Y ya que me había puesto con la lupa me ha dado por buscar si Cartier era la única que hacía este tipo de cosas… y, para sorpresa de nadie, la respuesta es que no… claro… 
Breguet, de hecho, parece que llevaba casi dos siglos de ventaja. Abraham-Louis Breguet empezó a utilizar en 1795 una firma secreta prácticamente invisible, grabada en la esfera con un pantógrafo y una punta de diamante… Había tantas falsificaciones de sus relojes que necesitaba alguna forma de distinguir los auténticos.
La firma solo aparece bien cuando la luz incide en determinado ángulo y Breguet sigue utilizándola hoy en muchos de sus relojes. Vamos… que lo de esconder la firma para fastidiar a los falsificadores no es precisamente un invento moderno. 
Rolex tomó otro camino… Desde el cambio de milenio empezó a introducir una diminuta corona realizada con láser en el cristal de zafiro, justo a las 6. No está impresa en la esfera ni es una simple marca grabada sobre la superficie del cristal: está formada por una serie de diminutos puntos creados en el propio zafiro y cuesta bastante verla sin lupa o sin encontrar el ángulo correcto de luz.
Omega también tiene su pequeña trampa para la vista… En muchos de sus cristales de Hesalite hay un minúsculo símbolo Ω justo en el centro del cristal, encima del eje de las agujas. Está marcado por la cara interior, así que puedes pulir el plexi sin llevártelo por delante.
Es especialmente conocido por los Speedmaster, aunque históricamente también apareció en otros Omega con cristal acrílico…
Y luego está Czapek, que directamente ha recuperado la idea de la firma secreta del siglo XIX.
En algunas de sus esferas de esmalte aparece la firma manuscrita de François Czapek, prácticamente invisible hasta que la luz incide con el ángulo adecuado.
Y no es una firma que hayan inventado ahora para el reloj… reproduce la que aparece en el registro original de Czapek & Cie conservado en los Archivos del Estado de Ginebra.
Grand Seiko juega a algo parecido, aunque aquí ya no hablamos realmente de una medida contra las falsificaciones… En algunos modelos con fondo visto hay un enorme león de Grand Seiko prácticamente transparente sobre el zafiro. Dependiendo de cómo le dé la luz parece que no hay absolutamente nada… y de repente aparece el león sobre el movimiento.
El león, por cierto, acompaña a Grand Seiko desde su primer reloj de 1960.
Montblanc también ha jugado a esconder firmas… En el Heritage Small Second Limited Edition 38 colocó una diminuta inscripción “Minerva” entre las cuatro y las cinco, prácticamente perdida en el borde de la esfera. Era la primera vez que el histórico nombre Minerva aparecía en la esfera de un Montblanc y había que acercarse bastante para descubrirlo. 
Y tenía su gracia porque daba una pista de lo que había dentro… uno de los 38 movimientos Minerva que encontraron en Villeret, fabricados antes de que Richemont se hiciera con la compañía y que terminaron dando origen a esta edición de solo 38 relojes. 
H. Moser & Cie. todavía lo pone más difícil… En algunos de sus relojes el logotipo está aplicado sobre la esfera con laca transparente. Dependiendo del ángulo y de cómo incida la luz puedes leer “H. Moser & Cie.”… o prácticamente no ver nada.
Aquí no hay medida antifalsificación ni nada parecido. Simplemente han conseguido poner el nombre de la marca en la esfera procurando que casi no se vea. 
Vacheron Constantin también se ha apuntado al juego… En unas ediciones especiales realizadas con motivo de la apertura de su boutique de Tokio escondió la inscripción “LIMITED EDITION TOKYO” dentro del guilloché de la esfera.
Mirando el reloj normalmente apenas se distingue… pero al cambiar el ángulo aparece la inscripción a las 12.
Y alguna marca secreta ni siquiera pertenece a la marca del reloj. En determinados Patek Philippe ref. 3939 con esfera de esmalte aparecen dos minúsculos triángulos junto a la palabra “SWISS”.
Se cree que eran una especie de firma secreta de Donzé Cadrans, fabricante de aquellas esferas: dos deltas que harían referencia a la D de Donzé.
Vamos… la firma del que hizo la esfera escondida dentro de un Patek de varios cientos de miles de euros. 
Y luego ya entramos en territorio directamente friki. 
El Urwerk UR-100V Time and Culture I nació a partir de una idea de SJX y lleva un complicadísimo grabado inspirado en la Piedra del Sol azteca. Dentro de todo ese dibujo escondieron también las iniciales de SJX, tan pequeñas que prácticamente hace falta lupa para encontrarlas.
Eso ya es un easter egg con todas las letras.
Y para terminar volvemos a Cartier, porque incluso ellos han jugado con su propia broma.
En el Tank Normale de 2023, justo en el VII donde normalmente esperarías encontrar la firma secreta “Cartier”, escondieron un diminuto “1917”… el año en que nació el Tank.
Cuando hasta la marca secreta tiene su propio easter egg quizá ya estamos llevando esto demasiado lejos. 
Vamos… que yo empecé preparando la presentación de mi Santos y he acabado descubriendo que probablemente tenga que volver a revisar media caja con una lupa. 
Seguro que hay muchos más, así que se agradecen las aportaciones… 