Picante

Que tal el Kemaculo, la tengo aun sin abrir…

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Ni los huevos. Especialmente esos que manejan dos cuchillas marcadas, como se vio hace unos días por este foro… :smirking_face:

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Pse… más nombre que otra cosa, a mi no me ilusiona…

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Interesante hilo

Sobre México;

Aquí el consumo de chile tiende a ser en sus preparaciones más naturales, salsa echa en casa con chiles, cebolla, ajo, aceite, tomate etc,etc, se podrían hacer MILES de combinaciones si tomamos en cuenta que existen aquí más de 50 tipos de chile y las recetas varían de región a región.

Me acabo de mudar y mi alacena está casi vacía en cuanto a salsas, pero prometo subir las locales que encuentre. Aquí suelen venderse en las tiendas de la esquina a precios baratos, salsas caseras que acompañan la comida en la mesa.

La diferencia del americano y el mexicano es que nosotros hemos tenido el chile desde épocas precolombinas y siempre a estado para acompañamiento de alimentos, mientras que el americano me da más una sensación de moda/cultura de “a ver quién puede más”, tan solo ver sus competencias de ver quien reíste más chile y tienen toda un proceso de injertos para cada vez hacer chiles modificados más picantes SIN IMPORTAR SU SABOR.

Respecto a la Tabasco, en México es muy popular, PERO para acompañar pizza, no para tacos ni comida en casa.

Aquí la mía, tamaño PLOPROF

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Cuando los maestros hablan los aprendices escuchamos. Gracias por las explicaciones y visión real del asunto en la cuna del pimiento y derivados.

Una de las cosas más curiosas que se han dado en ese ejercicio histórico de boomerang que fue la conquista del continente americano por parte de España ha sido la asignación de las variedades de pimiento a las distintas órdenes religiosas. Suena extraño, ¿verdad? Pues no hay más que mirar la geografía de los monasterios en España para comprender que en cada región se implantó de vuelta la variedad que dicha orden conoció mientras ejercía su apostolado en cada rincón de Nueva España. El pimiento de Padrón no es otra cosa que el pimiento que se cultivaba en la región de México donde los monjes gallegos pregonaban la palabra de Dios. Y lo mismo cabe decir de los ahumadores de pimentón de la Vera extremeña (herederos del proceso con el que se cura el Chipotle), o las guindillas riojanas a través de la importación de los monjes basados originalmente en los monasterios de Cañas, Yuso o Valvanera (por citar algunos).

Del mismo modo que la planta de la patata (papa) llegó a Europa como algo ornamental, y que sólo el paso del tiempo convirtió en un bulbo alimenticio, los pimientos (y tomates) cruzaron el Atlántico en sentido contrario para poblar las huertas de los monasterios emisores de sacerdotes hacia América, que regresaron con una misión evangélica cumplida y un conocimiento hortofrutícola muy superior al inicial.

PLVS VLTRA

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Soy gran aficionado también al picante, la última adquisición.

Hay gente no aficionada al picante que considera que algo pica o no pica. Cuando acostumbras el paladar descubres que hay muchos matices y sabores picantes

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A mí me gusta el picante, pero con moderación.
Cuando tomo pimientos de Padrón, si uno no pica a rabiar parece que me falta algo.
En casa tengo este aceite con guindilla que le da un toque alegre a las comidas, aunque viendo lo que utilizáis seguro que os llega a poco.

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Intento evitar los productos procesados suelo hacer yo las salsas a mi gusto, por aquí una salsa taquera roja con pique medio alto.

Y luego pondré lo que tengo en reposo.

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A mi picante solo me gustan las señoras

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Alubias de León para llevar mañana a la oficina, con ají panca y achiote cocinadas a fuego lento en olla de barro de Pereruela, con su punto picantón pero sin achicharrarte la boca, un manjar para quien le gusten claro.

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“Oju” que pinta! Hasta en verano me apetecen

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Este pica tela, pero soportable

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