicó que, después del fracaso de 2019, dedicaron otros seis años a resolver los problemas. Además cifró en unos 50 millones de francos suizos la inversión realizada en el TAG Heuer Lab que desarrolló esta tecnología. Chapeau. :top_hat:

Así que probablemente este sea el mejor reloj para terminar el hilo. Porque después de buscar todas estas historias creo que hay algo bastante evidente… Las grandes marcas también la lían. :sweat_smile: A veces por querer llegar antes que nadie. A veces por vender algo antes de que esté preparado. A veces porque nadie entiende lo que han fabricado. A veces porque el departamento de marketing se viene un poquito arriba… :joy: Y otras, simplemente, porque innovar consiste precisamente en arriesgarse a que algo salga mal.

Al final, quizá la clave no esté en no cagarla nunca… sino en qué haces después de cagarla. Y en este caso TAG volvió seis años después a intentarlo y lo logró.

PD: Por cierto… Otra cosa buena de estos hilos es que mientras investigo, recopilo, contrasto, busco imágenes, maqueto… no compro relojes. Técnicamente mientras aprendo y os entretengo estoy ahorrando dinero. :smiling_face_with_sunglasses: :joy: :rofl:

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Muy interesante

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Gracias por dedicar tu tiempo para crear un hilo tan interesante y extenso y, por supuesto, por compartirlo.

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Impresionante. Vuelvo a repetirlo. Mil gracias. Hilos como este, a mí, me fascinan.

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Gran hilo.

Gracias por crearlo. Una lectura muy instructiva.:clap:

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Buen hilo e interesante Chinaskis.

Lo he leido entero y esperare al siguiente con atencion.

:ok_hand:t2:

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Que fácil es leerte.

Muchas gracias!!!

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Que gran comunicador eres compañero. Enganchado a tu post.

Gracias por el magnífico aporte

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Muy buen hilo. Hay casos curiosísimos.

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No os perdáis el teaser y el anuncio del vídeo promocional original de la campaña del H. Moser & Cie. Swiss Icons Watch… hoy conservado en resubidas porque Moser retiró el suyo… La verdad no sé porque las otras marcas se molestaron… :rofl:

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Muy,muy ameno

muchas gracias

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Jajajaajajajaaaa… Vaya ida de olla..!!!

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Jope, macho, qué currada de hilo. Súper interesante. ¡Muchas gracias de verdad! ¡Mis dieses!

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Muchas gracias por este hilo.

Una lectura maravillosa.

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Otro hilo excelente para leer.

Gracias por las molestias para crearlo :clinking_beer_mugs:

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Buen y ameno hilo con curiosidades interesantes. Los ingenieros no compraron IWC? Si los Diver me los pongo para mojarme los pies. :joy::joy: Creo que la mayoría de la gente se compra el reloj por la estética, y las complicaciones están ahí pero no se usan. Los cronómetros si no es para ver que funcionan no les damos uso

A los de marketing hay que vigilar los mucho :joy::joy:

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Completamente de acuerdo… Yo a los cronógrafos reconozco que les he cogido manía… :rofl:

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Maravilloso. Muchísimas gracias.

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Cuando empecé reconozco que me atraían más, me parecían “más reloj” en el sentido que tenía más cosas. Y pq una esfera sin nada me parecía sosa. Ahora me da igual y me fijo en que el reloj sea bonito más allá de lo que lleve.

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Yo al reves. No me atraen nada los divers ni los cronos…como ek su momento los de calculadora. No le voy a dar ningún uso a sus complicaciones/funcionalidades. Como tampoco sé nada de calibres, sigo un criterio tan horológico, técnico, preciso…como la estética y presupuesto :sweat_smile::joy: (lo sé, es casi herejia en un foro como este, pero qué le vamos a hacer; con los coches me pasa igual).

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