Buenas tardes,
Pon fin tengo entre mis manos un reloj que desde que lo presentaron, me cautivó y hasta sufrí cierta obsesión con él, aparte de que es mi primer modelo y espero que no sea el último de esta histórica marca:
El Citizen Photon, que conmemora el 50 aniversario de la apuesta de la marca por la investigación y la innovación en la tecnología solar en los relojes, con un claro objetivo: conseguir un reloj que funcione siempre, con un mínimo mantenimiento y sin cambio de pila.
Pero antes, hagamos un poco de recorrido por su historia:
Citizen y la evolución de los relojes solares
Cuando hablamos actualmente de relojes solares, es prácticamente inevitable pensar en Citizen Eco-Drive. Sin embargo, esta tecnología no nació directamente con ese nombre, sino que es el resultado de varias décadas de investigación y desarrollo.
La historia comienza a principios de los años 70. En aquella época, los relojes de cuarzo estaban sustituyendo rápidamente a los relojes mecánicos, pero tenían un inconveniente: dependían de pilas que debían sustituirse periódicamente. Al mismo tiempo, la crisis del petróleo de 1973 despertó un enorme interés por encontrar nuevas fuentes de energía.
Citizen se planteó entonces una pregunta bastante sencilla pero revolucionaria para la época:
¿Y si un reloj pudiera obtener su energía de la luz?
El problema era que las células solares disponibles en los años 70 eran demasiado grandes, gruesas y frágiles para incorporarlas fácilmente a un reloj de pulsera. Aun así, Citizen comenzó a trabajar en esta tecnología y en 1974 presentó un prototipo de reloj analógico alimentado por energía solar.
Dos años después llegó el gran hito.
1976 — Citizen Crystron Solar Cell
En 1976, Citizen presentó el Crystron Solar Cell, considerado por la propia compañía como el primer reloj de pulsera analógico de cuarzo alimentado por luz del mundo.
El reloj utilizaba ocho células solares de silicio monocristalino integradas en la esfera, que transformaban la luz en electricidad para alimentar el movimiento y cargar una batería secundaria.
Hoy puede parecer algo relativamente sencillo, pero en aquel momento suponía un desafío tecnológico considerable. Las células solares eran mucho más voluminosas que las actuales y su capacidad de generación era limitada. Además, los sistemas de almacenamiento de energía disponibles todavía no permitían obtener las autonomías que posteriormente alcanzarían los relojes Eco-Drive.
El Crystron Solar Cell fue, por tanto, el punto de partida de una nueva línea de investigación para Citizen: conseguir que un reloj pudiera funcionar utilizando la luz como fuente de energía y reducir al mínimo la necesidad de sustituir la batería.
1980s — De experimento tecnológico a reloj práctico
Durante los años 80 Citizen continuó perfeccionando tanto las células solares como los sistemas de almacenamiento.
Uno de los principales problemas era la autonomía. Los primeros relojes solares tenían una reserva de marcha relativamente limitada y todavía no resultaban completamente prácticos como reloj de uso cotidiano.
Citizen trabajó en células más delgadas y eficientes, capaces de aprovechar también la luz artificial, y en baterías secundarias con mayor capacidad y duración.
En 1986, Citizen presentó un nuevo modelo capaz de funcionar durante aproximadamente 200 horas —más de ocho días— con una carga completa, un nuevo hito para la relojería solar.
El objetivo empezaba a cambiar: ya no se trataba simplemente de demostrar que un reloj podía funcionar con luz, sino de conseguir un reloj que pudiera utilizarse normalmente sin preocuparse constantemente por cargarlo.
1994 — Nace el nombre Eco-Drive
En 1994 Citizen creó el nombre Eco-Drive para identificar comercialmente su tecnología de relojes alimentados por luz.
El nombre combina dos conceptos:
Eco, haciendo referencia a la utilización de una fuente de energía limpia y a la reducción de la necesidad de sustituir y desechar pilas.
Drive, haciendo referencia a la energía que impulsa el funcionamiento del reloj.
Por tanto, es importante distinguir entre dos cosas: Citizen llevaba casi veinte años desarrollando relojes alimentados por luz antes de que apareciera el nombre Eco-Drive. Eco-Drive es la evolución y consolidación de aquella tecnología, no el comienzo de la investigación.
1995 — El gran salto: seis meses de autonomía
En 1995 Citizen consiguió otro avance fundamental: un reloj capaz de funcionar durante seis meses con una carga completa, gracias a la utilización de una batería secundaria de litio.
Este desarrollo es especialmente importante porque constituye el antecedente directo de los actuales Eco-Drive.
A partir de aquí, la tecnología empezó a alcanzar el concepto que conocemos actualmente: un reloj que puede obtener energía de la luz, almacenarla y utilizarla durante meses incluso cuando permanece completamente a oscuras.
Una tecnología en constante evolución
A partir de los años 90, Citizen dejó de centrarse únicamente en aumentar la autonomía y empezó a aplicar Eco-Drive a relojes cada vez más complejos.
La tecnología fue incorporándose a cronógrafos, relojes de buceo, relojes radiocontrolados, relojes con múltiples funciones e incluso relojes capaces de recibir señales de satélites.
Algunos hitos especialmente interesantes son:
1998 — Promaster Aqualand Eco-Drive
Citizen presentó el Promaster Aqualand Eco-Drive, uno de los primeros grandes ejemplos de cómo la tecnología solar podía combinarse con funciones avanzadas: era un reloj analógico alimentado por luz capaz de medir la profundidad durante el buceo. Citizen lo identifica como el primer reloj de cuarzo analógico solar con función de medición de profundidad.
2001 — Eco-Drive Eclisse
Citizen desarrolló una célula solar flexible, transformando la celda solar en una película fina y dispuesta en forma de anillo a lo largo de la superficie interior de la caja principal, justo debajo del cristal. Esto eliminó las limitaciones en la esfera y permitió el uso de materiales como el metal. Este es el primer Eco-Drive del mundo que recibe luz mediante una celda solar en forma de anillo.
2011 — Eco-Drive Satellite Wave
Llegó otro de los grandes hitos: el Eco-Drive Satellite Wave, considerado por Citizen el primer reloj analógico alimentado por luz capaz de sincronizarse mediante señales procedentes de satélites GPS.
Eco-Drive One
2016 — Eco-Drive One
Citizen llevó la miniaturización al extremo con el Eco-Drive One, cuyo movimiento tiene solamente 1 mm de grosor, convirtiéndose en uno de los relojes solares más delgados jamás fabricados.
De ocho células solares a prácticamente cualquier fuente de luz
La evolución resulta especialmente llamativa cuando se compara el Crystron de 1976 con un Eco-Drive moderno.
El Crystron necesitaba varias células solares visibles en la esfera y tenía unas capacidades de generación y almacenamiento muy limitadas.
Los Eco-Drive actuales, en cambio, pueden aprovechar tanto la luz solar como la iluminación artificial, gracias a décadas de investigación en células solares, materiales de esfera, circuitos electrónicos y sistemas de almacenamiento. Citizen afirma que sus Eco-Drive actuales pueden funcionar durante más de seis meses con una carga completa, dependiendo del modelo.
La tecnología, por tanto, puede resumirse en tres elementos:
LUZ → CÉLULA SOLAR → ENERGÍA ALMACENADA → MOVIMIENTO
La célula situada bajo la esfera convierte la luz en electricidad. Esa electricidad se almacena en una célula secundaria y posteriormente alimenta el movimiento de cuarzo.
Y aquí está probablemente la característica más importante de Eco-Drive: la esfera del reloj deja de ser únicamente un elemento estético y pasa a formar parte del sistema energético del reloj.
Y ahora vamos al modelo que nos ocupa:
Citizen Eco-Drive PHOTON
Un reloj para celebrar 50 años de innovación
En 2026 Citizen celebra un aniversario especialmente importante: 50 años desde la presentación del Crystron Solar Cell, el primer reloj analógico de cuarzo alimentado por luz de la historia de la relojería.
Para conmemorar este medio siglo de investigación y desarrollo de la tecnología que posteriormente recibiría el nombre de Eco-Drive, Citizen presentó el Eco-Drive PHOTON, un modelo concebido específicamente como homenaje a la evolución de la relojería alimentada por luz.
El PHOTON fue anunciado el 19 de marzo de 2026 y forma parte de una edición limitada de aniversario. Se producen 5.000 unidades de cada una de las dos variantes.
El nombre tampoco es casual. Un fotón es el cuanto de energía asociado a la luz, por lo que Citizen utiliza este concepto como vínculo directo entre el nombre del reloj y la tecnología que lo alimenta.
Un diseño inspirado en la propia naturaleza de la luz
Probablemente el elemento más llamativo del PHOTON sea su esfera.
Citizen ha querido representar visualmente el comportamiento de la luz mediante una construcción formada por varias capas superpuestas.
La esfera incorpora dos placas metálicas con unas ranuras onduladas, colocadas una sobre otra. Debajo de ellas se encuentra una película de color estructural.
Cuando la luz incide sobre esta superficie y se refleja a través de las ranuras, aparecen diferentes tonalidades y efectos visuales que cambian dependiendo del ángulo desde el que observemos el reloj y de cómo incida la luz.
Por tanto, la esfera no utiliza simplemente un color aplicado convencionalmente: parte de sus efectos cromáticos proceden de la interacción de la luz con una estructura microscópica.
Citizen relaciona además este diseño con el famoso experimento de la doble rendija, uno de los experimentos fundamentales de la física para estudiar el comportamiento de la luz. Las dos placas perforadas representan precisamente el paso de la luz a través de las rendijas.
Es un concepto bastante apropiado para un reloj cuya existencia depende precisamente de convertir la luz en energía.
El nuevo calibre E036
En el interior encontramos otro de los grandes protagonistas del PHOTON: el nuevo calibre E036.
Se trata de un movimiento Eco-Drive de nueva generación capaz de funcionar durante 365 días con una carga completa.
Es decir, con el acumulador completamente cargado, el reloj puede permanecer aproximadamente un año funcionando sin recibir luz.
Caja y brazalete: Super Titanium™
El PHOTON utiliza Super Titanium™, uno de los materiales característicos de Citizen.
Además de su reducido peso, Citizen utiliza diferentes tratamientos superficiales de la familia Duratect, destinados a aumentar la resistencia del titanio frente a los arañazos.
La caja presenta una forma octogonal suavemente redondeada, con las asas integrándose visualmente con el brazalete. El resultado es una construcción bastante fluida, en la que caja y brazalete parecen formar una única pieza que recuerda inevitablemente al Moser & Cie. Streamliner.
Dos versiones
Citizen presentó dos variantes principales del PHOTON:
BJ6560-53W
BJ6569-59X
Y sin más dilación vamos a por el modelo que no ocupa: el BJ6560-53W.
Y que decir de mis primeras impresiones? Un reloj muy bien terminado y con unos detalles y empaque, en mi opinión sobresalientes.
Ojo, no todo es perfecto como ya veremos más adelante.
Pero primero vamos con unas imágenes.
El reloj viene presentado en una caja de Cartón negra con la serigrafía de Citizen en plata.
Dentro vemos una caja en símil de piel con el mismo diseño. Me ha recordado, salvando las enormes distancias, el mismo estilo de presentación de caja envuelto en su papel, como relojes de precio mucho mayor.
El interior de la caja viene con un diseño y unos motivos que recuerdan claramente a la esfera del reloj. Viene con un folleto para la garantía y nada más. Aquí sinceramente me esperaba un pequeño libreto que conmemorara el 50 aniversario, pero en fin.
Y por fin el reloj:
La primera impresión es que pese a que ya tengo otro de titanio, lo primero que sorprende es por su poco peso.
Pero vamos con él.
Lo que más me cautivó en su día fueron sus formas y proporciones, mezclando lo nuevo con formas más clásicas, dando como resultado un aspecto neo-retro en su justa medida y que casan muy bien: con un diseño y tamaño más clásicos pero con una esfera más futurista.
Y la esfera? Ay la esfera! Llevo con él apenas un día y no te cansas de mirarla. Con un diseño tridimensional, volúmenes y detalles interminables que vas descubriendo a medida que te sumerges en ella.
Desde el cristal, de zafiro, con lo que yo considero un acierto; que es la serigrafía impresa en la parte interna del mismo, para conseguir otro volumen más. El único pero que le pongo es que le echo en falta una capa antirreflejos por lo menos en la cara interna.
Seguimos con las agujas, sobrias y modernas y con la segundera en amarillo.
Hablando de la segundera, el hecho que no lleve contrapeso es un detalle en mi opinión que suma mucho.
Respecto al lumen, lleva aplicado uno tipo BGW9, de un tono azulado. Pero aquí uno de los defectos más grandes del reloj: su desempeño es muy pobre y dura muy poco… Incomprensible que Citizen que ofrece auténticas “linternas” no haya cuidado más este aspecto.
Lo siguiente sería el disco donde vienen los índices, aplicados y con un biselado pulido a espejo.
El siguiente volumen sería la rejilla, tan característica y en negro para que sepas que está allí pero no resulte muy intrusiva y distraiga al mirar la hora.
Y acabamos con la lámina en acabado tornasolado que dependiendo como incida la luz, nos da un juego de luces y colores muy bonitos.
Respecto a la caja, como hemos dicho con unas dimensiones acordes con la mayoría de muñecas, 39,6 mm, una distancia entre asas de unos 45 mm y una altura de 9,9 mm. Y una combinación de acabados pulido y cepillado de rayos de sol en la parte superior.
Respecto a la corona, aunque pequeña es muy fácil acceder y operar con ella.
Una imagen de la trasera.
Y aquí un detalle a mejorar: La estanqueidad de 50 metros. Que es suficiente para el día a día? Sí . Que eso lo descarta como un “GADA”? También. En mi opinión 100 metros no hubieran estado de más, ya no hablo de corona roscada, que no le hace falta. Si bien es cierto que ya tengo otros relojes para esos menesteres.
Para acabar, el brazalete:
Tiene un muy buen mecanizado y acabado, combinando eslabones en acabado cepillado con un biselado acabado pulido con otros pequeños en acabado pulido y solo puedo decir que, combinando dichos acabados con su ligereza, es comodísimo.
Por último, el cierre, convencional, sólido y, muy bien por Citizen, con un microajuste oculto que permite 2 posiciones.
Aquí es más una apreciación personal, hubiera preferido un cierre deployante, pero esto ya es cuestión de gustos.
Para terminar esté tocho, mis conclusiones personales, que son eso, personales y no conviene tomarse muy al pie de la letra.
Creo que aquí la marca ha hecho un más que digno homenaje a la efeméride de cumplir 50 años en su innovación en los relojes solares, y me atrevo atreveré a decir que son los líderes en este campo, cosa que muestran con orgullo en este reloj
El reloj en su conjunto tiene muchas más luces que sombras, con algunos aspectos a mejorar teniendo en cuenta su PVP oficial. También diré que se puede conseguir con descuentos y ahí sí que lo hacen una pieza más apetecible, a eso hay que sumarle los tan manidos “intangibles” como que sea una pieza conmemorativa.
Para despedirme, unas “güir-chots” de rigor.
Agradeceros a todos que os hayáis tomado vuestro tiempo en leerme y al foro por proporcionar el espacio.
Un saludo!































