Como señalaba @Tortuga_Shelly, no hay muchas opciones si se busca un homenaje al Weems Second-setting y algunas propuestas resultan algo… cuestionables.
Quizás la opción más extrema —por su carácter “friki”, exclusivo y costoso— sea el modelo The Few de la Great British Watch Company (GBW). Se trata de un reloj que toma como inspiración el histórico Omega CK2129, un modelo que los cinéfilos reconocerán por su presencia en la película de Christopher Nolan Dunkirk (2017).
Al igual que otras marcas que se deleitan en ofrecer fragmentos de nostalgia mecánica, GBW fue un paso más allá: la esfera, las manecillas y la corona del reloj están fabricadas con metal auténtico de un Spitfire de 1944, concretamente el ML295. A diferencia de otras iniciativas similares, este avión fue restaurado, adaptado para dos plazas y aún sigue volando, lo que le añade una dimensión viva y simbólica al reloj.
El ML295 tuvo una historia breve pero intensa. Salió de fábrica en abril de 1944 y, apenas dos meses después, el 30 de junio, tras una misión sobre la Francia ocupada en la que el motor probablemente sufrió algún impacto de fuego antiaéreo, se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia cerca de un aeródromo de campaña situado entre la playa de Juno Beach y la ciudad de Caen —que sería finalmente liberada el 6 de agosto de ese mismo año—. A pesar de quedar detrás de las líneas enemigas, el piloto logró evadir la captura y regresar por sus propios medios a la base.
Otro detalle destacado es la inscripción en la trasera del reloj con los nombres de todos los pilotos que volaron ese mismo aparato, como homenaje a su legado.
Por lo que respecta al calibre, se podía elegir entre uno moderno (suizo) o uno vintage, un Smiths 0104 fabricado en Cheltenham.
El estuche de presentación, con aspecto de caja de herramientas, también es una pieza especial: está fabricado con el mismo tipo de madera que se usaba para las hélices del Spitfire, y su cierre evoca el sistema de apertura de la cubierta de la cabina. El paño de limpieza, una reproducción del mapa de fuga que solían llevar los pilotos; el manual, un libro al estilo de los manuales de vuelo que incluye la historia de los pilotos; como extra, unos gemelos aprovechando recortes sobrantes del metal…
Todos los detalles están muy cuidados: hecho a mano, producido en una serie muy limitada, inevitablemente caro (si no recuerdo mal, el precio rondaba las £20.000) y, quizás, ya agotado. A pesar de ello, la marca mantiene una newsletter fascinante, con artículos que profundizan en la historia de los pilotos y la evolución del Spitfire a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Un auténtico tesoro para los amantes de la historia y la aviación.
https://great-british-watch.co.uk/
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Volviendo a Tokio, una opción más mundana, aunque sin alejarse demasiado del espíritu del original, es la propuesta de Outline, una micromarca japonesa fundada por Yoshimasa Kikuchi, centrada en homenajes a relojes vintage. Este modelo se presenta en dos variantes, ambas equipadas con el calibre Miyota 9039. Una reinterpretación sobria y, a primera vista, bien ejecutada, pensada para entusiastas que valoran el diseño clásico sin adentrarse en terrenos excesivamente exclusivos o costosos.
Lamentablemente, para nosotros la experiencia se vería algo empañada por la ya habitual mordida de aduanas.
























