Dentro de la línea Edifice, Casio ha sacado unos modelos de estilo vintage muy interesantes.
El sábado, por casualidad, me pasé por la relojería Iglesias de Ronda Sant Antoni y tenían un par de modelos recién llegados. También tenían una amplia representación de la gama de relojes vintage de Timex, que son realmente atractivos.
Por Navidad regalé a mi sobrino (al que he de mimar porque trabaja en el Liceu) un Casio Duro Marlin que no le acabó de seducir, aunque mide 1,87 lo encontró muy grande para su muñeca, por lo que decidí comprarle otro reloj.
Compré para el chaval el Casio vintage azul
Y para mí me pillé este crono Timex de mecacuarzo, bastante bonito con la luz dentro de la relojería, con un sabor muy Daytona Paul Newman
Pero una vez en la calle y sentado en una terraza mirando los dos relojes… me quedé enamorado del Casio, mientras que el Timex me pareció bastante vulgar. Total que decidí hacer un intercambio, he regalado el crono a mi sobrino (que está entusiasmado) y yo me he quedado con el Edifice.
Mira que yo soy maniático de los automáticos y que, aunque tenga cuarzos, la verdad es que no los uso nunca. Pero este reloj me ha seducido, lo encuentro simplemente perfecto. Casio lo presenta como “un reloj analógico para deportes de motor, con un diseño de agujas de horas, minutos y segundos inspirado en los deportivos clásicos”.
Lo primero que me llamó la atención es la caja, con una forma muy original, brazalete integrado y unas medidas magníficas, 38,5 mm de ancho y 48 mm de conexión a conexión. El brazalete se ajusta perfectamente a la muñeca, por el tamaño reducido de la caja y porque cae totalmente recto, lo que evita el efecto de vuelo de los brazaletes de escama Yema e incluso los Tsuyosa. La caja de 9,2 mm de altura es maravillosamente plana (no me gustan los relojes demasiado cabezones)
El dial es de color azul con efecto tornasolado y es muy bonito, con una segundera roja preciosa. El fechador no destaca demasiado, ya que los índices tienen un lume blanco que oombina con el fondo blanco del fechador.
El vidrio es de zafiro, la caja atornillada, (no) resistencia al agua de 10 bares y el brazalete es macizo y de gran calidad.
Todo esto por 129€, que con el descuento de Can Iglesias pasa muy poco de los cien…
Estoy absurdamente enamorado de este reloj, y no dudéis que si fuera automático, sería mi preferido. Dicen que Casio iniciará su gama automática con algún Edifice, ojalá sea uno de ellos.








