Casi todos sabéis, siempre me han gustado mucho los relojes rusos y he escrito cientos de páginas sobre ellos. El término “relojes rusos” es realmente muy amplio y abarca desde los tiempos de Catalina la grande, pasando por el periodo soviético. En sus primeros estadios se realizaron relojes 100% rusos (circa 1760) siguiendo el modelo inglés de relojería, pero con características propias, como podía ser el diseño de placas y ciertos elementos del tren de rodaje. De estos testigos de aquella época (la invasión de Polonia, la conquista de Crimea…) quedan muy pocos: Concretamente tres unidades, uno en Moscú y otro en el Ermitage de San Petersburgo y otro que encontré milagrosamente en Badalona, que se restauró y ahora está en la caja de seguridad de mi banco.
Que hago con el ahora? lo tiro, lo vendo, lo regalo, reniego de él… El creador de la fábrica, (Potenkim) no creo que fuese mejor persona que Putin, la verdad…
Luego vendría el periodo pre-revolución, con personalidades como Henry Moser o Pavel Buhré, que básicamente tenían sus fábricas de ebauches en Suiza, pero montaban sus relojes en talleres de las grandes ciudades del imperio. Imperio que seguía basándose en la servidumbre y la explotación de las clases bajas. les prendo fuego a los relojes que tengo de este periodo?
Llegamos al periodo soviético, quizás el que más conocen los aficionados… En un principio, la relojería soviética se cimentó en la compra de relojes y maquinaria a Estados Unidos e hicieron los type1, de los que tengo bastantes ejemplares (uno de ellos y por pura casualidad) el más antiguo que se conoce de la factoría de Chistopol con el logo grabado en su esfera. poco antes de este surgimiento, asesinos como Stalin o Lenin ya habían liquidado a miles de personas en su propio país, por no hablar de los “pogromos” , que tendrían que afectarme directamente, dada la naturaleza de mi ascendencia judía. Solo pensar y ponerme un reloj de esa época, ya debería producirme urticaria…
Después de la segunda guerra mundial, vendría una renovación total auspiciada por Francia y en concreto en la figura de Fred Lipmann (comunista de pro) que les cedió calibres y maquinaria comprada a los suizos (estos últimos no les quisieron vender nada a sabiendas de la potencial competencia que les iban a crear) como Zvezda y pobeda posteriormente. Una vez establecida una nueva industria, los soviéticos empezaron ya a crear calibres propios y relojes verdaderamente muy interesantes. A mi particularmente me encantan los relojes de los años 60, con personalidad propia como el extraplano Vympel, pero ojo, seguían siendo comunistas, amenazando siempre la paz mundial con sus misiles atómicos. Mejor dejo el Vympel en un cajón por si acaso…
Su industria siguió adelante, haciendo calibres propios y en algunos casos comprando patentes. Supo hacer (aunque con retraso) un paso adelante hacia los relojes de cuarzo y electrónicos de pulsera. A mediados de los 70 la URRS se convirtió en uno de los mayores exportadores de relojes a nivel mundial (algo que vaticinaron ya los suizos). Y llegamos al Amphibia type 350. Un reloj pensado primero para los organismos militares, pero que se hizo enormemente popular por el advenimiento del buceo recreativo. Un reloj (que a mi parecer) aguanta perfectamente en calibre y diseño una comparativa con el Blancpain FF de su época.
La decadencia. Efectivamente, no supieron renovarse y acontecimientos tan importantes como el accidente de Chernobyl, la guerra de Afganistán o la “guerra de las galaxias” y la caída del infame muro de Berlín, propiciaron la desintegración de la URSS. No nos engañemos, mucho se habla de “copias” relojes toscos, etc… nada más lejos de la realidad. Siempre es más fácil decir que se copió un reloj que demostrar que se compraron patentes, como el caso de Ulisse Nardin y sus Desk chronometers que hizo Poljot 8eran exactamente iguales) donde los primeros afirman que cogieron los planos de la basura o el extraño caso del zenith 135 y el Vostok precisión, con tantas similitudes… nada sale de la nada y menos en relojería y nadie les puede negar a los soviéticos su ingenio en cualquier caso de crear “tecnología inversa”. Es decir, tomar un producto ya realizado y llegar a desarrollar la tecnología para realizarlo, cambiarlo y en algunos casos mejorarlo.
Actualmente…
Pues está Raketa, que sin dejar de lado su pasado se está intentando abrir en el occidental y por otro lado hay relojeros independientes como Konstantin Chaykin, que se han centrado en el mundo de la alta relojería y hacen cosas verdaderamente increíbles.
¿A que viene toda esta parrafada?
Pues que aunque sea difícil, no dejemos que el sesgo político de la historia, nos impida disfrutar de nuestros relojes. A mi esta guerra me parece horrible y Putin es un dictador autócrata. Pero, ¿que pasa con mis relojes de Glashutte, donde sus fábricas se nutrieron de tantos esclavos judíos? o mis relojes norteamericanos, donde las leyes seguían segregando racialmente a la gente por su color hasta los años 80 del siglo pasado. O los relojes suizos, cuna del dinero de tantos dictadores, mafiosos, contrabandistas de armas, drogas, etc?
En fin, disculpad el tocho





