Доброе утро, коллеги-часовщики и ценители советских часов.
Este reloj que os traigo no está en mi colección, pero sí en la de mi buen amigo Fritz, y como tiene detrás una bonita e interesante historia, creo que merece la pena que os la comparta.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el servicio postal fue uno de esos pilares injustamente olvidados, que sirvió entre otras cosas, para que los soldados en el frente pudieran comunicarse con sus seres queridos.
En la Unión Soviética, las cartas que se enviaban debían ser dobladas de una curiosa manera, que permitía a la censura abrirlas y cerrarlas con facilidad:
La figura del cartero militar ha sido objeto de diversos homenajes en la URSS, como este monumento en Voronezh:
Y como no podía ser de otra manera, la fabrica de relojes LUCH hizo un homenaje al servicio postal soviético en el quincuagésimo aniversario del fin de la guerra.
Este pequeñín estaba sin estrenar, guardado en casa de un familiar de mi amigo, en Minsk. Los años posteriores al colapso de la URSS fueron duros para muchos, y se buscaron la vida para incrementar los magros ingresos que tenían a base de vender o intercambiar por ropa, comida… artículos como este reloj. Reloj que, por avatares de la vida, se quedó en el fondo de un cajón, y ahora ha visto la luz tras décadas oculto.
En la esfera, las fechas 1945 - 1995, un matasellos CCCP y debajo Victoria, y unas cartas triangulares. También se ve la flor del Aciano Perenne, flor nacional de Bielorrusia.
Gracias sobre todo a Fritz por permitirme usar las fotos que me envió, así como la información que me facilitó. Y gracias a vosotros por leer.








